Dismenorrea o dolor de regla ¿por qué ocurre?

mujer con dolor abdominal

    La regla NO debe doler. Es lo primero que queremos aclarar. Sin embargo, muchas mujeres experimentan cada mes dismenorrea o dolor de regla. Aún tenemos mucho trabajo que hacer para dejar de normalizarlo.

mujer con dolor abdominal

La menstruación es un proceso inflamatorio natural

   Dos-cuatro días antes de la menstruación, comienzan a caer los niveles de la progesterona y estrógenos, y es cuando se produce la menstruación si no ha habido embarazo. Esto ocurre porque la capa interna del útero, llamado endometrio, se descama y se viene abajo en forma de menstruación. Es decir, cada mes hacemos un “reset” de endometrio para un posible nuevo embarazo.

    Para que el endometrio se venga abajo en forma de regla y se elimine esa capa de células internas del cuerpo, tiene que haber un proceso inflamatorio acompañado de contracciones uterinas. Pero, que haya cierta inflamación natural y fisiológica no significa que deba doler.

   Son las prostaglandinas quienes se encargan en nuestro cuerpo de realizar las contracciones en el útero para descamar el endometrio en forma de sangrado. Y esto puede producir molestia pero no dolor.

¿Qué ocurre entonces para que la regla duela?

   Si la menstruación duele es porque esa inflamación “se está pasando de rosca”. Es decir, hay un exceso de prostaglandinas, ya sea por intensidad, frecuencia o duración, en las mujeres con dolor de regla o dismenorrea. 

   Adicionalmente a  la inflamación natural, debe haber una resolución activa de la inflamación. ¿A qué nos referimos con una resolución activa? A que la inflamación no es algo que sube y luego baja (resolución pasiva). Hay sustancias implicadas que llevan a cabo esa resolución y dicen STOP: prostaglandinas de tipo antiinflamatorio que van subiendo a medida que bajan las inflamatorias. Debe existir un buen equilibrio de ambos tipos.

   Con lo cual si tenemos dolor puede ser porque hay una expresión excesiva de factores de inflamación o hay una alteración del proceso activo de resolución de la inflamación o una combinación de ambas.

Clasificación del dolor de regla o dismenorrea

   – La dismenorrea secundaria es aquella que está causada por alguna patología pélvica como endometriosis, adenomiosis, enfermedad inflamatoria pélvica… Esto necesita un buen diagnóstico que no siempre ocurre por esa normalización del dolor menstrual.

    -La dismenorrea primaria sería aquella que no tiene ninguna causa orgánica, pero esto no quiere decir que no se deba de atender y abordar.

   En las mujeres con endometriosis, el endometrio ectópico (el que está en otras partes del organismo, fuera del útero) se comporta de igual forma que el propio endometrio ocasionando un dolor verdaderamente incapacitante. Puedes leer más información sobre esta enfermedad aquí: https://mubesfisioterapia.com/endometriosis/

¿Qué hacer para que duela menos la regla?

   Los factores que pueden ayudarnos en el manejo de la dismenorrea son los que inciden en bajar la inflamación en exceso que está presente.

   Las sustancias que de manera natural producen la inflamación que da lugar a la menstruación son las prostaglandinas. Estas proceden de los ácidos grasos, por tanto, el tipo de grasas que consumamos será muy importante. En MuBes, desde el servicio de Nutrición (https://mubesfisioterapia.com/nutricion/ ) queremos darte los siguientes consejos:

  • Deberemos reducir todo lo que podamos: cereales refinados, bollería industrial, azúcares sencillos y añadidos, embutidos, bebidas alcohólicas, energéticas o carbonatadas, aceite de girasol o grasas vegetales hidrogenadas.
  • Deberemos potenciar al máximo: los ácidos grasos omega 3 que podemos encontrarlos en pescado azul, nueces, semillas de lino, chía y cáñamo así como aguacate.
  • El consumo de ciertos antioxidantes también será importantísimo para hacer frente a la inflamación.alimentos saludables

Otros factores a tener en cuenta para el dolor de regla

   Además, hay otros factores más allá de la nutrición que también promueven un estado antiinflamatorio y antioxidantes. El cuerpo funciona al conjunto: no podemos estar saludables si somos totalmente sedentarios.

   Esos factores que deben estar presente son la actividad física y ejercicio físico, lo cual está referenciado en la literatura científica:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29037637/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31665789/

dolor de regla

   También es sumamente importante una buena salud digestiva, si no puede ser foco y causa del escexo de inflamación. Además, el sueño y descanso reparador, apoyo con suplementación personalizada según el caso, autocuidado y gestión emocional (https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30654775/ ), así como revisar y apoyar la metabolización estrogénica.

