¿Es el colecho una práctica segura?

Colecho

¿Qué es el colecho?

   Es una práctica que consiste en compartir cama con el bebé uno o ambos progenitores. Puede ser en la misma cama o en camas continuas. En culturas como en Japón es una práctica muy realizada, donde los porcentajes de síndrome de muerte súbita del lactante está entre las más bajas del mundo. 

    Las recomendaciones de la AEP (Asociación Española de Pediatría) es compartir habitación al menos por 6 meses. Esto ayuda a promover la lactancia materna y además reduce el riesgo de muerte súbita del lactante. 

https://www.aeped.es/sites/default/files/1-colecho_unicef.pdf 

¿Cualquiera puede realizar colecho?

   Existen algunas situaciones en las que esta practica no está recomendada, y son tales como:

  • Padres fumadores.
  • Tomar alcohol.
  • Tomas drogas.
  • Medicación que de somnolencia.
  • Tener alguna enfermedad que afecte a tu nivel de conciencia.
  • Estado de cansancio excesivo.
  • Dormir en un sillón o silla.

   Estas situaciones han sido estudiadas por el antropólogo James Mckenna y no deben ser confundidas con todas las practicas de colecho.

https://www.naturalchild.org/articles/james_mckenna/sleeping_safe.html 

¿Cómo previene el colecho el SMSL?

   SMSL – Sindrome de Muerte Súbita del Lactante.

   Existe un intercambio sensorial durante la práctica del colecho que estimula al bebe, éstas son tales como; sentir el tacto de los padres, escuchar sus sonidos y respiraciones, mantener una temperatura adecuada, percibir el olor de sus padres y sentir sus movimientos. 

¿Cuáles son las recomendaciones para el colecho?

   De acuerdo a los más actuales estudios, las recomendaciones están basadas en la co habitación, que consiste en compartir habitación pero no misma cama que el bebé.

   Estas recomendaciones son:

  • Promover lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida.
  • Compartir habitación, pero no cama, que el bebé duerma en su cuna junto a la cama de los padres.
  • En caso de compartir cama, situar al bebé al lado de uno de los padres, no en medio de ambos.
  • Mantener la temperatura de la habitación entre 18-20ºC.
  • El colchón debe ser firme.
  • El colchón del bebé debe ser del mismo tamaño que la cuna.
  • No cubrir al bebe por encima de los brazos, siempre cubrir hasta las axilas, por debajo de los brazos.
  • No sobrecalentar al bebé utilizando más ropa de la necesaria.
  • No situar ningún juguete en la cuna o almohada. 

   Si necesitas más información o quieres saber más sobre las prácticas correctas en el cuidado del recién nacido, no dudes en visitar nuestra web y la información sobre los talleres de preparación al parto.

https://mubesfisioterapia.com/talleres-cursos/curso-de-preparacion-al-parto/ 

Plagiocefalia posicional

plagiocefalia bebé

¿Qué es la plagiocefalia posicional?

   La plagiocefalia deformacional (o posicional) es la asimetría del cráneo, ocasionada por una presión constante localizada en una misma región. (Wilson Jones 2004). Esta presión hace que los huesos del cráneo, que deben permanecer separados hasta los 12-18 meses, permanezcan imbricados o solapados, limitando el crecimiento de la cabeza en esa zona y pareciendo  más abultada en otras.

   Plagiocefalia significa literalmente “cabeza oblicua”. Esta condición frecuentemente se ha conocido con varios términos como modelaje posicional benigno, plagiocefalia posterior, plagiocefalia occipital, plagiocefalia sin sinostosis y plagiocefalia deformacional.

plagiocefalia bebé

¿Cómo se produce la plagiocefalia?

   Se aprecian factores mecánicos intrauterinos. El aplanamiento del occipucio puede ser causada por factores mecánicos que actúan sobre la cabeza dentro del útero. La mayoría de las deformaciones craneales que se presentan en el nacimiento son el resultado del modelaje intrauterino o intraparto.

   Las condiciones asociadas incluyen constricción uterina, especialmente en casos de partos múltiples y traumatismos del parto asociado con parto asistido con fórceps o ventosa.

    Existe también un factor de prematuridad. Los prematuros corren mayor riesgo de plagiocefalia, dado que los huesos de sus cráneos se fortalecen y consolidan durante las últimas 10 semanas de gestación.

   Además, debido a que, algunos de ellos, deben utilizar un respirador artificial durante largos períodos de tiempo en la unidad de cuidados intensivos, neonatales, sus cabezas se encuentran en una posición fija lo que aumenta el riesgo de este trastorno.

    Hay que considerar un factor posicional. Es recomendable que los bebés  duerman boca arriba, para reducir el riesgo de muerte súbita, pero esta posición mantenida aumenta el riesgo de padecer plagiocefalia deformacional.

    Por último, y el que más nos interesa en esta revisión, tenemos la tortícolis muscular como agente causante de la plagiocefalia. En la tortícolis uno o más músculos del cuello se encuentra extremadamente tensos, lo que provoca que la cabeza se incline y /o gire en una misma dirección.https://www.physiopolis.es/tratamientos/que-es-la-plagiocefalia-como-afecta-a-mi-bebe.html

 ¿Con qué frecuencia se produce la plagiocefalia?

    La incidencia de la plagiocefalia occipital es variable, y se ha estimado ser tan baja como 1 de cada 300 nacidos vivos y tan alta como 48% de los lactantes menores de un año. De estos datos podemos deducir la importancia de la posición del bebé durante los primeros meses de vida y de los cambios posturales  como veremos posteriormente.

¿Cúales son las características de la plagiocefalia?

    Existe un aplanamiento occipital , es decir de la partes posterior del cráneo, de un solo lado.

    Se acompaña además de una prominencia frontal del mismo lado.

    Otros signos que encontramos en la exploración son la posición adelantada de la oreja del mismo lado en una vista desde la parte superior de la cabeza o “vista de pájaro”, platibasia o disminución del diámetro anteroposterior del cráneo  y desviación de la línea de los ojos.

¿Qué consecuencias tiene?

   Si no realizamos un adecuado tratamiento y seguimiento de las deformaciones que se presentan en la plagiocefalia podemos encontrar:

  • Problemas oculares, como por ejemplo estrabismo.
  • Afectación de nervios craneales: regurgitación, pérdida de olfato, dificultad para movilizar la lengua, problemas de lactancia…
  • Hipertensión endocraneal, el bebé se lleva las manos a la cabeza o a las orejas cuando llora o está nervioso.
  • Alteraciones de la conducta, el menor crecimiento del cráneo por algunas zonas, hace que el cerebro del niño se desarrolle de forma inadecuada.

   En un futuro, podemos encontrar:

  • Escoliosis infantil idiopática
  • Trastornos craneomandibulares.

¿Cuál es el tratamiento? 

    Es fundamental la prevención. La aplicación de pautas posturales tiene como objetivo evitar la agravación de la plagiocefalia posicional y mejorar la evolución de las mismas actuando sobre el principal mecanismo lesional, el decúbito supino mantenido (boca arriba) con la cabeza girada y apoyada sobre la región afectada, y estimulando la movilidad cráneo-cervical del bebé.

  1. Se colocará al bebé boca abajo en los períodos de vigilia, durante 15 o 20 minutos, siempre en presencia de un adulto que supervise y estimule el bebé para que levante la cabeza. Esta posición es necesaria para el desarrollo psicomotor normal en bebés.
  2. Estimulación sonora y luminosa. Se ofrecerán estímulos auditivos y luminosos desde el lado contrario al que tiene la cabeza girada de forma preferente.
  3. Alternancia de la posición en la cuna. Es aconsejable alternar la ubicación del niño con respecto al cabecero de la cuna, es decir, unas veces tendrá la cabeza hacia el cabecero y otras hacia los pies de la cuna. El objetivo es variar el lugar de origen de los estímulos habituales que el bebé percibe desde la cuna, (cama de los padres, luz, ventana, puerta de la habitación) de un lado y de otro y estimularle a que gire la cabeza.

   Para el éxito del tratamiento, es necesario tener unos hábitos diarios que mantengan y favorezcan las correcciones conseguidas con el tratamiento manual.

Porteo ergonómico

    Además de otros muchos beneficios para el bebé, portear correctamente, es decir, con la columna vertebral en forma de C, las rodillas más altas que el culete, formando una M (“posición de ranita”) y la cabeza sobre el pecho del porteador elimina la presión sobre la cabeza del bebé con plagiocefalia, ayuda a la remodelación de los huesos del cráneo.

  Asimismo, los bebés que son porteados llegan a la noche más descansados, pero sobre todo menos nerviosos y con menos tensión, algo importante teniendo en cuenta que son niños que suelen presentar irritabilidad y dificultad para el sueño.

    El porteo ayuda a la corrección postural de la tortícolis y en bebés de más de 3 meses que controlan la cabeza, mejora el tono de la musculatura débil ayudando a equilibrar las fuerzas que actúan sobre la región cervical y el cráneo.https://www.fisioterapia-online.com/articulos/medidas-de-prevencion-y-tratamiento-fisioterapetico-en-la-plagiocefalia?amp

Tratamiento Fisioterapia y Osteopatía

    Es importante respetar el ritmo del bebé y adaptarnos a sus necesidades y estado de ánimo, modificando, si así fuera necesario, nuestra pauta de actuación.

   Será necesario aplicar manipulaciones vertebrales y técnicas de Osteopatía craneal.

   La osteopatía es un método terapéutico manual que pretende recomponer las movilidades de los tejidos y el equilibrio funcional, favoreciendo las capacidades autocurativas del cuerpo. Un principio básico de ésta es el movimiento, por eso un objetivo primordial es devolver la movilidad del cuerpo, buscando restaurar los equilibrios que se han alterado. 

  • Manipulaciones vertebrales

    Se incidirá sobre la columna dorsal y el sacro, haciendo suaves maniobras articulatorias sobre las articulaciones sacroilíacas y carillas articulares de las vértebras dorsales.

   La finalidad es restaurar la movilidad normal en la zona, normalizar la función de los nervios y relajar posibles tensiones durales(meninges) y musculares que afectan la plagiocefalia.

  • Técnicas de relajación y flexibilización de la musculatura cervical.
  • Osteopatía craneal

fisioterapia craneal   Implica la aplicación de técnicas manuales suaves en la cabeza. Una presión táctil muy ligera se aplica en la zona afectada hasta que se logra la liberación palpable de las tensiones y las zonas planas.

Casco de remodelaje craneal

    En algunos casos, la deformación es tan importante que es necesario derivar al neurocirujano para la colocación de un casco de remodelaje.

   Su función consiste en aplicar ligeramente una presión constante para lograr el crecimiento natural de la cabeza del bebé así como frenar el crecimiento en las zonas más prominentes.

bebé con casco

    A medida que la cabeza crece, se realizan ajustes frecuentes.

   La duración media del tratamiento con casco es de 3 a 6 meses, según la edad y la gravedad de la deformación durante 23 horas al día.

   Es fundamental acudir a un profesional especializado que haga un buen diagnóstico, tratamiento y seguimiento.Desde MuBes podemos ayudarte, ya que disponemos de una fisioterapeuta-osteopatía especializada en pediatría.https://mubesfisioterapia.com/fisioterapia/fisioterapia-osteopatia-pediatrica/

Síndrome de Ovarios Poliquísticos. 2ª parte: Consecuencias y tratamiento

sindrome ovarios poliquisticos

   Comprender y saber qué pasa al tener Síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) puede hacerte más consciente de tu salud hormonal así como de las acciones que puedes llevar a cabo para alcanzar un equilibrio hormonal en esta situación.

SOP ANIMACIÓON

   En el post anterior hablábamos del diagnóstico del Síndrome de ovarios poliquísticos y como este es hecho erróneamente de forma frecuente. Sigue leyendo para entender en qué consiste tener SOP y qué puedes hacer para mejorar tu salud hormonal.

¿Qué implica tener Síndrome de ovarios poliquísticos?

   El SOP es una situación de desequilibrio hormonal donde hay un exceso de hormonas llamadas andrógenos. Estas hormonas las producen las mujeres en las gónadas (ovarios) y en las glándulas suprarrenales (unas estructuras encima de los riñones). En condiciones normales, los andrógenos en la mujer se producen en menor proporción que en el hombre.

