Menopausia y sequedad vaginal

¿Notas sequedad, molestias o dolor desde que comenzó la menopausia?

   ¿Sientes la vagina más seca de lo habitual? ¿Tienes molestias al caminar, al hacer deporte o durante las relaciones sexuales? ¿Has empezado a notar escozor, picor o incluso infecciones de orina repetidas?

   Si te identificas con alguno de estos síntomas, debes saber que son muy frecuentes durante la menopausia. Sin embargo, no significa que tengas que resignarte a convivir con ellos.

   La sequedad vaginal tiene tratamiento y, junto con una valoración adecuada, la fisioterapia de suelo pélvico puede ayudarte a mejorar tu bienestar y tu calidad de vida.

   En este artículo te explicamos por qué aparece, qué síntomas puede provocar y qué opciones existen para aliviarla.

¿Por qué aparece la sequedad vaginal en la menopausia?

   Durante la menopausia disminuyen los niveles de estrógenos, hormonas fundamentales para mantener la salud de los tejidos vulvovaginales.

   Como consecuencia, la mucosa vaginal pierde hidratación, elasticidad y grosor. Además, disminuye la lubricación natural y cambian las características del tejido, haciéndolo más sensible y frágil.

   Estos cambios forman parte del llamado síndrome genitourinario de la menopausia, una condición muy frecuente que puede afectar tanto a la vagina como a la vulva y al sistema urinario.

Síntomas más frecuentes

   La sequedad vaginal puede manifestarse de diferentes maneras. Algunas mujeres presentan únicamente molestias leves, mientras que otras experimentan síntomas que afectan a su vida diaria.

    Los más habituales son:

  • Sequedad vaginal constante.
  • Sensación de tirantez o falta de lubricación.
  • Picor o escozor vulvar.
  • Irritación o sensación de quemazón.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Pequeños sangrados tras las relaciones.
  • Mayor frecuencia urinaria.
  • Urgencia para orinar.
  • Infecciones urinarias repetidas.

    Muchas mujeres piensan que estos síntomas son una parte inevitable del envejecimiento, pero lo cierto es que existen tratamientos eficaces para mejorarlos.

¿La sequedad vaginal solo afecta durante las relaciones sexuales?

   La respuesta es «No».

   Aunque el dolor durante las relaciones sexuales es uno de los síntomas más conocidos, muchas mujeres también sienten molestias al caminar, montar en bicicleta, permanecer mucho tiempo sentadas o incluso al utilizar ropa ajustada.

   En ocasiones, la sensación de sequedad está presente durante todo el día.

¿Puede afectar a la vida sexual?

   Claramente «Sí».

   La disminución de la lubricación y la mayor sensibilidad de los tejidos pueden hacer que las relaciones sexuales resulten incómodas o dolorosas.

   Como consecuencia, muchas mujeres reducen o evitan las relaciones, lo que puede afectar tanto a la autoestima como a la relación de pareja.

    Es importante recordar que sentir dolor durante las relaciones nunca debe considerarse normal, independientemente de la edad.

¿Cómo puede ayudarte la fisioterapia de suelo pélvico?

   Aunque la fisioterapia no puede aumentar los niveles hormonales, sí puede mejorar muchas de las consecuencias que produce la menopausia sobre el suelo pélvico y la musculatura de la pelvis.

    Tras una valoración individualizada, el tratamiento puede ayudar a:

  • Mejorar la elasticidad y movilidad de los tejidos.
  • Disminuir el dolor durante las relaciones sexuales.
  • Reducir la tensión de la musculatura del suelo pélvico.
  • Favorecer una mejor circulación de la zona.
  • Mejorar la conciencia corporal y la función del suelo pélvico.
  • Tratar síntomas urinarios asociados, como la urgencia o las pérdidas de orina.

   Cada tratamiento se adapta a las necesidades y síntomas de cada mujer.

¿Qué otras medidas pueden aliviar la sequedad vaginal?

   Además de la fisioterapia, existen otras estrategias que pueden resultar muy beneficiosas:

  • Utilizar hidratantes vaginales de forma regular.
  • Emplear lubricantes durante las relaciones sexuales.
  • Mantener una vida sexual activa si resulta confortable, ya que favorece la circulación de los tejidos.
  • Realizar ejercicio físico de manera habitual.
  • Evitar productos de higiene íntima agresivos o perfumados.
  • Consultar con el ginecólogo sobre la posibilidad de utilizar tratamientos hormonales locales cuando estén indicados.

   La combinación de diferentes tratamientos suele ofrecer mejores resultados que una única intervención.

¿Cuándo deberías consultar?

   Es recomendable acudir a un profesional si:

  • La sequedad afecta a tu calidad de vida.
  • Tienes dolor durante las relaciones sexuales.
  • Notas picor, escozor o irritación frecuentes.
  • Presentas infecciones de orina recurrentes.
  • Has comenzado la menopausia y quieres prevenir futuros problemas del suelo pélvico.

   No esperes a que las molestias sean muy intensas. Cuanto antes se valore la situación, antes podrá iniciarse un tratamiento adecuado.

No tienes por qué convivir con estas molestias

   La sequedad vaginal durante la menopausia es muy frecuente, pero no debe normalizarse ni asumirse como algo inevitable.

   Hoy en día existen múltiples tratamientos que pueden mejorar notablemente los síntomas y ayudarte a recuperar tu bienestar, tu comodidad y tu vida sexual.

   Si notas sequedad, dolor o molestias relacionadas con la menopausia, una valoración ginecológica y por una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico puede ayudarte a encontrar el tratamiento más adecuado para ti.

   En MuBes contamos tanto con servicio de ginecología como de fisioterapia de suelo pélvico, porque en la menopausia no solo cambia nuestro cuerpo, es una nueva etapa de la vida en la que te podemos acompañar desde un abordaje integral.