Hiperestrogenismo

   Los estrógenos y la progesterona deben estar en equilibrio ya que tienen funciones antagónicas. El estrógeno es una hormona proliferativa. Proliferativa porque es la hormona responsable del crecimiento de tejido de nuestro útero, mamas… De forma que grandes cantidades de estrógenos son las responsables de los sangrados menstruales abundantes.

nivel de estrógenos

   Cuando hay un exceso de estrógenos, se genera un ambiente inflamatorio y oxidante que también puede provocar dolor menstrual además de sintomatología premenstrual. Sin embargo, el exceso estrogénico puede venir por un exceso de estrógenos respecto a la progesterona (hiperestrogenismo absoluto) o porque haya menos progesterona de la necesaria (hiperestrogenismo relativo).

Será necesario trabajar y analizar bien cada caso para ver de dónde viene el foco inflamatorio. En MuBes ayudamos a mujeres a indagar en su dolor menstrual y abordarlo de una forma integrativa y personalizada.

Verano y Cistitis ¿?

cistitis

   Cuando llega el verano una gran cantidad de mujeres empiezan a temer la llegada de la gran temida “cistitis”. 

   La cistitis, como su término médico indica, es una inflamación de la vejiga, en la cual, la mayoría de las veces su origen es una infección, denominándose así infección urinaria de las vías bajas. Por el contrario cuando se trata de una infección de vías urinarias altas (riñón) se denomina pielonefritis.

cistitis

¿Cuáles son las causas?

   Comúnmente muchas personas creen que la cistitis se contagia por orinar en baños públicos, mala higiene de nuestra pareja, por dejarnos el bañador mojado e incluso por tener estrés o frío. Pero nada de ello tiene que ver con la causa, los principales culpables de que padezcamos cistitis son los gérmenes.

   Los gérmenes habituales que causan esta infección son los que proceden de las heces, las enterobacterias, destacando como protagonista absoluto el Escherichia Coli, llegando a causar hasta un 85% de las infecciones no complicadas en mujeres sexualmente activas. No obstante no es la única enterobacteria causante de esta infección urinaria, otras comunes son: Proteus, Klebsiella, Enterobacter, Citrobacter, Pseudomona, Serratia, Stafilococo Streptococo Faecalis, y destacando en este grupo está Stafilococo Saprofiticus ya que causa el 15% de las infecciones en mujeres sexualmente activas.

¿Qué sintomatología produce?

 La cistitis produce tenesmo, es decir, una sensación continua de tener que orinar. Sientes que tu vejiga se encuentra llena cuando en realidad no es así, salen unas gotitas y en la mayoría de las veces con bastante dolor, escozor o ardor, es lo que denominamos disuria.

    En alguna que otra ocasión podemos encontrarnos con sangre en la orina , hematuria, que es signo de que algún vaso sanguíneo de la pared de nuestra vejiga se ha roto debido a la inflamación.

cistitis

¿Cuáles son los factores de riesgo?

   Podemos encontrarnos diferentes factores de riesgo como son los demográficos (pobreza, situación socio-económica, situación sanitaria), urológicos (sondas, anomalías, cálculos, obstrucciones,etc), médicos (diabetes, inmunosupresión).

   Aunque observamos muchos factores de riesgo hay algunos que son más predisponentes como son:

  • Diabetes
  • Infección en niños y reflujo vésico-renal
  • Embarazo
  • Litiasis infecciosa
  • Obstrucción

¿Qué medidas podemos tomar para prevenir la cistitis?

   Podemos usar las siguientes medidas de prevención:

  • Mejorar la transpiración de la zona usando braguitas de algodón o evitando prendas demasiado ajustadas.
  • Orinar cada 2-3 horas y tras mantener relaciones sexuales de cualquier tipo.
  • Beber una cantidad de líquido al día considerable, de 1,5L a 2L.
  • Tener una higiene adecuada de esta zona evitando los excesos, como el uso de toallitas húmedas, exceso de lavados, exceso de fricción con el papel higiénico.
  • Limpiarnos tras orinar desde la vulva hacia el ano para evitar la migración de las bacterias que se realiza al hacerlo en el orden inverso.

¿Qué puede hacer la fisioterapia ante los síntomas urinarios producidos por la cistitis?

   En estudios como el de Claudia Rosenblatt Hacad et al. se ha demostrado que la terapia manual y el biofeedback junto con la realización de ejercicios posturales basados en el movimiento de la pelvis y en la respiración, han mostrado una mejora significativa en los síntomas urinarios así como en el dolor producido por el mismo.

   Podemos encontrar información más detallada en el siguiente enlace: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35838507/

Y ahora que sabes todo esto … ¿sigues pensando que la cistitis es cosa del verano?

La relación de apego: un puente hacia la confianza

apego seguro

   En los últimos años hemos oído  hablar mucho sobre la importancia del  apego seguro. ¿Pero sabemos realmente qué es? ¿Entendemos su significado y las implicaciones que tiene?