   En la edad fértil, en los ovarios se produce en cada ciclo menstrual el crecimiento de varios folículos contenedores de posibles futuros óvulos. En la primera parte del ciclo menstrual llamada fase folicular crecen múltiples de estos folículos. Sin embargo, se acaba por seleccionar sólo uno, el folículo dominante. El folículo dominante acaba por liberar el óvulo maduro en el proceso de ovulación.

   En el Síndrome de Ovarios poliquísticos, el exceso de andrógenos impide por mecanismos fisiológicos que los folículos crezcan adecuadamente. En consecuencia, impiden la ovulación. Y sin ovulación, no hay menstruación (Lee más sobre esto: https://www.instagram.com/p/CXJRw_lM30J/) De ahí que se altere el ciclo menstrual,  produciéndose ausencia de sangrado o ciclos largos y afectando a la búsqueda de embarazo en algunos casos.

   Además, ese exceso de andrógenos es responsable del aumento de vello corporal, acné, caída de pelo, en algunos casos incide en el sobrepeso, etc.

¿Por qué se produce el Síndrome de ovarios poliquísticos?

   El mecanismo por el cual la mujer con SOP tiene las hormonas andrógenos elevadas no está del todo aclarado. El nombre de este síndrome está siendo reevaluado, pues, como vimos en la primera parte, (https://mubesfisioterapia.com/sindrome-de-ovarios-poliquisticos-diagnostico/), no es necesario presentar «quistes» en los  ovarios para tener SOP. Además, no son quistes, sino folículos ováricos que no han crecido adecuadamente y están en modo “pause”, parados por la influencia hormonal.

   La causa se cree que es mutifactorial, estando implicados factores genéticos y ambientales. Además, cada Síndrome de ovario poliquístico es diferente en cada mujer. Así, existen diferentes mecanismos descritos en el SOP que no ocurren en todas las mujeres que lo presentan.

   Se habla de una alteración neuroendocrina, afectándose la liberación de los pulsos de la hormona cerebral GnRH que regula el ciclo menstrual. Se cree que hay un aumento en la pulsatilidad de la hormona GnRH. Ésta se produce a más velocidad y ésto aumenta la producción de otra hormona cerebral del ciclo menstrual llamada LH. Al aumentarse los niveles de LH, hay mayor fabricación de andrógenos en el folículo ovárico. Se afectaría así toda la ovulación como se ha descrito anteriormente.

importancia de la insulina
    También, en otros casos existe en una alteración metabólica por resistencia a la Insulina (RI) o tendencia a ésta.La insulina es como la llave que dejar pasar a la glucosa a todas sus células. En la resistencia a la insulina, ésta no consigue hacer bien su función al unirse a la célula y en consecuencia se produce un aumento en la glucemia (glucosa en sangre). Esta situación provoca mayor liberación de insulina haciendo que el exceso de insulina circulante y de glucosa afecte al equilibrio hormonal como veremos en el siguiente apartado.

   Por otro lado, se habla de una alteración en el desarrollo del folículo y de alteraciones en la formación de hormonas sexuales a nivel ovárico y de la glándula suprarrenal.

Tipos de SOP

   Podemos encontrar Síndromes de ovarios poliquísticos con o sin alteración metabólica. Es decir, con presencia o no de resistencia a la insulina.

  • SOP de tipo metabólico: el exceso de insulina en sangre aumenta (aún más) la fabricación de andrógenos. Además, el hiperandrogenismo también aumenta la cantidad de insulina en sangre. Un círculo vicioso. Todo esto repercutirá en la ovulación, dando lugar a ciclos anovulatorios y ausencia de menstruación o ciclos largos.

   La resistencia a la insulina (RI) no sólo afecta a nivel ovárico sino que es la puerta de entrada para el riesgo a desarrollar el síndrome metabólico: dislipemias, diabetes, hipertensión, hígado graso…

    Es frecuente que en este grupo haya mujeres con exceso de grasa corporal. No obstante, la resistencia a la insulina es independiente de dicho exceso, pues también hay RI en mujeres sin exceso de grasa corporal. Por este motivo, el SOP hay que gestionarlo y evaluarlo toda la vida para evitar desencadenar estas alteraciones mayores en el futuro.

  • SOP de componente adrenal: En el tipo adrenal, la mayor producción se produce en las glándulas suprarrenales.

    Esta clasificación es una forma de que los profesionales facilitemos un abordaje, pero en la práctica no existe esta división tan clara. No todas las mujeres presentan resistencia a la insulina en su síndrome de ovario poliquístico y deriva esta clasificación. Además, hay mujeres que tienen tanto la producción adrenal aumentada como la resistencia a la insulina.

    Tanto si los andrógenos proceden más de la glándula suprarrenal como la insulina aumentada lo podemos ver en analítica. Sin embargo, a veces en una mujer con SOP los andrógenos no se ven aumentados en analítica. Increíble, ¿verdad? Pero en estos casos su actuación en la célula se ve aumentada y son más eficaces.

¿Es para toda la vida?

   Varias cosas que deben aclararse en primer momento.

   Tener Síndrome de ovarios poliquísticos no es tu culpa. La probabilidad de desarrollarlo y luego, de empeorar su manifestación se ve afectado por la alimentación y estilo de vida. Sin embargo, el SOP tiene un componente genético importante.

    Por otro lado, el síndrome de ovarios poliquísticos es crónico y no hay cura. ¡Sin alarmas y preocupaciones excesivas! Debes ponerte manos a la obra para comenzar a realizar todo aquello que mejora tu equilibrio hormonal en este síndrome.

    Comúnmente, el SOP se mira con objetivo reproductivo en cuanto a la repercusión (anovulación, infertilidad…). Pero no, tiene repercusiones metabólicas y de calidad de vida (autoestima, ánimo, síntomas menstruales….) que deben atenderse. Es  un error atender sólo a la mujer con SOP en el momento que quiere quedarse embarazada y únicamente desde el abordaje farmacológico.

¿Tratamiento natural sin anticonceptivos?

estilo de vida en sop

   El primer escalón, la base, en el tratamiento del Síndrome de ovarios poliquísticos es el estilo de vida. Sin embargo, la mayoría de las mujeres reciben su diagnóstico acompañado de una receta de anticonceptivos sin entender qué conlleva tener SOP. Tampoco qué pueden hacer ellas para mejorar y convivir con esta situación.

    Hay un pensamiento generalizado de que los anticonceptivos regulan tu ciclo menstrual, lo cual no es cierto. Con los anticonceptivos no tenemos nuestra menstruación, es un sagrado ficticio, por así decirlo. Enmascaran nuestros síntomas y cuando dejamos de tomarlos, los síntomas volverán.

suplementos

   Los anticonceptivos no son el demonio. El problema viene cuando no se proporciona esta información y la mujer cree que es el único remedio. Por otro lado, en casos de Síndrome de ovarios poliquísticos muy rebeldes (caídas de pelo y acné excesivos…) siempre que la paciente esté bien informada, son de gran utilidad.

    La resistencia a insulina se ve determinada enormemente por una alimentación no adecuada, por el exceso de grasa corporal y por la falta de actividad y ejercicio físico. Estos son factores que deben trabajarse individualmente para gestionar la resistencia a insulina. Así, se reducen los niveles de andrógenos y por tanto los síntomas. Del mismo modo, la predisposición al síndrome metabólico y riesgo cardiovascular asociado.

    Remarcamos individualmente porque el abordaje nutricional y de estilo de vida será diferente si presentas o no insulina alta/con tendencia al alza. Y hacer tu propia dieta restringiendo grupos de alimentos que no debes puede llevarnos a otros problemas no deseados.

    Asimismo, se ha evidenciado científicamente, y así lo vemos diariamente en los casos que atendemos en consulta, que suplementar la dieta con complementos naturales del mercado constituye un paso importante del tratamiento. El suplemento a elegir dependerá de la paciente, del momento en el que se encuentre así como del objetivo. Ejemplos son: myo-inositol, adaptógenos, antioxidantes…

    Comenzar a trabajar en tu Síndrome de Ovarios Poliquísticos es invertir en tu salud global presente y futura. La personalización es el camino más corto hacia ello, y una inversión para luego caminar sola en tu síndrome.

   En MuBes contamos con una nutricionista especializada que podrá ayudarte en el abordaje integrativo del SOP teniendo en cuenta todos los ámbitos influyentes. https://mubesfisioterapia.com/nutricion/

Duelo Gestacional: afrontar la muerte cuando esperamos la vida

¿Qué es el duelo perinatal?

   El duelo perinatal es aquel que se produce tras la pérdida de un bebé, ya sea durante el embarazo, al dar a luz, o en los primeros días después del parto.

   Actualmente se acepta la definición de la OMS: “Aquella que ocurre tras la semana 22 de gestación (154 días)  y los 7 días primeros días del bebé”.

   Si bien es aceptada dicha descripción, esta no recoge ni refleja en toda su amplitud la gran variabilidad de casos que nos encontramos cuando se trata de la pérdida de un bebé. El sufrimiento no es cuantificable. El dolor que atraviesan unos padres por la pérdida de su bebé y del futuro que habían proyectado con él, no puede ceñirse a un periodo concreto de tiempo. A saber, un duelo en la semana 20 puede vivirse con la misma o mayor intensidad que aquel que ocurre en la semana 22. https://www.calmapsi.es/duelo-perinatal-haciendo-visible-lo-invisible/

¿En qué se parece el duelo perinatal a otras pérdidas?

   Cuando perdemos a un ser querido nos colocamos frente al  vacío de la vida sin esa persona. Necesitamos asimilar la pérdida, atravesar el dolor de su ausencia e integrarla en nuestra vida.

   Se trata de un proceso que nos lleva a “cerrar una etapa” y comenzar otra: hasta aquí la vida contigo y ahora comienza la vida sin ti.

   A veces tardamos en comenzar nuestro duelo porque aterra la idea de romper con ese mundo anterior para siempre. La muerte no tiene retorno y nosotros lo sabemos.

   Cuando perdemos a nuestro bebé, el proceso psicológico de duelo que tenemos que transitar, es prácticamente en mismo.

¿En qué se diferencia el duelo perinatal de otras pérdidas? 

   Esperar vida y encontrarnos con la muerte es la paradoja más dolorosa a la que nos tenemos que enfrentar en el duelo perinatal.

    Mientras esperamos el nacimiento de una nueva vida, construimos deseos y expectativas. Nos proyectamos a nosotros mismos en un mundo distinto, en el que vamos a comenzar a ser padres y madres. Un mundo que va a cambiar nuestro sistema familiar y hasta nuestra propia identidad.

   Llenamos nuestra cabeza de imágenes de lo que será y lo que seremos nosotros en ese nuevo mundo que se está empezando a armar. Por eso, la pérdida de un bebé es también la pérdida de un mundo posible que ya estaba empezando a tomar forma en nuestra cabeza.

¿Hay silencio alrededor del duelo perinatal?

   Vivimos en una sociedad que niega el dolor y que con frecuencia trata de borrar las mal llamadas “emociones negativas”. Nos desarrollamos en un mundo que intenta ocultar el sufrimiento. La angustia no resulta atractiva, no vende, no nos sirve.

   En el caso del duelo perinatal, incluso nuestro sistema sanitario tiende a silenciarlo.

   Cuando cancelamos el dolor y lo invisibilizamos, solo conseguimos hacerlo más grande. Y cuanto más grande se vuelve, más difícil es de manejar y de soportar.

¿Por qué tratamos de silenciar la pérdida de un bebé?

    Cargamos a nuestras espaldas con la idea errónea de que si no hablamos sobre algo, ese algo no habrá ocurrido. Y si no ha sucedido, entonces tampoco habrá dolor.

   Se trata al fin y al cabo, de un mecanismo para defendernos y protegernos de aquello que nos angustia y nos resulta complicado manejar.

    Cuando pensamos que no podemos gestionar algo, tratamos de esquivarlo. Pero la vida no se puede esquivar.https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-57352011000100005

¿Qué efecto tiene mantener este silencio?

   Al silenciar estas pérdidas, intentamos que el malestar no nos alcance. Pero lamentablemente, no existen atajos para transitar un duelo. El dolor hay que atravesarlo. De lo contrario, él será quien nos atraviese.

   Negar la existencia de nuestro sufrimiento no lo hará desaparecer.