   Antes de adentrarnos en estos terrenos, conviene señalar un error que frecuentemente es cometido desde algunos sectores de divulgación no profesionales y que consiste en hablar de la relevancia de criar con apego. Como veremos más adelante, el apego se da siempre y en todas las relaciones entre bebés y cuidadores. Lo que varía es el tipo de apego que se crea en esta díada. Por esa razón tan sencilla, tiene poco o ningún sentido hablar de crianza con apego, ya que no es algo que pueda no darse.

¿Cuáles son los orígenes de la Teoría del Apego?

   Tenemos que remontarnos a finales de la década de los 50 para encontrarnos con las aportaciones de Jhon Bowlby, psiquiatra y psicoanalista británico, profundamente influenciado por las aportaciones de la etología (estudio de las especies animales en su medio natural, incluyendo, al ser humano) y que elabora una de las teorías más complejas y firmes sobre desarrollo socio-afectivo de nuestra especie.

   Bowlby se dedica a estudiar la influencia que tienen las experiencias tempranas  y el vínculo que desde el nacimiento se crea entre el bebé y su cuidador principal en el desarrollo evolutivo del ser humano.

¿Cuáles son las bases de su teoría?

   La primera relación vincular que establecemos al nacer es la que tenemos con nuestra madre, padre o cuidador principal. Para Bowlby, la conducta de apego era definida como “todas aquellas conductas de los bebés (llantos, sonrisas, caricias, balbuceos…) que están al servicio del mantenimiento de la proximidad y el contacto con las figuras de apego”.

   Para el autor, el apego va mucho más allá de una conducta meramente instintiva. Se trata de un comportamiento complejo que varía en función de numerosas variables y circunstancias como veremos más adelante.

¿Por qué busca un bebé estar cerca de su cuidador?

   Al contrario de lo que ocurre en el resto de especies animales, los seres humanos nacemos con un grado altísimo de inmadurez. Cuando nos asomamos al mundo,  aunque nuestro cerebro está ya constituido por todas y cada una de las neuronas que tendremos a lo largo de nuestra vida, no existen aún conexiones entre ellas, o lo que es lo mismo, no hay aún aprendizajes.

   La inmadurez con la que nacemos tiene dos claras consecuencias para nosotros: por un lado, nos hace dependientes de otros para mantenernos con vida; y por otro lado, esa gran plasticidad cerebral nos ofrece unas inmensas posibilidades para desplegar todo nuestro potencial.

   Por ello, para que un ser humano comience a desarrollarse y a crecer necesita indiscutiblemente ser estimulado y atendido por otro ser humano. Ese otro, en la mayoría de los casos será la madre o/y el padre de la criatura.

¿Qué necesita un bebé de quienes lo cuidan?

   Nadie cuestiona que un bebé, desde el momento en el que llega al mundo, necesita ser alimentado, hidratado, ayudado a dormir y bañado. Nadie discute, por tanto, acerca de las necesidades básicas de los bebés, o lo que es lo mismo, sobre los mínimos que hay que cumplir si queremos mantenerlos  a salvo.

   Sin embargo, no todo lo que necesita un bebé se encuentra recogido en el párrafo anterior. La necesidad más acuciante y entorno a la cual se vertebran las demás, es la de contar con un “otro” que esté siempre ahí. Que esté disponible de manera incondicional y que se muestre sensible hacia las necesidades del bebé. De entre ellas, la más grande que tiene el ser humano desde que nace, es la de saberse cuidado y protegido. Saberse querido.

¿Por qué es tan importante la relación de apego para cubrir estas necesidades?

   El vínculo con el cuidador principal es nuestro puente al mundo. A través de este lazo, aprendemos  a interpretar lo que nos rodea, a entender lo que nos pasa, a ponerle nombre a nuestras emociones y a regularlas. Aprendemos a comportarnos y a sentirnos de un modo determinado.

   A partir de esta relación, el niño comienza a desarrollar su propia identidad y a dibujar su autoestima. Comienza a elaborar un modo de entender las relaciones y desarrolla unas expectativas sobre lo que puede esperar de ellas.

¿Y cómo sucede esto?

    A partir de las relaciones que el niño tenga con sus principales figuras de apego, construirá una representación mental de sí mismo (quién soy yo) y de los demás (quiénes son los demás y qué puedo esperar de ellos). Es decir, interiorizará este modelo de apego, de modo que guiará su manera de interpretar y entender el mundo, tal y como explicábamos en el apartado anterior. Será esta representación mental la que guiará su conducta y le llevará a comportarse de un modo u otro.

    El modelo de apego será lo que les diga quiénes son y si son importantes para quienes se dedican a cuidarlo. Es de imaginar entonces, que sentará las bases de lo que será su autoconcepto (qué pienso y qué me digo de mí mismo) y de su autoestima (cuánto valor me doy, o para ser más simples, cuánto me quiero).

   Por tanto…

   En resumen, en función de la relación con nuestros cuidadores, tendremos una representación mental determinada de lo que es el mundo. Y esto finalmente se traducirá en un modelo de apego concreto, es decir, en un modo de relacionarnos y vincularnos a los demás durante el transcurso de nuestra vida.

¿Existen distintos modelos de apego?

   Si, existen distintos modelos de apego en tanto en cuanto existen muchas formas de relacionarlos.

   La variable más importante en esta díada cuidador-bebé es la reacción que aquel tenga ante los intentos de su hijo de buscar proximidad. Como veremos a continuación, son notables las diferencias entre los padres que reaccionan mostrándose disponibles y atentos, los que se muestran indiferentes o los que manifiestan una actitud de rechazo o desprecio.

¿Qué investigaciones respaldan la existencia de diferentes modelos de apego?

   Mary Ainsworth, (Ainsworth y Bell, 1970) desarrolla una situación experimental llamada» La Situación del Extraño», a través de la que analiza e investiga la relación existente entre estas conductas de apego y las conductas exploratorias del niño en un contexto de elevado estrés para el mismo. Consiste en una  situación de laboratorio que consta de ocho episodios con una duración de aproximadamente quince minutos para cada una de ellos. Observamos cómo una madre y su hijo juegan en una sala de juegos, a la que más tarde se incorporará una persona desconocida. Esta última comienza a jugar con el niño, y en ese momento la madre abandona la habitación. Pasados unos minutos la madre regresa, para finalmente volver a salir de la habitación con la desconocida, y dejando al niño absolutamente solo.

¿Qué resultados se obtiene a partir de la Situación del Extraño?

    En presencia de la madre, los niños mostraban más conductas de exploración. Eran capaces de jugar solos. Cada cierto tiempo, buscaban a su mamá con la mirada, se aseguraban de su presencia y continuaban jugando.

    Cuando la desconocida entraba en escena y pasaban a ser tres en la sala de juego, los niños inhibían un poco su conducta exploratoria y buscaban más a su madre (conducta de apego, búsqueda de proximidad).

   Cuando la madre salía de la habitación y el niño se quedaba solo con la desconocida, su exploración disminuía aún más y apenas jugaba.

¿Cómo se interpretan estos resultados?

   El estudio de La Situación Extraña pone de manifiesto cómo el niño utiliza a su madre como una base segura a partir de la que poder explorar cuanto tiene por delante. Su presencia lo calma y le da confianza, de modo que se siente seguro para descubrir cuanto tiene a su alcance (él solo), con la conciencia de que su madre está  cerca de él.

   Quedó claro también que cuando los niños percibían que la situación se volvía amenazante para ellos (aparecía la extraña y desaparecía su mamá) las conductas exploratorias disminuían y aumentaban las de apego (jugaban menos y buscaban más el contacto con sus madres) en búsqueda de seguridad.

   Por último, fue muy destacable también la reacción que tenían los niños cuando su madre regresaba a la situación de juego después de haberse marchado. En la mayoría de casos (apego seguro) los niños se mostraban contentos y afectuosos con su mamá.

¿De qué se da cuenta Mary Ainsworth?

    Descubre en los niños y en sus madres tres patrones conductuales distintos, que se corresponden con los tres tipos de apego que a continuación pasamos a explicar.

Modelo de apego seguro

    Cuando el padre o la madre se muestran sensibles a las necesidades del bebé y responden a su búsqueda de proximidad, mostrándose disponibles y atentos de forma constante e incondicional a dichas peticiones, se sientan las bases de un apego seguro.

   La creencia de que sus padres siempre están ahí para darle amor y mantenerlo a salvo, les permite sentirse libres para jugar solos y para explorar con confianza el mundo que los rodea.

   La ecuación está clara: cuanto más responden los cuidadores a las necesidades del bebé y más afecto le transmiten, más seguro, autónomo e independiente se desarrollará éste.

   Tal y como adelantamos antes, estos son los niños que además responden con afecto y búsqueda de contacto cuando su madre regresa a la escena de la situación de laboratorio.

    La creencia del niño de que siempre tendrá, pase lo que pase, un puerto seguro al que regresar, le da las herramientas y los recursos para experimentar y crecer sin miedo.

https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1139-76322019000100020

Modelo de apego inseguro-evitativo

   Cuando el padre o la madre se muestran poco sensibles a las necesidades del bebé y manifiestan indiferencia e incluso rechazo hacia los intentos de éste por buscar proximidad y cercanía, se constituye el perfecto caldo de cultivo para el desarrollo de un apego inseguro-evitativo.

   Si el cuidador principal manifiesta poca sensibilidad hacia los intentos del niño de vincularse a él, éste aprende que no es una base de seguridad. No tiene desde donde explorar con confianza ni un refugio al que volver. Estos padres simplemente “no están”.