   La negación de lo ocurrido nos lleva a la invalidación de las emociones que lo acompañan, y esto sin duda, dificulta aún más el duelo.

¿Qué ocurre cuando rompemos el silencio?

   Cuando rompemos el silencio le damos espacio al dolor. Nuestro sufrimiento es legítimo y real, y por tanto merece ser reconocido y validado.

   Solo cuando reconocemos el dolor del otro, podemos acompañarlo. Solo cuando nos reconocen nuestro sufrimiento, podemos ser acompañados y consolados.

   Ante una pérdida perinatal, tenemos derecho a ser reconocidos como madres y padres. Tenemos derecho a que nuestro bebé sea reconocido como tal.

   El sufrimiento es una vivencia personal. No es cuestionable.

¿Hay algo que nos ayude a iniciar el trabajo de duelo?

    Realizar rituales de despedida y compartir la experiencia con los demás ayuda a iniciar el duelo y a facilitar la asimilación de la pérdida.

¿Qué ocurre cuando compartimos lo que nos ha sucedido?

   Estar acompañados y poder expresar cómo nos sentimos contribuye a visibilizar el dolor que atravesamos y nos deja obtener consuelo. Al compartirlo, lo sacamos de la esfera privada y lo convertimos en la realidad social que también supone. Al hacer a los demás partícipes de nuestra pérdida, conseguimos validarnos a nosotros mismos como padres y a nuestro bebé como el hijo que esperábamos ver crecer.

 ¿Por qué son importantes los rituales?

    Los ritos nos ayudan a integrar la pérdida y a facilitar su asimilación. Nos colocan en el punto de partida que permite iniciar el duelo perinatal. Esto es así porque contribuyen a materializar la pérdida. Ofrecen un espacio para visibilizarla, y al hacer esto la convierte en real. https://www.funespana.es/rituales-duelo-perinatal/

¿Qué suponen para nosotros?

    A nivel simbólico, el luto nos prepara para abandonar una etapa y embarcarnos en otra. Y es precisamente esta idea de “cerrar una etapa” lo que supone un mayor esfuerzo psicológico. Asimilar el fallecimiento de un bebé supone integrar una serie de duelos cotidianos por todo aquello que iba a ser y ya no será. Despedirnos de un bebé es despedirnos de unas esperanzas, unos deseos y unas expectativas de vida. Es despedirnos de nuestra propia visión como padres y madres y de los sueños que tejemos en torno a esa idea.

¿Cuándo nos despediremos de nuestro bebé?

   Como acabamos de ver, decirle adiós a nuestro bebé es mucho más que eso y no es fácil dar el paso de comenzar el ritual funerario. Muchos padres necesitan hacerlo de forma inmediata. Otros sin embargo, no se sienten preparados en medio de una tristeza que al principio puede inundarlo todo. Y otros, por diversos motivos, como puede ser una hospitalización tras el parto, se ven obligados a postergarlo.

   Los tiempos solo pueden marcarlos aquellos que han sufrido la pérdida.  Nadie puede transitar por ellos la pérdida.

¿Por qué se silencian los rituales para afrontar de la muerte de un bebé?

    Si la muerte perinatal está silenciada, también lo está todo lo que rodea el hecho de transitar el duelo. Si lo que no se nombra no existe, lo que no se ve tampoco. La capacidad del ser humano para mirar hacia otro lado puede llegar a ser impresionante. Nos protegemos del dolor negándolo y  como ya hemos visto, esto solo lo multiplica y nos estanca en él.

    No es extraño ver a una madre que necesita mecer, acunar y besar a su bebé que acaba de fallecer tras el parto. No es macabro, no está fuera de lugar. Es su bebé y tiene derecho a reconocerlo como tal. A darle el espacio que ya ocupaba en su imaginario, y a validarse ella también como la madre que es.

¿Hay algunos rituales mejores que otros?

   El duelo es personal y nos habla de cómo es y qué necesita quien lo está transitando. Si la vivencia de nuestro sufrimiento es única, entonces también lo será el modo que elijamos para iniciar la despedida de nuestro bebé. No hay fórmulas mágicas ni actos apropiados o inapropiados. Si nos sirve para integrar el dolor y comenzar a andar la pérdida, es válido. Somos nosotros los únicos que sabemos cómo necesitamos despedirnos.

¿Alguna ayuda o recomendación?

    Meter todos aquellos objetos relacionados o que nos recuerden a nuestro bebé en una cajita, puede ayudarnos a darle un lugar y un espacio físico a todo que sentimos. Podemos visitar los recuerdos de la cajita cada vez que lo necesitemos. Cualquier cosa que nos ayude puede convertirse en un lugar de recogimiento y contacto con lo que hemos perdido.

¿Qué tenemos que tener claro?

   -La pérdida de un bebé es tan importante y legítima como cualquier otra.

   -Tenemos que atravesar el dolor y mirarlo de frente.

   -Nos ayuda poder compartir la experiencia y dejarnos acompañar.

   -Tenemos que transitar un duelo y que los rituales nos pueden ayudar mucho a iniciar nuestro proceso.

   -Tenemos derecho a validarnos como los padres y las madres que somos.

   -Si sentimos que pasa el tiempo y el dolor nos inunda y no nos deja avanzar, podemos pedir ayuda. Todos necesitamos ser acompañados. Aquí estamos para no soltarte la mano.

 

 

 

Recomendaciones de ejercicio en el embarazo

embarazo y entrenamiento

    En el embarazo se recomienda a las mujeres que continúen con la práctica de actividad deportiva y que se mantengan activas, pero surgen muchas dudas sobre si pueden seguir haciendo los mismos ejercicios que hacían previamente al embarazo.

   A menudo nos consultan muchas mujeres que quieren seguir entrenando que cuáles son los ejercicios que pueden hacer, pero la respuesta a esta pregunta es muy amplia. Lo que una mujer embarazada debe tener muy claro es lo que no puede hacer o lo que debe de modificar para seguir entrenando con seguridad, tanto para ella como para el bebé.

   Muchos de los ejercicios son modificables y se pueden continuar haciendo, pero hay otros que debemos evitar y suprimir de nuestro programa por completo.

Ejercicios que debemos evitar en el embarazo

  • Saltos a la comba, carrera y saltos al cajón: Estos ejercicios tienen mucho impacto y deben evitarse ya que generan una alta presión en el suelo pélvico y como consecuencia podría ocasionar disfunciones del mismo, entre las más comunes la incontinencia urinaria.
  • Abdominales clásicos y planchas: Generan una gran presión intra-abdominal que daña la línea alba y hace aumentar la diástasis. Además, los abdominales clásicos al implicar una flexión del tronco generan una gran presión sobre el suelo pélvico pudiéndole ocasionar daños. Estos ejercicios deben suprimirse, pero pueden ser modificados con muchas variantes y así convertirlos en ejercicios seguros para las embarazadas.
  • Posiciones invertidas: los ejercicios en los que la mujer tenga que colocarse haciendo el pino están totalmente contraindicados ya que no se conoce qué consecuencias puede tener sobre la placenta.
  • Ejercicios tumbada sobre la espalda: Debido al aumento del volumen abdominal y el peso del útero, al realizar ejercicios en esta posición, puede comprimirse la vena cava inferior y como consecuencia verse afectado el flujo sanguíneo entre la madre y el feto. Por este motivo estos ejercicios deben modificarse a una posición de apoyo reclinada.

Pautas clave para entrenar de manera segura para tu suelo pélvico y abdomen

   A excepción de los ejercicios anteriormente nombrados, una mujer embarazada puede seguir entrenando con las rutinas de entrenamiento que hacia previamente, pero debe tener en cuenta que debido al embarazo el suelo pélvico y el abdomen pueden sufrir daños. Para mantener estos conjuntos musculares en óptimas condiciones e intentar evitar lesionarlos, debes tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Respiración: la exhalación siempre va a coincidir con la parte del movimiento que más esfuerzo presente, por ejemplo, en una sentadilla soltarás el aire en la subida ya que cuesta más trabajo que la bajada. Evita las valsalvas y las apneas, es decir, no realices los esfuerzos manteniendo el aire.
  • Activación: al mismo tiempo que realizas el esfuerzo junto con la exhalación, vas a activar de manera conjunta la musculatura del suelo pélvico y la musculatura abdominal. En esta entrada del blog te explicamos cómo aprender a localizar y activar estos músculos: https://mubesfisioterapia.com/conocer-y-activar-nuestro-perine-y-abdomen/
  • Técnica: priorizar siempre la calidad de la ejecución.
  • Intensidad: No debe superar el 80% de la frecuencia cardíaca máxima. Punto explicado con más detalle en la siguiente publicación: https://mubesfisioterapia.com/embarazo-y-entrenamiento-como-puedo-seguir-entrenando/

   Para finalizar, te aconsejamos que te pongas en manos de entrenadores especialistas en embarazo y posparto porque como ya sabes, en estas etapas de la vida no todo vale y no todo se puede seguir haciendo de la misma manera. En MuBes contamos con profesionales especialista en la materia que te pueden acompañar y guiar sea cuál sea tu nivel y preferencia https://mubesfisioterapia.com/clases-grupales/ejercicio-fisico-en-embarazo/

Síndrome de Ovarios Poliquísticos: Diagnóstico

ecografia ovario poliquístico

   Son muchas las mujeres que son diagnosticadas de Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP). O como les dicen en consulta: “tienes los ovarios poliquísticos, como si fueran vagos”. El SOP es visible en la mujer mediante un conjunto de signos como ciclos irregulares, alopecia o caída de pelo, acumulación de grasa en la zona de la barriga, acné exceso de vello corporal o hirsutismo, etc. No todas las mujeres presentan los mismos signos y síntomas.

   Además, la mayoría las pacientes diagnosticadas de SOP salen de consulta creyendo que los anticonceptivos son su única solución y sin entender bien qué pasa en su vida al tener Síndrome de Ovarios Poliquísticos. Puede que incluso les digan que reduzcan los hidratos de carbono sin considerar que hay varios tipos de SOP. Y no siempre esta reducción es recomendable. 

   En este post veremos cómo saber si tienes síndrome de ovarios poliquísticos, y en la segunda parte qué implica tener SOP, así como su manejo y tratamiento.

  ¿Cómo se diagnostica?

   Existe una confusión abismal, tanto en las pacientes como en los profesionales, con respecto al síndrome de ovarios poliquísticos y su diagnóstico, que resulta en que muchas chicas acaben recibiéndolo de forma errónea, sobre todo en la adolescencia.

   El Síndrome de Ovarios Poliquísticos es una disfunción endocrino-metabólica donde hay una alteración en los niveles de andrógenos (hiperandrogenismo). Los andrógenos son las hormonas sexuales mayoritarias en el hombre, pero que ven aumentada su cantidad o actividad en este síndrome y dando lugar a los clásicos síntomas.

   El Síndrome de Ovarios Poliquísticos se diagnostica por descarte. Primero, un médico endocrino/a o ginecólogo debe asegurarse que el hiperandrogenismo no se deba a otra situación, y posteriormente realizar bien el diagnóstico. Los criterios más utilizados para su diagnóstico son los Criterios de Rotterdam.  

    Se deben cumplir 2 de los 3 siguientes criterios:

1- Amenorrea (ausencia de menstruación) u Oligo-ovulación (ciclos irregulares, presentar menos de 9 ciclos al año).
2- Hiperandrogenismo.

  • Bien clínico (signos como vello corporal en exceso en zonas como espalda, barbilla y cara, brazos, alopecia, acné… Y en estos signos, hay un grado)
  • O bien hiperandrogenismo analítico (ver andrógenos elevados en analítica).

3- Ecografía de ovario poliquístico (OP) o multifolicular. Esto significa que en la ecografía unos ovarios más grandes y con muchos más folículos de lo habitual, también de menor tamaño. Los folículos son células presentes en el ovario que contienen el futuro óvulo maduro y que necesitan crecer para que luego el folículo dominante libere el óvulo en la ovulación.

ecografia ovario poliquístico

 Si te han diagnosticado solo por ecografía…

 Si hay que cumplir 2 de 3, ya podemos ver que no hace falta tener ecografía compatible con ovario poliquístico (OP), por lo que OP no es igual a SOP. Sin embargo, muchas mujeres son diagnosticadas Síndrome de Ovarios Poliquísticos sólo por ecografía. ¡¡ERROR!! Como hemos visto, la ecografía no es un criterio central. Es por esto que, al contrario de lo que ocurre frecuentemente en ginecología, no se puede hacer un diagnóstico de SOP sólo observando un ovario con apariencia poliquística. 