    Como consecuencia, estos niños se comportan de modo bastante independiente en la Situación del Extraño. No buscan a sus madres ni comprueban si están o no presentes. Cuando abandonan la habitación, muestran indiferencia hacia su marcha y cuando sus madres regresan pueden seguir mostrando indiferencia o conductas de rechazo (enfado, rabieta…).

   Mary Ainsworth descubrió que la conducta de estos niños era similar a la de aquellos que habían vivido separaciones muy dolorosas. Para la autora, han comprendido que no puede contar con el apoyo ni el sostén de sus madres, y de ahí que en la situación de laboratorio, ni siquiera las intenten buscar.

Modelo de apego inseguro-ambivalente

    Cuando responder al bebé y darle afecto se convierte en algo que a veces se da, y otras no, se crea una situación de permanente incertidumbre, que deja a los niños en una situación de gran vulnerabilidad y que los carga de inseguridad.

   Estos niños se sentían tan inseguros por cómo responderían sus madres, que apenas jugaban y exploraban a pesar de que ellas estuvieran.

   Cuando abandonaban la habitación, lloraban desconsolados por su ausencia. Y cuando regresaban, eran ellos mismos los que también se mostraban ambivalentes, buscándolas y rechazándolas al mismo tiempo.

   Las madres de los niños con este tipo de apego pueden mostrarse sensibles, cariñosas y atentas en algunas situaciones, y terriblemente frías y distantes en otras. Para unos niños a los que les es imposible predecir cuál será el comportamiento de sus mamás, el mundo se convierte en un lugar bastante amenazante. ¿Quién se animaría a explorar un rato solo así, si no saben si cuando las necesiten ellas van a responder?

   Además, otro aspecto que conviene destacar es que estas madres solían interferir en la conducta exploratoria de los niños cada vez que estos trataban de explorar y jugar solos. Es decir, los pocos intentos que ellos hacían les eran bloqueados. Esto es algo muy importante, ya que genera la base para una relación de dependencia entre el niño y su madre.

Modelo de apego inseguro desorganizado/desorientado

   Este cuarto y último modelo recoge a aquellos niños que muestran los niveles más elevados de inseguridad y que tienen características de los dos grupos anteriores de apego inseguro.

   El comportamiento de estos niños es bastante caótico y puede llegar a resultar incomprensible. Cuando se reencuentran con sus madres, pueden manifestar conductas confusas, contradictorias y extrañas. En ocasiones, realizan movimientos estereotipados, con poco o ningún sentido.

   Pueden pasar de un estado a otro de manera bastante impredecible. A saber, pueden mostrarse tranquilos y pasar a llorar enérgicamente un segundo después.

¿Qué importancia tiene el modelo de apego en nuestro desarrollo afectivo y social?

   Decía Bowlby que el modelo de apego irá con nosotros “desde la cuna hasta la tumba”. Explicaba que los efectos de este primer vínculo son tan intensos que podía impregnar cada paso de nuestro desarrollo.

    Si algo sabemos hoy, es que esta teoría, lejos de perder validez, no ha hecho más que confirmarse con el paso del tiempo y a través de los distintos estudios en los que se ha puesto a prueba.

   Feeney y Noller, comprobaron por ejemplo, la importancia del apego para el establecimiento de relaciones amorosas en la vida adulta. Descubrieron  así que los sujetos que tenían una mejor historia de apego con más probabilidad mantenían relaciones afectivas más estables, satisfactorias y seguras.

¿A qué preguntas responde nuestra historia de apego?

    En términos generales, nuestra historia de apego coloca los cimientos de la confianza que iremos depositando en los demás y en nosotros mismos:

¿Estarán los demás cuando los necesite?

¿Me merezco que estén?

¿Soy valioso e importante?

¿Puedo contar con alguien?

¿Es el mundo un lugar hostil o un lugar en el que encontrar consuelo?

¿Soy querido?

¿De qué modo he aprendido a querer?

¿Cómo he aprendido que tengo que relacionarme?

¿Creo que el cariño debe darse siempre o solo a veces?

¿Determinará nuestra historia de apego nuestro paso por el mundo?

   Después de todo lo que hemos leído no debe resultarnos sorprendente la influencia de este primer vínculo en el resto de nuestra vida. Pareciera que está enraizado en nosotros con tanta fuerza, que fuera imposible escapar de él.

   Sin embargo, esto no es del todo así. El patrón de apego no es fijo ni inmutable, y por suerte, hay situaciones transformadoras que pueden darle un giro a todo.

   La experiencia de la paternidad/maternidad y la de una relación afectiva sana que se aleje de los patrones disfuncionales de un apego inseguro, pueden resultar tremendamente sanadoras si hacemos el trabajo psicológico de reelaborar nuestro modelo interno.

   ¿Sabes tú qué modelo de apego llevas contigo?

Fisioterapia en la menopausia, abordando la sexualidad en el síndrome genitourinario

menopausia

   La menopausia se define retrospectivamente como el cese de la menstruación espontánea por 12 meses, que, en la mayoría de las mujeres sucede entre los 49 y los 52 años. Por lo que, según la esperanza de vida, la mujer pasará un 40% de su vida en posmenopausia o climaterio.

mujeres adultas

   La mayoría de las disfunciones sexuales en la menopausia vienen mediadas por la sequedad vaginal (por déficit estrogénico) y la falta de deseo (oscilación de las hormonas entre otros factores).

   Además, debido al proceso sistémico de la menopausia, si hay cualquier disfunción abdominal o perineal previa a este periodo, los síntomas de esta pueden ser más pronunciados a partir de ese momento.

¿Qué pasa con nuestro suelo pélvico después de la menopausia?

   El suelo pélvico está implicado en la respuesta sexual, (sobre todo el plano muscular superficial), en las sensaciones eróticas, en la lubricación y en las sensaciones físicas del orgasmo, entre otros.

   El periné tiene receptores estrogénicos y cuando ellos disminuyen se pueden sufrir algunos déficits que pueden acarrear algunas consecuencias como las descritas en el siguiente cuadro:

Déficits

Consecuencias

–        Disminución de la elasticidad

–        Puntos gatillo

–        Combinaciones de hipo-hipertonía

–        Descenso de la fuerza

–        Disminución de los reflejos

–        Aparición de dolor asociado al coito (dispareunia) superficial

–        Dispareunia profunda

–        Anorgasmias

–        Trastornos de la excitación

¿Qué interviene en el proceso?

escala nivel estrógenos

   En este proceso se produce un cambio y oscilación en las hormonas predominantes del ciclo menstrual:

  • FSH
  • LH
  • InhibinB
  • Oestradiol: estrógenos, el que va a marcar esta transición hacia la menopausia.

   Y van a influir varios factores: tabaquismo, enfermedades asociadas, medicamentos, estrés, las relaciones de pareja…

¿Qué efectos va a tener en nuestro organismo?

   El descenso de estrógenos va a tener efectos a:

  • Nivel cerebral- encefálico: en la producción de LH, FSH, GnRH
  • Nivel pélvico- uterino: disminuye la síntesis de estrógenos, no se sintetiza igual la progesterona y el ovario va dejando progresivamente de producir ovocitos.

   Para entenderlo, necesitamos saber que prácticamente todas las células de nuestro cuerpo tienen receptores de estrógenos, con características proliferativas (media en la activación de muchas funciones de nuestros organismos), por lo que hay funciones de nuestro cuerpo se van a ver afectadas, no solo a nivel pélvico o genitourinario, sino a nivel sistémico y global.

¿Cuáles son los signos y síntomas?

   Tenemos cambios físicos normales por la oscilación de los neurotransmisores: a nivel de piel, pelo, vasomotores y del sueño, metabólicos, óseos, etc.

   En esta publicación, abordamos los síntomas genitales. Estos neurotransmisores:

  • Modulan el pH de la vagina.
  • Modulan el fujo sanguíneo vaginal.
  • Se encargan de la renovación de la capa mucosas, calidad y elasticidad del tejido conjuntivo perineal.
  • De la respuesta genital a estímulos sexuales.
  • Y producen cambios en la lubricación genital.

   Es importante reconocer los cambios a corto y a largo plazo y en caso de que persistan conocer las herramientas para poder paliar estos síntomas

¿Qué es el síndrome Genitourinario?

    O antes llamado atrofia vaginal, es un síndrome que asocia síntomas que afectan a la salud sexual + síntomas uroginecológicos.

    El descenso de síntesis de estrógenos no es solo causado por la menopausia, ni es común a todas las mujeres, el problema es la normalización de estos síntomas debido a la alta prevalencia.

   La clínica que puede presentar es variada: paredes vaginales más pálidas y pérdidas de pliegues, pérdida de elasticidad, molestas o dolor en las relaciones, prurito, ardor, sequedad vaginal, disminución de la lubricación, urgencia urinaria, mayor frecuencia urinaria, sangrado postcoital, cambios en el pH vaginal…

   Y esto, como consecuencia:

  • Produce un condicionamiento de la calidad de vida.
  • Descenso de la calidad de las relaciones y la actividad sexual.
  • Decrece la líbido, déficits en el orgasmo y en las sensaciones eróticas.

    ¿Cómo lo abordamos desde la Fisioterapia?

    Proporcionamos a la mujer información y conocimiento, desde la educación sexual, trabajando el empoderamiento, para que podamos liderar nuestra propia sexualidad, y la sexualidad compartida.

   Recomendamos mejorar el estilo de vida, mantener una vida sexual activa (la excitación sexual y el orgasmo aumentan la vascularización de los tejidos y el coito ayuda a renovar la capa basal de la mucosa vaginal); evitar la obesidad; hacer ejercicio y dejar el tabaco.