   Aunque el diagnóstico no es sencillo, se suele hacer mal porque no se tiene en cuenta la clínica de la paciente (criterio 2, hiperandrogenismo clínico) o sus analíticas (criterio 2, hiperandrogenismo analítico o bioquímico), donde como mucho les piden uno solo o dos andrógenos, la testosterona, y tampoco otros parámetros para diferenciar el tipo de SOP.

   La apariencia de los ovarios también ocurre en otras situaciones

   Un ovario, o los dos, con morfología poliquística (OP) sin SOP también se puede observar en mujeres en otros casos como:

– En la alteración corporal frecuente llamada Amenorrea Hipotalámica Funcional (Info general sobre la amenorrea hipotalámica: https://www.instagram.com/p/CUXfH-Ostsc/.)

– En alteraciones tiroideas.

-El principio de la adolescencia. Los ciclos menstruales de las adolescentes llevan unos años hasta que se estabilizan, por lo que puede ser normal entre la primera regla y los 18 o 20 años. Gran cantidad de mujeres han sido mal diagnosticadas de SOP en esta etapa y han recibido anticonceptivos por ello durante muchos años.

– En mujeres que toman la píldora, dado que con ella tu ciclo menstrual está parado y no funciona (Info sobre cómo es un ciclo menstrual con anticonceptivos https://www.instagram.com/p/CXQsudMsyBX/)

– En algunas mujeres con ciclos regulares (Estudio de Lancet: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2895373/ )

   ¡Y algo importante! La ecografía es la “foto o captura” de un momento concreto del ciclo menstrual, por lo que hay que tener en cuenta la fase en la que estamos del ciclo cuando acudimos al médico ginecólogo/a. Si existe un folículo dominante (que la ovulación esté próxima) la ecografía se debe repetir para realizar correctamente el diagnóstico de Síndrome de ovarios poliquísticos.

   Además, la resolución de los ecógrafos está mejorando y ahora son necesarios más “quistes” o mejor dicho, folículos para presentar OP.  

Sigue leyendo más sobre Síndrome de Ovarios Poliquísticos

   En el siguiente post, en la parte 2, podrás encontrar más información sobre qué pasa si tienes Síndrome de Ovarios Poliquísticos, sus tipos y qué ocurre en el organismo, consecuencias e implicaciones, así como el tratamiento y estilo de vida.

   Si tienes dudas sobre tu diagnóstico y/o quieres comenzar a trabajar en tu Síndrome de Ovarios Poliquísticos, en MuBes contamos con una nutricionista especializada que podrá ayudarte en el abordaje integrativo del SOP teniendo en cuenta todos los ámbitos influyentes. https://mubesfisioterapia.com/nutricion/

Cerebro materno y matrescencia

Cerebro materno

¿Qué sucede dentro de nosotras cuando nos convertimos en madres?

   La antropología ha querido responder a esta pregunta para dar sentido a las innumerables transformaciones psico-físicas que atravesamos desde que nos quedamos embarazadas hasta que finalmente nos convertimos en madres y cuyos efectos persisten a lo largo del tiempo.

   Un torbellino de cambios hormonales, físicos, cerebrales y emocionales se instala en nosotras, generando a su vez una metamorfosis en nuestra identidad, nuestra más profunda esencia, y en la relación que tenemos con el entorno que nos rodea.

   La primera vez que se usó el término matrescencia fue de la mano de Aurelie Athan, quién en 2008 lo acuñó para referirse a la honda transformación que tiene lugar en nosotras cuando comenzamos a gestar vida.

¿A qué otro periodo vital nos recuerda la Matrescencia?

   Al poner el foco en la adolescencia, se hace patente el aluvión de cambios hormonales, físicos y cerebrales a los que los jóvenes se ven expuestos. Unos cambios que los enfrentan con la construcción de una nueva identidad, con la transición al mundo de los adultos y con el abandono de la niñez. Nuevos roles, nuevas necesidades, nuevos deseos y nuevas expectativas lo invaden todo.

   No parece muy distinto al terremoto que comenzamos a vivir cuando nos quedamos embarazadas. Al fin y al cabo, en ambos casos nos encontramos ante un nuevo mundo con sus nuevas reglas, y esto requiere, como no puede ser de otro modo, de un periodo de adaptación y crecimiento.

¿Tienen estos cambios impacto a nivel cerebral?

   La respuesta es clara: sí.

   Los cambios cerebrales que se disparan en la adolescencia han sido estudiados, confirmados y replicados en numerosos estudios.

   Hasta hace apenas unos años casi nada se sabía del cerebro de las embarazadas. Hoy, gracias a algunos estudios, se hace evidente: el embarazo transforma irremediable e irreversiblemente el cerebro.

    Cuando nos quedamos embarazadas sucede en nosotras algo similar a lo que ocurre cuando un árbol es podado, que se vuelve más fuerte y vigoroso tras desechar sus ramas más débiles y frágiles.

   En los seres humanos, este proceso se conoce como poda neuronal y va a implicar que algunas de nuestras regiones y circuitos cerebrales se especialicen, perfeccionen y maduren.

    Esta poda sináptica funciona como un árbol, de modo que nos permite eliminar las sinapsis (conexiones neuronales) más débiles y fortalecer las más relevantes. La consecuencia inmediata es que el procesamiento de la información se vuelve más maduro y eficiente.

¿Existe relación entre la carga hormonal y los cambios cerebrales?

   El estudio capitaneado por la psicóloga e investigadora en neurociencia Susana Carmona, demostró que tanto en el embarazo y como en la adolescencia se generan cambios cerebrales de características similares en el manto cortical.

“Pregnancy and adolescence entail similar neuroanatomical adaptations: A comparative analysis of cerebral morphometric changes”. Carmona et al. 2019.

   Para comprender el estudio de Susana Carmona hemos de tener en cuenta que los niveles hormonales a los que las mujeres estamos expuestas durante el embarazo son significativamente superiores a los niveles promedio del resto de nuestra vida. Buena cuenta de ello dan los estrógenos, que aumentan de tal modo durante el proceso de embarazo que en esas 40 semanas de gestación superan a los que de media producirá una mujer no embarazada durante toda su vida.

    El único periodo vital en el que también se da este impactante aumento hormonal es la adolescencia, etapa en la que hay muestras evidentes de poda neuronal, y por lo tanto de especialización y maduración cerebral.

   Es precisamente el hecho de que estas hormonas tengan capacidad para modificar la estructura y función cerebral, lo que ha llevado a relacionarlas con la poda sináptica presente en ambas etapas vitales.

    Por otro lado, el estudio sugiere también que las hormonas son responsables de un notable aumento de la neuroplasticidad. Este supuesto reviste gran importancia porque abre toda una línea de investigación sobre el posible papel de las hormonas en la aparición de trastornos mentales cuya prevalencia aumenta significativamente tanto en la adolescencia como en la matrescencia.

https://mubesfisioterapia.com/parto-traumatico/

¿Qué significado tiene esta modificación cerebral?

   Las modificaciones que se dan a nivel estructural y funcional en nuestro cerebro durante el embarazo suponen el mayor cambio neurobiológico de la vida adulta.

   Sin embargo, este proceso sigue siendo tan sumamente desconocido que se tiende a patologizar gran parte de la conducta materna, especialmente en el posparto.  El sobrediagnóstico de depresión posparto es un buen ejemplo de ello.

    Resulta revelador entender que gran parte del desconcierto que sentimos al convertirnos en madres, de la confusión, de la fragmentación de la identidad y de nuestras ambivalencias y contradicciones, están enraizadas en estos cambios cerebrales.

    ¿Cómo sentirse igual cuando nuestro cerebro materno se está reestructurando y preparándose para dar vida y criar? Es necesario adaptarse a lo que supone una drástica modificación cerebral. Si nuestro cerebro muta, nosotras mutamos.

¿Para qué sirven estos cambios cerebrales?

    El cerebro materno se prepara para atender al bebé, para cuidarlo, atenderlo y protegerlo. Para percibir cada uno de los comportamientos de la cría y descifrarlos de modo que podamos responder a ellos.

   Después del parto, el volumen de materia gris cerebral cambia drásticamente, sobre todo en las áreas cerebrales relacionadas con los procesos sociales y la percepción de emociones y estados mentales.

   Es habitual, por ejemplo, que estemos alertas a cualquier señal del bebé, como a la respiración nocturna durante las primeras semanas de vida. Esta conducta de hipervigilancia obedece al más puro instinto de supervivencia.

   Es sencillo: nuestro cerebro se vuelve más complejo para hacernos cargo de una vida que está, literalmente, en nuestras manos.

¿Qué relación tienen los cambios en el cerebro materno con los malestares emocionales en el posparto?

   La transición a la maternidad es un proceso complejo e intenso. Hemos podido comprobar cómo el cerebro se transforma para acoger a una nueva vida. Estos cambios no pueden ser inocuos, y esto es quizás, lo que urge que entendamos.

   Transitar la maternidad, con un cerebro que se está recolocando y unas hormonas que están multiplicándose, nos deja en muchas ocasiones, un poso de malestar que a veces no sabemos gestionar. No entendemos porqué estamos tristes o porqué nuestros primeros meses como mamá no nos están dejando ser todo lo felices que esperábamos ser.

¿Se trata de un proceso normal o patológico?

   Que nuestro cerebro se prepare para cuidar a nuestro bebé y nos sintamos extrañas, raras, tristes o incluso vacías en ese camino, es a todas luces, parte de un proceso normal. Que sintamos que nuestra identidad se ha fragmentado y que nos cueste tejer hilos con las que éramos antes del parto es el reflejo natural de lo que supone la matrescencia. Un cerebro que nos prepara para enfocarnos por completo en nuestro bebé, exige tiempo de adaptación, de duelo por la parte de nosotras mismas que dejamos un tiempo en pausa, y de recuperación por el renacimiento que vivimos cuando conectamos por fin la que éramos con la que somos.

   La cuestión es que este proceso se ha patologizado desde la sociedad y las instituciones sanitarias, convirtiendo en enfermedad (Depresión Posparto como cuadro clínico) lo que es mera adaptación a una nueva etapa vital, que exige que nosotras nos transformemos para renacer en quienes ahora somos.

¿Qué necesitamos?

   Que se estudie, se reconozca y se entienda que la matrescencia ha de ser contemplada en toda su inmensidad y complejidad como se hace con la adolescencia.

   Que se acepte y se valore como la transición vital más importante y significativa de la vida adulta, que nos coloca a todas ante la ardua tarea de rehacernos desde los cimientos.

   No tienes que llegar a enfermar para pedir ayuda.La transición a la maternidad puede llegar a ser muy compleja. ¿Te acompañamos y la transitamos juntas?

¿Cómo retomar el entrenamiento en el posparto?

Ejercicio posparto

   En una publicación anterior se hablaba de la valoración posparto de la entrenadora especializada en mujer antes de retomar el entrenamiento tras el parto (https://mubesfisioterapia.com/valoracion-posparto-de-una-entrenadora/). En esta ocasión, hablaremos sobre cómo es el entrenamiento en el posparto, por qué es importante, que cosas debemos tener en cuenta, qué hay que evitar y qué contenidos se trabajan en un entrenamiento personalizado en esta etapa de la madre, tan fundamental como la del embarazo.

   Es importante saber que para ello debemos haber realizado la valoración con la fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y que nos reporte un informe sobre lo visto en consulta, que como ya se explicó en el post anterior, se complementa con la de la entrenadora. Con esto queremos decir, que no se debería retomar el entrenamiento tras el parto sin antes conocer en qué punto se encuentran los tejidos, ya que cómo se avance en esta etapa dependerá mucho de ellos, especialmente si hay algún tipo de lesión o patología a tener en cuenta en el entrenamiento posparto.

¿En qué consiste el entrenamiento tras el parto?

   Se trata de un entrenamiento individualizado a tus necesidades. Debemos saber que no hay dos pospartos iguales, aunque el tipo de parto si haya sido el mismo (a grandes rasgos hablamos, por ejemplo, de cesárea, vaginal, etc.).