   La primera línea de terapia es el uso de hidratantes vaginales en la vida cotidiana y lubricantes en la actividad sexual, para ello, es importante escoger un buen producto.

   El tratamiento con Radiofrecuencia tiene resultados prometedores, mejorando la síntesis de tejido conectivo y mejorando la función, como muestran los primeros estudios.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6372847/

   En este post de nuestro blog explicamos en que consiste la radiofrecuencia: https://mubesfisioterapia.com/radiofrecuencia-en-suelo-pelvico/

   Entrenando el suelo pélvico, mediante ejercicios de la musculatura perineal y combinarlo con terapia manual como el uso de dilatadores vaginales, esferas vaginales o vibradores, dependiendo de la paciente que tengamos en consulta, con esto conseguimos mejorar la elasticidad de los tejidos, la relajación y la tonificación muscular, disminuyendo la dispareunia (dolor en las relaciones), y con ello aumentando la calidad de vida y la satisfacción con la vida sexual.

   El ejercicio físico va a mejorar la respuesta sexual, mejorando la síntesis hormonal y de neurotransmisores y con ello la respuesta fisiológica de la excitación y los índices de deseo sexual.

 

 

 

 

 

¿Es el colecho una práctica segura?

Colecho

¿Qué es el colecho?

   Es una práctica que consiste en compartir cama con el bebé uno o ambos progenitores. Puede ser en la misma cama o en camas continuas. En culturas como en Japón es una práctica muy realizada, donde los porcentajes de síndrome de muerte súbita del lactante está entre las más bajas del mundo. 

    Las recomendaciones de la AEP (Asociación Española de Pediatría) es compartir habitación al menos por 6 meses. Esto ayuda a promover la lactancia materna y además reduce el riesgo de muerte súbita del lactante. 

https://www.aeped.es/sites/default/files/1-colecho_unicef.pdf 

¿Cualquiera puede realizar colecho?

   Existen algunas situaciones en las que esta practica no está recomendada, y son tales como:

  • Padres fumadores.
  • Tomar alcohol.
  • Tomas drogas.
  • Medicación que de somnolencia.
  • Tener alguna enfermedad que afecte a tu nivel de conciencia.
  • Estado de cansancio excesivo.
  • Dormir en un sillón o silla.

   Estas situaciones han sido estudiadas por el antropólogo James Mckenna y no deben ser confundidas con todas las practicas de colecho.

https://www.naturalchild.org/articles/james_mckenna/sleeping_safe.html 

¿Cómo previene el colecho el SMSL?

   SMSL – Sindrome de Muerte Súbita del Lactante.

   Existe un intercambio sensorial durante la práctica del colecho que estimula al bebe, éstas son tales como; sentir el tacto de los padres, escuchar sus sonidos y respiraciones, mantener una temperatura adecuada, percibir el olor de sus padres y sentir sus movimientos. 

¿Cuáles son las recomendaciones para el colecho?

   De acuerdo a los más actuales estudios, las recomendaciones están basadas en la co habitación, que consiste en compartir habitación pero no misma cama que el bebé.

   Estas recomendaciones son:

  • Promover lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida.
  • Compartir habitación, pero no cama, que el bebé duerma en su cuna junto a la cama de los padres.
  • En caso de compartir cama, situar al bebé al lado de uno de los padres, no en medio de ambos.
  • Mantener la temperatura de la habitación entre 18-20ºC.
  • El colchón debe ser firme.
  • El colchón del bebé debe ser del mismo tamaño que la cuna.
  • No cubrir al bebe por encima de los brazos, siempre cubrir hasta las axilas, por debajo de los brazos.
  • No sobrecalentar al bebé utilizando más ropa de la necesaria.
  • No situar ningún juguete en la cuna o almohada. 

   Si necesitas más información o quieres saber más sobre las prácticas correctas en el cuidado del recién nacido, no dudes en visitar nuestra web y la información sobre los talleres de preparación al parto.

https://mubesfisioterapia.com/talleres-cursos/curso-de-preparacion-al-parto/ 

Plagiocefalia posicional

plagiocefalia bebé

¿Qué es la plagiocefalia posicional?

   La plagiocefalia deformacional (o posicional) es la asimetría del cráneo, ocasionada por una presión constante localizada en una misma región. (Wilson Jones 2004). Esta presión hace que los huesos del cráneo, que deben permanecer separados hasta los 12-18 meses, permanezcan imbricados o solapados, limitando el crecimiento de la cabeza en esa zona y pareciendo  más abultada en otras.

   Plagiocefalia significa literalmente “cabeza oblicua”. Esta condición frecuentemente se ha conocido con varios términos como modelaje posicional benigno, plagiocefalia posterior, plagiocefalia occipital, plagiocefalia sin sinostosis y plagiocefalia deformacional.

plagiocefalia bebé

¿Cómo se produce la plagiocefalia?