   Esto es así porque hay diferentes factores que influyen:

  • Entrenamiento previo y durante al embarazo.
  • Tipo y duración del parto.
  • Nivel de condición física previo al embarazo.
  • Evaluación de la fisioterapeuta especialista en suelo pélvico.

   Por ello, hablamos de un entrenamiento adaptado a tus necesidades y objetivos en esta etapa. Además de los factores nombrados, existen otros aspectos a tener en cuenta (si hay o no sangrado vaginal, la lactancia, el entorno y estrés de la madre, etc.). todo esto hará que el entrenamiento tome un camino u otro, para ir adaptándolo a la mujer lo mejor posible.

   Los ejercicios seleccionados en el entrenamiento posparto se basarán en la mejora de la funcionalidad de los tejidos del abdomen y el suelo pélvico principalmente, pero sin olvidar el resto de las estructuras que están en continuo trabajo en el día a día con el bebe y en las actividades cotidianas (trabajo de bazos, torso y piernas).

   Todo ello será organizado en diferentes fases, en las que se irá avanzando progresivamente en intensidad y dificultad, al ritmo que cada una vaya marcando y respetando siempre los tiempos de tu cuerpo.

   No podemos olvidar que esto es un proceso que dependerá de cómo los tejidos y el cuerpo vayan respondiendo a los diferentes estímulos del entrenamiento.

¿Por qué es importante el entrenamiento tras el parto?

   Como menciona la ACOG en su guía: reanudar el ejercicio o incorporar nuevas rutinas de ejercicio después del parto es importante para apoyar hábitos saludables de por vida (https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee-opinion/articles/2020/04/physical-activity-and-exercise-during-pregnancy-and-the-postpartum-period). También nos indica que puede reanudarse gradualmente cuando se verifique la ausencia de complicaciones (para ello las valoraciones de la fisioterapueta especializada en suelo pélvico y el de la entrenadora especializada en mujer son de suma importancia). 

   También hay estudios que nos indican que hay una gran cantidad de cambios y ajustes que se dan durante el embarazo y el parto (anatómico-fisiológico y psicológico-emocional) y esto condiciona la futura calidad de vida de la madre, por lo que se recomienda, según los resultados observados, la practica regular y supervisada e individualizada de ejercicio físico (http://femede.es/documentos/OR_03_Postparto_154.pdf).

Aspectos a tener en cuenta y qué debemos evitar durante el entrenamiento posparto

   Como ya se había enunciado al principio, hay aspectos a tener en cuenta durante el entrenamiento posparto, que marcará el trabajo a seguir:

  • Tipo de parto.
  • Tiempo desde el parto.
  • Estrés y entorno.
  • Fatiga y falta de sueño.
  • Sangrado vaginal.
  • Lesiones de suelo pélvico.
  • Diástasis de rectos.
  •  
  • Peso previo y posterior al embarazo.
  • Condición física previa y posterior al embarazo.

   Además, hay ciertas cosas que debemos evitar en el posparto:

  • Abdominales que se hagan con flexión de tronco (los clásicos crunch).
  • Ejercicios de impacto (especialmente en las primeras fases y hasta que la fisioterapeuta de suelo pélvico de el apto para ello).
  • Levantarnos de cualquier sitio en el que estemos tumbada desde una flexión de tronco (redondeando la espalda).
  • Coger al bebe o cualquier peso con la espalda redondeada.
  • Empujar en apnea a la hora de defecar.

¿Qué contenidos se trabajan en un entrenamiento tras el parto?

   Durante una sesión, el entrenamiento se dividirá en varias partes.

  • Se buscará al inicio un calentamiento general, en el que trabajaremos movilidad, respiración y activación de la faja profunda del abdomen y del suelo pélvico, junto a un segundo calentamiento mas específico enfocado a la parte principal de la sesión que haya.
  • Continuamos con la parte principal, donde se trabajarán diferentes ejercicios ajustados a las necesidades y objetivos de la madre.
  • Para acabar, el final de la sesión se puede enfocar en un trabajo para volver al estado inicial del entrenamiento o en un trabajo diferente, según vaya demandando el entrenamiento y la madre.

Es importante tener en cuenta que en ningún momento y en ninguna de las fases del entrenamiento posparto debemos tener dolor abdominal o pélvico fuerte (diferenciar aquí con la sensación de agujetas), ni tampoco sangrado (más allá del que se da durante la cuarentena). En caso de ser así, debemos comunicarlo a la entrenadora para revisar lo que este pasando y modificar todo lo necesario.

Pie zambo en niños

Manipulaciones pies zambos bebé

   El pie zambo es una malformación congénita que se caracteriza por la deformidad irreductible, que presenta el pie en equino (punta hacia abajo), varo (planta girada hacia dentro), cavo, adducto y rotación interna de tibia. Afecta por tanto a los huesos, los músculos, los tendones y los vasos sanguíneos.

radiografía de pies zambos

   El pie equino varo suele afectar a ambos pies y tiene una clara tendencia hereditaria. Es dos veces más frecuente en hombres que en mujeres.

   Con frecuencia está asociado a otras lesiones congénitas del esqueleto aunque por lo general es un problema aislado para un recién nacido saludable en los demás aspectos.

   Un pie zambo o equino varo no tratado, tiene serias dificultades para andar por no poder apoyar la planta del pie.

Características del pie zambo

  • El pie zambo tiene un aspecto corto y ancho.
  • El talón apunta hacia abajo.
  • La parte delantera está girada hacia adentro.
  • El tendón de Aquiles está acortado.
  • El talón puede ser estrecho y los músculos de la pantorrilla son más pequeños.
  • El pie gira hacia dentro, su borde externo es convexo girando hacia abajo.
  • El borde interno es cóncavo.

pies de bebé con deformidades

Clasificación 

  • Postural: flexibles.
  • Genético o idiopático: rígidos.
  • En relación con alteraciones neurológicas: artrogrriposis, mielomemingocele… 

¿Qué lo causa?

    Existen varias teorías sobre como se deforma el pie del feto dando lugar al pie zambo o equino varo que enumeramos a continuación:

-Teoría mecánica. Posición viciada del pie dentro del útero, como consecuencia de mal posición del feto, compresiones anormales, tumores, feto grande  Embarazo gemelar, oligoamnios…Mejor pronóstico, son flexibles.

-Teoría genética. Puede ser producido por un trastorno cromosómico. Rígidos,  mal pronóstico.

-Detención del desarrollo. Se produce si algún factor patógeno detiene el desarrollo del pie entre la 8° y la 10° semana de vida, momento en el cual el pie del feto es fisiológicamente equino varo.

-Teoría neuromuscular. Desequilibrio entre los músculos de la pantorrilla anteriores y posteriores y los internos del pie, provocando la desviación.

¿Cúales son los factores de riesgo?

   El pie zambo o equino varo se considera una herencia multifactorial que significa que el defecto congénito puede ser provocado por muchos factores, entre los cuales se incluyen:

  • Antecedentes de pie zambo en la familia.
  • Posición del bebé dentro del útero.
  • Mayor incidencia en niños con otros trastornos neuromusculares asociados, como parálisis cerebral o espina bífida.
  • Oligohidroamnios, que es una deficiencia de cantidad de líquido amniótico en el útero durante el embarazo.

Tratamiento 

    Lo más importante es iniciar el tratamiento del pie zambo desde el mismo día del nacimiento.

   Los profesionales deciden el tipo de tratamiento a seguir según cada caso. Se puede optar por el tratamiento funcional, el tratamiento ortopédico por yesos sucesivos o tratamiento mixto combinando movilizaciones y yesos.

   Tratamiento conservador funcional. Por un lado se realizarán manipulaciones lo más precoz posible y diarias al principio. Las movilizaciones son suaves y tienen por objeto restaurar progresivamente la movilidad. Y por otro lado, se estimulan los músculos débiles que favorecen la deformación del pie zambo.

   Son manipulaciones secuenciales, es necesario mantener la corrección de una articulación para continuar con la siguiente.

   Es importante acudir a un Fisioterapeuta u Osteópata que esté familiarizado con este tipo de manipulaciones, ya que se necesita un conocimiento profundo de la biomecánica de las articulaciones del pie.

Manipulaciones pies zambos bebé

 https://www.google.com/amp/s/rehabilitacionpremiummadrid.com/blog/elena-alcarria/transtorno-congenito-pie-zambo-y-fisioterapia/

-Férulas. La más conocida es la de Dennis Browne,  con una barra moldea le para las correcciones.Las férulas tienen la ventaja de su fácil colocación y la posibilidad de seguir con las manipulaciones.bebé con pies zambos

-Plaquetas y tablillas posteriores. Mantienen las correcciones obtenidas por las movilizaciones.

-Contención adhesiva. Respeta la movilidad espontánea del lactante. Se utiliza a partir del nacimiento entre las sesiones de rehabilitación.

-Contención enyesada. Inmoviliza también la rodilla.

-Tratamiento quirúrgico. En casos irreductibles o con recidivas.

Método Ponseti

   Es el método de tratamiento más efectivo del pie zambo.

   La corrección se consigue de forma gradual con la colocación de una secuencia de yesos.

   Se debe realizar rápidamente después del nacimiento, a los 7 o 10 días. Se corrige en unas 6 semanas con manipulaciones y enyesado semanal.

   La mayoría de pies zambos pueden corregirse con este método. Después de 4-5 yesos, la mayor parte de las deformaciones están corregidas. Una tenetomía percutánea del Aquiles es necesaria en la mayoría de los pies para corregir el equino o pie caído.  El último yeso, tras esta intervención, se mantiene durante 3 semanas. La corrección obtenida se mantiene con una férula durante 3 meses y después solamente durante la noche, hasta los 4 años de edad.

Método Ponseti pies zambos

https://mirandatrauma.com/pie-zambo-metodo-ponseti/

Libertad de movimiento en el parto

Vaca voladora posición parto

   Durante el trabajo de parto la mujer puede sentir la necesidad de cambiar la posición constantemente, y no es más que, un instinto del cuerpo para buscar la posición en la que las olas uterinas sean más llevaderas, y a su vez facilitar la adaptación de la cabeza del bebé al canal del parto. 

   Éstas posiciones son de vital importancia para liberar el sacro y que la musculatura del canal del parto y del suelo pélvico estén relajadas.

Pero llega la epidural, y ¿entonces qué hacemos?

   Usualmente cuando la mujer recibe la anestesia epidural la libertad de movimiento se limita. Debemos saber que estar sentada NO ES SUFICIENTE, hoy os hablamos de : La biomecánica intraparto y la libertad de movimiento. 

   Con anestesia epidural se recomienda el acompañamiento de una matrona formada en biomecánica intraparto, para facilitar esa libertad de movimiento, pero en la cama. Con esto,  hacemos referencia a:

-Técnicas de liberación de los músculos de suelo pélvico.

-Posiciones que tienen que ir guiadas y acompañadas por la matrona para liberar el sacro.

-Posiciones que favorezcan la apertura del estrecho superior o inferior de la pelvis según el momento en el que se encuentra la mujer en su parto.

¿Cúales son estas posiciones?

  Las más utilizadas y con mayor éxito son Walchers (y Walchers modificada) , posición de flying cow (vaca voladora) y la posición de liberación lateral.

Posición Walchers parto Vaca voladora posición parto liberación lateral parto

 

Entonces, ¿en qué momento hay que usarlas? 

   Lo recomendable es permitir la libertad de movimiento durante todo el proceso de parto, ya que, está demostrado que acorta el proceso de dilatación y el tiempo de expulsivo, cómo se muestra en la siguiente revisión bibliográfica:  https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD003934.pub3/full/es

   Pero existen ciertas ocasiones, en las cuales, el uso de estas técnicas serían de vital importancia debido a que pueden resolver un alto porcentaje de distocias, entre ellas partos operativos o instrumentalizados, estas situaciones pueden ser:

-Falta de progreso en la dilatación.

-Repetición de la misma dilatación en dos o más exploraciones consecutivas.

– Dificultad para que la cabeza del bebé se adentre en el estrecho superior de la pelvis o para el descenso de la cabeza por el canal de parto. 

¿Cómo me puede ayudar? 

   En nuestro centro contamos con un curso de preparación al parto basado en la libertad de movimiento y sobre todo en la información para que llegues al parto empoderada y con la información necesaria para poder tomar decisiones basadas en la evidencia. Nuestra matrona también te puede asesorar y valorar en consulta individual si lo prefieres.

https://mubesfisioterapia.com/matrona/

https://mubesfisioterapia.com/talleres-cursos/curso-de-preparacion-al-parto/

Valoración Posparto de una Entrenadora

Valoración posparto

   En el posparto, suele ser común la prisa por volver de nuevo a realizar ejercicio físico. Pero, hay que tener en cuenta que, al igual que durante el embarazo debe haber una valoración previa a la práctica de ejercicio físico, cuando se quiera iniciar la vuelta al entrenamiento tras el parto, también se debe realizar una valoración. Esta valoración es fundamental para descartar o tratar, en caso de que hayan aparecido, disfunciones pélvicas o abdominales.  

   Se realiza, una por parte de la fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, y la otra, por la entrenadora especializada en posparto

   Ambas valoraciones, aunque sean de profesionales diferentes, se complementan y son necesarias para retomar el entrenamiento. En esta ocasión se hablará de la valoración por parte de la entrenadora personal. 

¿Cuándo acudir y en qué consiste la valoración?

   Es recomendable haber dejado pasar la cuarentena para ir a la primera valoración tras el parto. El principal motivo es dejar que los tejidos y el cuerpo vayan haciéndose a la nueva situación y los nuevos ritmos, y que poco a poco, encuentren su sitio tras el parto. 

    La valoración consiste en una sesión en la que veremos cómo fue el parto y cómo responden tus tejidos a diferentes ejercicios. 

Valoración posparto

¿Qué contenidos veremos en la valoración?

   La valoración se puede dividir en dos grandes partes. Una primera, en la que se hará una serie de preguntas a la madre sobre su situación desde antes de quedarse embarazada hasta el día actual, y otra, que será más práctica, en la que se verá cómo se encuentran los tejidos y cómo estos responden a los ejercicios. 

   Dicho esto, durante la valoración trataremos los siguientes aspectos: 

  • El número de embarazos y partos y como fue el parto.

   No es lo mismo si has estado embarazada y has dado a luz una vez o varias veces, o el tipo de parto que tuviste (vaginal, cesárea, instrumentalizado, fisiológico, como fueron los pujos, etc.) y la duración de este. 

   También es muy importante conocer la experiencia de parto y cuánto tiempo hace que diste a luz, ya que no será lo mismo trabajar en un caso de entrenamiento posparto de una mujer que ha dado a luz hace dos meses, que en el de una mujer que ha dado a luz hace seis meses. 

  • Tu situación actual como madre.

   Como es tu micción y defecación (veces al día y tipo), si padeces incomodidad, molestia o dolor en alguna zona del cuerpo en general, o concreta, como pelvis, pubis o similar, si has tenido relaciones sexuales con penetracion y si ha habido dolor, si estas o no con lactancia materna y de qué tipo, etc. 

  • Cómo fueron los meses antes, durante y tras el embarazo de actividad física o ejercicio físico.

   Es muy importante en la valoración establecer el historial deportivo de la madre, tanto antes como durante el embarazo, conocer si ha sido activa o no en estos tiempos nombrados anteriormente. 

   La importancia de esto reside en que la valoración de los patrones básicos de movimiento, de los cuales hablaremos más adelante, no será igual si hablamos de una persona con nulo bagaje motor, o por el contrario, estamos ante una mujer con experiencia en el entrenamiento.  

  • Patrón respiratorio y diafragma.

    El tipo de respiración y cómo se encuentra el diafragma (con más o menos tensión) será la base de la valoración, lo primero que veremos de la parte práctica de la evaluación antes descrita.

  • Diástasis abdominal.

   Valorar la diástasis es un punto importante de esta parte de la valoración. La valoración será tanto pasiva, como activa, en diferentes puntos. Conocer el tipo de diástasis, cómo funciona la faja abdominal y cómo podemos trabajarla (https://mubesfisioterapia.com/diastasis-abdominal-mas-alla-de-la-estetica/) será fundamental en este proceso.

  • Coactivación de suelo pélvico y transverso abdominal.

   Ver cómo trabajan los dos principales protagonistas en el posparto, si hay sinergia o no, será otra parte fundamental de la valoración tras el parto. 

  • Competencia abdominal

   A través de diferentes ejercicios que irá pidiendo la entrenadora, se irá observando cómo responde el abdomen y el suelo pélvico en función a la existencia o no de la tonacidad, la coactivación, o la flacidez del tejido

  • Postura y patrones básicos de movimiento

    Para finalizar la valoración, se verá en bipedestación (posición de pie) qué postura tiene la madre en función a la línea media del cuerpo. 

¿Qué información me puede dar una valoración?

    La valoración es de suma importancia, ya que nos dará información muy relevante sobre el momento actual en el que se encuentra la madre. Nos da información que hasta entonces desconocíamos, pero con la que la mujer se empodera y sobre la que podemos empezar a trabajar. A partir de esta se establecerá la línea de trabajo a seguir durante el entrenamiento posparto.

   Además, esta valoración se complementa con la valoración de la fisioterapeuta especialista en uroginecologia y obstetricia, que aportará más información aún de suma importancia para poder comenzar un programa de entrenamiento individualizado y adaptado a tus necesidades, ya que no existen dos pospartos iguales, cada una tiene sus tiempos y sus situaciones que la hacen única.

Embarazo y Entrenamiento, ¿Cómo puedo seguir entrenando?

entrenamiento y embarazo

   Son muchas las mujeres que se ven frenadas con su práctica deportiva una vez conocen la noticia de que están embarazadas, debido a que se sienten en un abismo de incertidumbre sobre lo que pueden seguir haciendo y lo que no, además de no saber cómo pueden seguir entrenando sin poner en riesgo su salud y la de su bebé.

   Durante el embarazo debemos tener en cuenta una serie de adaptaciones y de premisas necesarias que debe cumplnir nuestra programación de entrenamiento para que sigamos realizando ejercicio físico de manera segura tanto para la madre como para el bebé, además de tener claro aquello que no debemos de hacer.

https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee-opinion/articles/2020/04/physical-activity-and-exercise-during-pregnancy-and-the-postpartum-period

   Las guías de recomendaciones de actividad física y ejercicio físico durante el embarazo nos dicen que las mujeres que entrenaban antes del embarazo y que no tienen ninguna contraindicación, deben seguir haciéndolo a intensidad moderada-alta y que las que no lo hacían deben ser motivadas para empezar en esta etapa de su vida.

¿Qué contenidos debemos trabajar en una programación de embarazo?

   En tu programa de entrenamiento no deben de faltar los siguientes contenidos en los ejercicios a trabajar:

-Específicos para el trabajo de la musculatura abdomino-pélvica.

-De movilidad para contrarrestar los cambios anatómicos que van apareciendo conforme va avanzando el embarazo y trabajar el rango de movimiento en aquellas articulaciones presentes en el día del parto.

-De fuerza en los que se sigan trabajando los ejercicios que se hacían con anterioridad, adaptando los necesarios, y además añadir ejercicios que trabajen patrones de movimientos útiles para el embarazo y el parto así como aquellos que la futura madre realizará en su día a día una vez haya dado a luz.

Espiración y meditación para darle espacio a la cavidad torácica, gestionar molestias/dolores que puedan aparecer y visualizar y preparar el momento del parto.

-Ejercicios de cardio, ya sea de manera aislada o bien combinado con el entrenamiento de fuerza.

¿Cómo controlar la intensidad del entrenamiento en el embarazo?

   Existen diferentes maneras de controlar la intensidad del entrenamiento durante la sesión y una de ellas es mediante la Escala del Rango del Esfuerzo Percibido (RPE). Si utilizamos la RPE para controlar el esfuerzo de los ejercicios o del entrenamiento debemos movernos entre el 65-80% de la misma, es decir entre una percepción de esfuerzo de actividad moderada y actividad vigorosa, intentando no sobrepasar a muy dura o esfuerzo máximo.

Ejercicio y embarazo 

   Un truco muy sencillo para controlar la intensidad del esfuerzo es utilizar el Talk Test o Test del habla, que consiste en poder mantener una conversación mientras entrenas tal y como se especifica en la tabla anterior.

   Otra de las maneras de medir la intensidad es mediante la Frecuencia Cardíaca (FC), intentando no superar el 80-85% de la Frecuencia Cardíaca de Reserva (FCR). Para ello, lo primero que debemos conocer cuál es nuestra FCR y así después podremos calcular cuál será nuestra Frecuencia Cardíaca de Entrenamiento (FCEntto). Veamos las fórmulas para calcularla:

  • Lo primero que tienes que hacer es calcular la FCR con la siguiente fórmula:

FCR = FCM (220-Edad) – FCReposo*

  • Una vez la tengas calculada, podrás calcular la FCEntto:

FCEntto = FCRx 0,8 + FCRep

            *FCReposo: Toma tu pulso tocando la parte interior de tu muñeca, en el lado del pulgar. Usa las puntas de tus dos primeros dedos (el índice y el medio, no tu pulgar) y presiona ligeramente sobre la arteria. Cuenta tu pulso durante 60 segundos para determinar la cantidad de latidos por minuto.

¿Qué debo evitar?

   Es más sencillo controlar lo que debemos evitar hacer, ya que son menos cosas que las que si podemos hacer:

  • Maniobra de valsalva (aguantar el aire durante el esfuerzo).
  • Actividades de contacto físico o riesgo de caída.
  • Submarinismo.
  • Mujeres que vivan a menos de 2500m de altitud deben evitar realizar actividad física a gran altitud (>2500m).
  • Ejercicio físico con calor excesivo o en un ambiente muy húmedo.
  • Abdominales clásicos (tipo crunch).
  • Ejercicios isométricos.
  • Posturas invertidas o en decúbito supino mantenidas en el tiempo.
  • Ejercicios de impacto.

   Por muy entrenada que estés previamente, existen ejercicios frecuentes en el entrenamiento de alta intensidad que están contraindicados desde el principio del embarazo, por eso es importante consultar al respecto a un entrenador/a especialista. En MuBes contamos con entrenadoras especialistas en entrenamiento durante el embarazo y el posparto que te pueden ayudar a adaptar tus entrenamientos y seguir entrenando de manera intensa y segura https://mubesfisioterapia.com/entrenamiento-personal-2/

Señales de alarma durante la práctica de ejercicio

   Si durante la práctica de cualquier actividad o práctica deportiva experimentas alguna de las siguientes señales de alarma, debes pausar o parar dicha práctica, y si la sintomatología no remite, es aconsejable que acudas a tu médico de confianza:

  • Sangrado vaginal
  • Dolor abdominal
  • Contracciones dolorosas regulares
  • Fuga de líquido amniótico
  • Disnea antes del esfuerzo (falta de aire)
  • Mareos
  • Dolor de cabeza
  • Dolor en el pecho
  • Debilidad muscular que afecta al equilibrio
  • Dolor o hinchazón en la pantorrilla

   Antes de continuar con tu práctica deportiva habitual previa a este momento de tu vida, debes comunicárselo a tu ginecólogo/a para que te informe sobre si existe alguna contraindicación que no te permita continuar entrenando y de no ser así te dé el visto bueno y su aprobación. Si quieres conocer cuáles son estas contraindicaciones visita la siguiente entrada de nuestro blog donde las especificamos: https://mubesfisioterapia.com/ejercicio-fisico-y-actividad-fisica-durante-el-embarazo-que-puedo-hacer/

Candidiasis de repetición. Un abordaje integrativo

candidiasis de repetición

   Casi todas las mujeres tienen alguna vez una infección vulvovaginal por el hongo Cándida. Es lo que llamamos candidiasis. Sin embargo, en algunas mujeres esa candidiasis vuelve de forma frecuente, unas 3 o 4 veces al año; y es lo que llamamos candidiasis vulvovaginal de repetición o recurrente (CVVR). En este post os hablaremos de forma detallada por qué pueden repetirse y su abordaje integrativo.

Sobre la cándida y su crecimiento

 Todo nuestro tubo digestivo desde boca hasta ano, incluyendo vagina y piel, está habitado por un ecosistema de diferentes géneros de hongos, bacterias y otros. Conviven con nosotras y es lo que llamamos microbiota y micobiota.  La Cándida Albicans es el hongo más frecuente en la microbiota intestinal, vaginal y de la piel.

   Cuando este ecosistema y la pared intestinal y vaginal está en condiciones normales de equilibrio (eubiosis), la Cándida se comporta como comensal y no supone ningún problema ni síntoma. Sin embargo, el ecosistema y paredes se alteran (disbiosis) se vuelve oportunista, produciendo la famosa candidiasis.

   Podemos observar la Cándida sobrecrecida en vagina y/o en intestino. Y esto es importante porque se habla de que en muchos casos de candidiasis vaginal coexiste el sobrecrecimiento de candidiasis intestinal. Así, el intestino puede actuar como “almacén” de futuras infecciones de repetición.

Síntomas de la candidiasis

-Flujo blanco espeso e inoloro.

-Picor, irritación, ardor, edema y eritema en la vagina.

   Y dado que puede coexistir con candidiasis intestinal, puede haber otros síntomas asociados como son:  mente nublada, aumento del apetito por hidratos de carbono (pan, pasta, dulces…), cansancio crónico, ansiedad, dolor generalizado, distensión abdominal, gases, diarreas y/o estreñimiento, intolerancias alimentarias, acidez o ardor, alteraciones menstruales o aumento de la sensibilidad a productos químicos (ambientadores…)

Y por qué vuelven las candidiasis

   La candidiasis vulvovaginal de repetición se puede considerar como una alteración multifactorial. El por qué ocurren y por qué vuelven se ve influenciado:

  • Por la Cándida: factores propios del microorganismo en cuestión. La Cándida es un microorganismo con mucha capacidad de virulencia y efecto proinflamatorio.
  • Por la microbiota de la mujer: disbiosis intestinal y vaginal, y falta de integridad de la membrana intestinal. Es decir, un desequilibrio del ecosistema de microorganismos a nivel intestinal y vaginal. Sí, no solo vaginal.
  • Por otros factores propios de la mujer como el estado de su sistema inmune, que puede favorecer el paso de la Cándida de comensal a patógeno y contribuir a su virulencia. El sistema inmune está íntimamente relacionado con el sistema digestivo y el microbioma.https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31972980/
  • En determinadas mujeres puede aparecer días antes de la menstruación: en la fase lútea, los niveles hormonales de estrógenos bajan al mismo tiempo que van subiendo los de progesterona. Los estrógenos mientras que están elevados, hacen que nuestro sistema inmune más competente y luchador. Pero los estrógenos bajan días antes de la menstruación de forma natural. Si presentamos frecuentemente picor u otros síntomas de la candidiasis esos días previos a la regla es posible que tengamos una candidiasis latente·que da la cara cuando el sistema inmune no es tan eficaz. Pero el problema no es que bajen los estrógenos; eso es natural. El problema es el estado del sistema inmune y el desequilibrio del microbioma.
  • También por otras patologías de la mujer como hipotiroidismo, diabetes, intervenciones quirúrgicas o invasivas… que facilitan la alteración del ecosistema y pared intestinal.
  • El embarazo o lactancia o amenorrea (ausencia de menstruación).

Equilibrio del microbioma y disbiosis

   A nivel vaginal, el microbioma vaginal debe estar formado por abundancia de diferentes Lactobacillus. Los Lactobacillus son bacterias que generan un ambiente ácido mediante la producción de ácido láctico y peróxido de hidrógeno, protegiéndonos con estas sustancias de infecciones. De manera que, si tenemos disbiosis con disminución de Lactobacillus, se crea un ambiente perfecto para que la Cándida crezca, se vuelva patógena y, finalmente las candidiasis de repetición ocurran.

   La disbiosis o desequilibrio del microbioma tiene a su vez múltiples causas:

  • La dieta personal y alimentación saludable juegan un papel determinante. Alimentación rica en hidratos de carbono y azúcar de poca calidad, baja en fibra fermentable y alta en edulcorantes favorece la disbiosis.
  • Estrés sostenido
  • Alteraciones corporales como: disminución de las secreciones digestivas (hipoclorhidria, sales biliares…), patologías digestivas, patologías autoinmunes (celiaquía, Chron, hipotiroidismo de Hashimoto), Síndrome de ovario poliquístico…
  • Tabaco
  • Tratamientos con fármacos como antibióticos, corticoides, antiinflamatorios, anticonceptivos
  • Lavados vaginales con productos que no sean agua
  • Tampones, compresas, ropa húmeda o espermicidas locales

   Todo esto facilita que Lactobacillus y bacterias estabilizadoras de la mucosa intestinal (Akkermansia) estén disminuidas; y que microorganismos patógenos como la Cándida sobrecrezcan.

Tratamiento de las candidiasis de repetición

   Si te han dicho o te has concienciado que tu candidiasis vaginal es crónica, no es cierto.

   El problema es que comúnmente sólo se aborda desde la farmacología tratándola únicamente con antifúngicos. Además, la Cándida presenta resistencia a antifúngicos. De esta forma no estamos yendo a la RAÍZ que cada persona tiene del desequilibrio microbiano. Tampoco estamos favoreciendo el crecimiento de los Lactobacillus y otros que impidan a Cándida crecer y volver.

   Debe realizarse un abordaje terapéutico integrativo e individualizado. Capa persona puede requerir un tratamiento diferente que combine o no antifúngicos alopáticos o fitoterapéuticos, probióticos y prebióticos, mejoras en su alimentación y dieta, tratamiento de la integridad de la mucosa vaginal e intestinal, trabajar la detoxificación hepática (Cándida produce muchas toxinas que pueden saturar nuestro hígado)…

   En MuBes contamos con una nutricionista especializada que os podrá ayudar en el abordaje integrativo de la candidiasis vaginal y/o intestinal así como vaginosis bacterianas.https://mubesfisioterapia.com/nutricion/

Trastorno de estrés postraumático tras el parto

Parto traumático

   Es difícil encontrar una definición sistematizada y unívoca de lo que es un parto traumático. Este tiene que más que ver con la vivencia personal de quién está dando a luz y con su modo particular de percibir todo lo que está sucediendo a su alrededor, que con el hecho de que haya un peligro o amenaza real para la vida de la madre o del bebé. Es decir, no existe una relación de causalidad directa entre complicación objetiva del parto y desarrollo de trastorno de estrés postraumático (en adelante, TEPT).

   Un ejemplo de esta subjetividad es la aparición de síntomas en mujeres en un parto aparentemente normal y sin intervenciones (Thompson, 2008).

   Como dice Beck, “el trauma del parto reside en la mirada de quien lo percibe”. Esta afirmación nos conduce a algo esencial: llegar a desarrollar TEPT depende en gran medida de nuestras percepciones de indefensión, peligro y amenaza, haya o no complicaciones objetivas durante el parto.

https://journals.lww.com/nursingresearchonline/Abstract/2004/01000/Birth_Trauma__In_the_Eye_of_the_Beholder.5.aspx

¿De qué depende que tengamos o no está percepción de peligro y amenaza?

   Nuestras percepciones varían en función de factores sociales, culturales y personales. Así por ejemplo, en algunas partes del mundo  y círculos sociales, una cesárea programada puede llegar a  considerarse un privilegio, mientras que en otras puede ser vista como una intromisión en nuestra naturaleza o incluso un abuso del poder médico.

   Las creencias y  expectativas  que tenemos sobre el parto  parecen ejercer una notable influencia en la manera la que lo vivenciamos. Lo que imaginamos y pensamos  muchas veces choca frontalmente con la realidad a la que luego nos enfrentamos, y es esta discordancia la que puede generar un fuerte impacto emocional en nosotros.

   Así mismo, el nivel de medicalización e instrumentalización durante el parto funciona en muchas ocasiones como una alarma que nos mantiene en alerta y con altos niveles de vigilancia.

  A menudo, el trauma de las mujeres es el resultado de las acciones (u omisiones) de las matronas, médicos y enfermeras (Elmir, Schmied, Wilkes y Jackson, 2010).

   Por último, los cuidados inadecuados durante el parto suponen un factor esencial en el desarrollo de la sintomatología, como veremos más adelante.

¿Qué síntomas tiene una mujer con Trastorno de estrés postraumático tras el parto?

-Pensamientos constantes sobre el parto.

Flashbacks (sensación de estar reviviendo el parto). Cualquier situación o acontecimiento que les recuerde el parto puede desencadenar la activación de recuerdos y generarles gran ansiedad.

– Pesadillas durante semanas o meses.

-Sensación de desconexión con el bebé y de irrealidad. Muchas mujeres describen la situación que están viviendo como irreal, como si el mundo fuera distinto y ellas otras personas, como si en parte todo aquello no le estuviera pasando realmente a ellas.

-Necesidad de comprender lo sucedido. En la mayoría de ocasiones, relatan el parto una y otra vez con numerosos detalles.

-Tendencia a comparar su parto con el de otras madres.

-Síntomas de ansiedad y depresión (con frecuencia se confunde este diagnóstico con el de Depresión posparto).

-Irritabilidad y agitación (Ayers, 2004; Olde, van der Hart, Kleber, & van Son, 2006), que afectan seriamente a las mujeres y a sus familiares.

-Dificultad para relacionarse con los sanitarios.

-Rechazo a las relaciones sexuales.

-Temor a la maternidad y a un posible nuevo embarazo.

https://ruja.ujaen.es/handle/10953/1071

¿Hay factores de riesgo y desencadenantes?

-Ser primípara.

-Que haya habido cesárea, sobre todo si es de urgencia.

-Alto intervencionismo obstétrico (Inducción, uso de ventosas, fórceps, etc).

-Parto prematuro.

-Bebé gravemente enfermo tras el parto.

-Que los consentimientos informados no hayan sido respetados.

-Separación temprana del recién nacido.

-Falta de apoyo social y emocional (sobre todo por parte de la pareja).

-Escasez de información y explicaciones durante el proceso.-Sensación de pérdida de control durante el parto.

-Sensaciones prolongadas de dolor (sensación de eternidad).-Problemas de ansiedad y /o depresión previos al parto.

-Responsabilizarse y culparse por los eventos ocurridos durante el parto (Locus de control interno).

-Baja autoeficacia, esto es, creencia de que nuestras capacidades para enfrentarnos a la situación no son suficientes o no sirven de nada.

-Percepción de cuidados inadecuados e incluso maltrato. Conviene que nos detengamos en este punto porque ha resultado ser el factor más importante a la hora de desarrollar estrés postraumático. Son tan importantes los cuidados que incluso que en un parto con complicaciones graves y objetivas, si durante el posparto, los profesionales atienden de forma empática, cariñosa y respetuosa a la mujer, se reduce de forma drástica las probabilidades de desarrollar estrés postraumático por el parto.

   Por el contrario, podemos encontrarnos con mujeres que sufren los efectos traumáticos del parto sin necesidad de que haya habido complicaciones objetivas en el mismo, pero que relatan haberse sentido indefensas, infantilizadas, humilladas, tratadas de forma irrespetuosa y poco empática.

   Algunas de estas mujeres utilizan términos como “bárbaro”, “humillante”, “degradante “e “invasivo” para referirse a su parto (Thompson, 2008).

¿Qué consecuencias puede tener?

-Las mujeres que lidian con los efectos de un parto traumático, pueden sentir dificultad a la hora de relacionarse con el recién nacido, acercarse a él y sostener el contacto físico por tiempo prolongado. A largo plazo, esto puede contribuir a desarrollar modelos de apego disfuncionales, como por ejemplo, de sobreprotección.

-Dificultades para integrar y asumir el nuevo rol de madres. Algunas describen sensaciones en las que sienten como si su bebé no les perteneciera, como si no fuera de ellas.

-Frecuentes sensaciones de vacío (Ayers, 2007).

-Abandono temprano (primeras semanas o primer mes) de la lactancia materna para proteger su salud emocional.

-Percepción de falta de apoyo y sostén de la familia, amigos y pareja. Problemas de comunicación y sexuales con esta última.

-Conductas de aislamiento.

-Temor intenso a futuros embarazos y partos, también llamada tocofobia.

¿Cuándo tengo que pedir ayuda?

   Si durante semanas o incluso meses sientes que no puedes evitar revivir y recrear la situación y las emociones negativas que acompañaron al parto.

  En caso de encontrarte enormemente irritable con quienes te rodean y con los profesionales de la medicina.

  Si sientes un interés enorme, e incluso “desproporcionado” por todo lo que rodea la atención al parto (pensamientos circulares).

  Cuando estás aislada socialmente de amigos y familiares y no te apetece hacer nada ni ver a nadie.

¿Cómo puede ayudarte la psicoterapia?

   La psicoterapia nos ofrece un espacio seguro en el que comenzar a entender y encajar las piezas de ese puzle que  nos cuesta armar.

   Toda recuperación pasa por construir una historia, un relato que explique lo que ha ocurrido y le dé sentido a cómo nos sentimos.  Es decir, tenemos que integrar el trauma (Callister, 2004) en nuestro mundo, contándonos y contando una historia que nos calme, nos consuele y nos ayude a continuar el camino.

   No es casual que muchas mujeres necesiten hablar y contar su parto una y otra vez. Se trata de un mecanismo de supervivencia, que nos empuja a elaborar mentalmente todo lo traumático que nos sucede, para poder darle un sentido y no quedarnos atrapados en el malestar.

    La psicoterapia existe para ayudarte a elaborar esta narración y conseguir transformar esa experiencia traumática en aprendizaje y resiliencia.Desde nuestro servicio de psicología podemos ayudarte. 

https://mubesfisioterapia.com/psicologia-sexologia/

Radiofrecuencia en Suelo Pélvico

   La Radiofrecuencia, Diatermia y Tecarterapia son los distintos nombres con los que se denominan una misma acción física con idéntica respuesta biológica, que se produce con la penetración de calor en los tejidos de unos 8-15 cm de profundidad con el objetivo de incrementar la temperatura del tejido del área lesionada, para acelerar los procesos de auto-curación del cuerpo. Es importante saber que la radiofrecuencia es un tratamiento indoloro, no invasivo y totalmente seguro que puede llegar a ser placentero.

¿Cuál es el mecanismo por el que se produce?

   La radiofrecuencia es una técnica mediante la cual se aplica una corriente de alta frecuencia que penetra en las capas más profundas produciendo un efecto térmico y biológico a nivel celular.

    La radiofrecuencia ayuda a la mejora del riego sanguíneo, el aumento de la oxigenación, la contribución a la regeneración celular, la reducción del dolor y la mejora de la calidad del tejido conjuntivo y muscular, contribuyendo así a aliviar y recuperar la disfunción; en definitiva, a una recuperación más completa y rápida.

https://helioselectromedicina.com/diatermia-fisiowarm

¿Cuáles son sus efectos biológicos sobre nuestro cuerpo?

– Acción analgésica, antiinflamatoria y relajante muscular.

– Estimula la circulación sanguínea: aumenta la saturación de hemoglobina, que se traduce en una oxigenación de las células y por en consecuencia mejorará la funcionalidad del tejido.

– Acelera el metabolismo celular al aumentar el aporte energético a los tejidos

– Acelera los procesos de reparación del tejido al estimular la actividad de los fibroblastos y su síntesis enzimática.

– Acción cicatrizante: acelera el proceso de cicatrización al acelerar la producción de colágeno y elastina. Estimula el tejido conjuntivo (EL 60% del suelo pélvico es tejido conjuntivo).

– Estimula la circulación periférica.

– Drenaje: reabsorción de los hematomas y edemas.

– Reactivación de la bomba sodio-potasio, reequilibrio iónico y del PH.

¿Qué patologías del ámbito de la fisioterapia de suelo pélvico se pueden beneficiar de la radiofrecuencia?

  • Hipotonía(debilitamiento) del suelo pélvico.
  • Prolapsos pélvicos al mejorar la calidad del tejido conjuntivo y el tono muscular.
  • Incontinencias: urinaria, gases y fecal.
  •  Dolor perineal: por su efecto calmante al aumentar el metabolismo y su capacidad de regeneración a la vez que alivia el dolor y la inflamación.
  • Cualquier cicatriz: cesárea, episiotomía y desgarros perineales, por su capacidad desfibrosante son utilizados en procesos fibróticos, adherencias, etc .
  • Disfunciones sexuales femeninas: vaginismo, dispareunia (dolor en las relaciones), anorgasmia.
  • Hemorroides y fisuras anales.
  • Diástasis abdominal: buscando un efecto de neocolagénesis (proliferación de tejido colágeno) para reforzar la línea alba con objetivos funcionales y estéticos sobre la pared abdominal.
  • Sequedad vaginal: hay una mejora de la hidratación, la elasticidad y la regeneración.
  • Tras intervenciones quirúrgicas abdomino-pelvi-perineales.
  • Disfunciones perineales masculinas como disfunción eréctil, dolor pélvico, enfermedad de Peyronie, incontinencia urinaria, prostatitis y tras una cirugía en el área pélvica.
  • Aunque menos importante, tiene un efecto estético, mejorando la microcirculación, disminuyendo el edema y reduciendo los depósitos grasos y la flacidez cutánea. En casos de tripas demasiado flácidas tras el embarazo, que cuestan mucho recuperar aún haciendo ejercicios adecuados, la radiofrecuencia puede ser una gran opción de tratamiento.

https://mubesfisioterapia.com/diastasis-abdominal-mas-alla-de-la-estetica/

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

   La duración y número de sesiones va a depender de cada paciente y del estado de su lesión (aguda o crónica) y sus necesidades así como del estado que presenta el tejido desde el que partimos y del resto de tratamientos con los que complementamos  la terapia. Se hace necesario, como siempre, individualizar cada caso.

¿Cuál es la diferencia con la termoterapia clásica ?

   A diferencia de la termoterapia convencional como son los infrarrojos, la microonda y la onda corta, estos calientan también los tejidos superficiales, y la profundidad no llega a más de 2-3 cm de profundidad en términos generales debido a que el tejido adiposo está muy vascularizado y absorbe mucho el calor impidiendo su penetración a planos más profundos.

   La radiofrecuencia permite dosificar de forma precisa el calor desde las aplicaciones más suaves (atermia) a la más intensa (hipertermia) por gradación de la intensidad del calor y poder variarla durante su aplicación.

   Los primeros dispositivos de radiofrecuencia funcionaban en una sola frecuencia, los más actuales, como el que nosotras tenemos en consulta, si nos permiten variar la frecuencia Está ampliamente aceptado que las frecuencias más bajas penetran más profundamente en el tejido, mientras que las frecuencias más altas funcionan a un nivel más superficial.

   Destaca la capacidad de focalizar la corriente, que deriva en una menor dispersión y mayor penetración que se traduce en mayor eficacia del tratamiento.

¿Qué contraindicaciones tiene la radiofrecuencia?

– Embarazo.

– Heridas abiertas.

– Pacientes pediátricos de menos de 15 kg.

– Marcapasos.

– Baja sensibilidad en la piel y micosis.

– Procesos tumorales.

– Procesos infecciosos.

– Patología cardiovascular: anticoagulantes.

  Si tienes dudas sobre la radiofrecuencia o quieres saber si sería un tratamiento adecuado para tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

Histerectomía y Fisioterapia de Suelo Pélvico

   La histerectomía es la intervención quirúrgica en la que se produce la extirpación del útero o del sistema ginecológico de manera total o parcial, mediante intervención por laparoscopia, incisión en la zona abdominal o histerectomía vaginal.

¿En qué consiste la histerectomía?

   Es una intervención frecuente en casos de procesos oncológicos y según el médico considere para la paciente será necesario la extirpación del cuerpo uterino, del cuello uterino, trompas, ovarios y en algunos casos de una porción vaginal (parametrios).Existen3 tipos:

  • Parcial: cuerpo uterino sin cérvix.
  • Total: cuerpo uterino y cérvix.
  • Radical: cuerpo útero + cérvix + trompas + ovarios (con anexectomía en caso de extirpación de útero con trompas y ovarios) + porción vaginal.

Tipos de histerectomía

¿Qué consecuencias tiene la intervención en los pacientes?

    Además de las consecuencias emocionales que conlleva la histerectomía (debido a la cirugía, el proceso previo y a la importancia del útero en nuestro sistema, entre otros), la distorsión en la concepción de nuestra imagen corporal, sus posibles consecuencias físicas pueden ser:

  • Inflamación y edema.
  • Cicatrices y posibles adherencias de estas.
  • Estenosis del canal por reacción inflamatoria.
  • Dolor o molestias en las relaciones.
  • Influye negativamente en el deseo sexual y en la lubricación.
  • Sensación de vacío que ocuparan el resto de tejidos aumentando el riesgo de prolapsos.
  • Menopausia provocada y sus síntomas.

   Es interesante y recomendable un abordaje conjunto con otros profesionales sanitarios, como psicólogos, nutricionistas y entrenadores.

¿De qué depende la aparición de estas consecuencias tras la histerectomía?

   Estas consecuencias van a depender del tipo de intervención que el paciente requiera.

Cirugía útero   Si se preserva el cuello uterino, es más probable conservar nuestro sostén visceral, y además si hay preservación neurovascular (inervación y vascularización) conducirá a una mejor respuesta en nuestra función sexual.

   Ya que en el cuello uterino se insertan los ligamentos cardinales o uterosacros (que durante la excitación se tensan y facilitan que el útero se verticalice y que la vagina se amplíe) y su paquete vasculo-nervioso por el cual se transmiten sensaciones de placer.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3090744/#:~:text=This%20is%20based%20on%20claims,sexual%20response%20are%20so%20limited.

   También dependerá de si el paciente ha recibido tratamiento pre o post quirúrgico como radioterapia o quimioterapia, que conllevan cambios a nivel tisular.

¿Qué podemos hacer con fisioterapia de suelo pélvico en pacientes con histerectomía?

   Con la fisioterapia de suelo pélvico podemos abordar las secuelas físicas, mejorando la calidad tisular y el impacto en nuestra calidad de vida tras la histerectomía.

   Igualmente, también abordamos la prevención de disfunciones que pueden ir asociadas a estos cambios tras la cirugía, como prolapsos, incontinencias o alteración de nuestra respuesta sexual. Con los siguientes objetivos:

  • Disminuir el dolor debido a la inflamación y al tejido cicatricial.
  • Mejora de la mucosa vaginal y con ello de la lubricación.
  • Para la estenosis del canal, después de histerectomía o radioterapia pélvica, mejorar la elasticidad con masaje perineal, dilatadores y/o movilizaciones a nivel intracavitario.
  • Trabajo del tejido cicatricial secundario, tanto con tomas internas como externas.
  • Movilizaciones globales del sistema ginecológico.
  • Ejercicios de suelo pélvico y abdomen debido a los cambios tisulares por el tratamiento (debilitamiento muscular) y al cambio en el estilo de vida:https://mubesfisioterapia.com/conocer-y-activar-nuestro-perine-y-abdomen/
  • Pautas de hábitos de vida cotidianos e higiene postural como prevención a consecuencias posibles.

   El objetivo de la terapia y el tratamiento dependerá de si estamos en fase prequirúrgica (preparando los tejidos), en fase aguda o inmediata (las primeras semanas después de la histerectomía) o en fase tardía (meses o años después).

¿Cuándo puedo acudir a consulta de fisioterapia tras la intervención por histerectomía?

   Primero, y previo a la extirpación por histerectomía podemos hacer un trabajo abdominal y perineal para aliviar las molestias o los síntomas previos a la cirugía y para proporcionar a los tejidos un buen aporte vascular para aumentar la calidad tisular y acelerar la recuperación tras la intervención de los mismos.

   Después de la cirugía y hasta las primeras 6-12 semanas, seguir las pautas indicadas por tu ginecólogo, sobre reposo, posturas, cuidado de la cicatriz, alimentación, sueño, posturas y movimiento, etc.

   A partir de la semana 6-8, dependiendo de cada caso concreto, y, cuando nos sintamos preparadas, podemos comenzar con la rehabilitación.

¿Y si han pasado años de la histerectomía?

   Nunca es tarde, también podemos tratar con fisioterapia, ya sea el tejido cicatricial en caso de adherencias, la movilidad de los tejidos, la respuesta sexual, si hay disfunciones asociadas (incontinencia, prolapsos, falta de tono, alteración de la mucosa vaginal, estenosis del canal, etc.) o simplemente por prevención de estas.

   Desde la fisioterapia de suelo pélvico tenemos mucho que hacer para mejorar tu salud pre y post histerectomía. Consulta con tu Fisioterapeuta especialista en Uroginecología si tienes dudas.