   Se aprecian factores mecánicos intrauterinos. El aplanamiento del occipucio puede ser causada por factores mecánicos que actúan sobre la cabeza dentro del útero. La mayoría de las deformaciones craneales que se presentan en el nacimiento son el resultado del modelaje intrauterino o intraparto.

   Las condiciones asociadas incluyen constricción uterina, especialmente en casos de partos múltiples y traumatismos del parto asociado con parto asistido con fórceps o ventosa.

    Existe también un factor de prematuridad. Los prematuros corren mayor riesgo de plagiocefalia, dado que los huesos de sus cráneos se fortalecen y consolidan durante las últimas 10 semanas de gestación.

   Además, debido a que, algunos de ellos, deben utilizar un respirador artificial durante largos períodos de tiempo en la unidad de cuidados intensivos, neonatales, sus cabezas se encuentran en una posición fija lo que aumenta el riesgo de este trastorno.

    Hay que considerar un factor posicional. Es recomendable que los bebés  duerman boca arriba, para reducir el riesgo de muerte súbita, pero esta posición mantenida aumenta el riesgo de padecer plagiocefalia deformacional.

    Por último, y el que más nos interesa en esta revisión, tenemos la tortícolis muscular como agente causante de la plagiocefalia. En la tortícolis uno o más músculos del cuello se encuentra extremadamente tensos, lo que provoca que la cabeza se incline y /o gire en una misma dirección.https://www.physiopolis.es/tratamientos/que-es-la-plagiocefalia-como-afecta-a-mi-bebe.html

 ¿Con qué frecuencia se produce la plagiocefalia?

    La incidencia de la plagiocefalia occipital es variable, y se ha estimado ser tan baja como 1 de cada 300 nacidos vivos y tan alta como 48% de los lactantes menores de un año. De estos datos podemos deducir la importancia de la posición del bebé durante los primeros meses de vida y de los cambios posturales  como veremos posteriormente.

¿Cúales son las características de la plagiocefalia?

    Existe un aplanamiento occipital , es decir de la partes posterior del cráneo, de un solo lado.

    Se acompaña además de una prominencia frontal del mismo lado.

    Otros signos que encontramos en la exploración son la posición adelantada de la oreja del mismo lado en una vista desde la parte superior de la cabeza o “vista de pájaro”, platibasia o disminución del diámetro anteroposterior del cráneo  y desviación de la línea de los ojos.

¿Qué consecuencias tiene?

   Si no realizamos un adecuado tratamiento y seguimiento de las deformaciones que se presentan en la plagiocefalia podemos encontrar:

  • Problemas oculares, como por ejemplo estrabismo.
  • Afectación de nervios craneales: regurgitación, pérdida de olfato, dificultad para movilizar la lengua, problemas de lactancia…
  • Hipertensión endocraneal, el bebé se lleva las manos a la cabeza o a las orejas cuando llora o está nervioso.
  • Alteraciones de la conducta, el menor crecimiento del cráneo por algunas zonas, hace que el cerebro del niño se desarrolle de forma inadecuada.

   En un futuro, podemos encontrar:

  • Escoliosis infantil idiopática
  • Trastornos craneomandibulares.

¿Cuál es el tratamiento? 

    Es fundamental la prevención. La aplicación de pautas posturales tiene como objetivo evitar la agravación de la plagiocefalia posicional y mejorar la evolución de las mismas actuando sobre el principal mecanismo lesional, el decúbito supino mantenido (boca arriba) con la cabeza girada y apoyada sobre la región afectada, y estimulando la movilidad cráneo-cervical del bebé.

  1. Se colocará al bebé boca abajo en los períodos de vigilia, durante 15 o 20 minutos, siempre en presencia de un adulto que supervise y estimule el bebé para que levante la cabeza. Esta posición es necesaria para el desarrollo psicomotor normal en bebés.
  2. Estimulación sonora y luminosa. Se ofrecerán estímulos auditivos y luminosos desde el lado contrario al que tiene la cabeza girada de forma preferente.
  3. Alternancia de la posición en la cuna. Es aconsejable alternar la ubicación del niño con respecto al cabecero de la cuna, es decir, unas veces tendrá la cabeza hacia el cabecero y otras hacia los pies de la cuna. El objetivo es variar el lugar de origen de los estímulos habituales que el bebé percibe desde la cuna, (cama de los padres, luz, ventana, puerta de la habitación) de un lado y de otro y estimularle a que gire la cabeza.

   Para el éxito del tratamiento, es necesario tener unos hábitos diarios que mantengan y favorezcan las correcciones conseguidas con el tratamiento manual.

Porteo ergonómico

    Además de otros muchos beneficios para el bebé, portear correctamente, es decir, con la columna vertebral en forma de C, las rodillas más altas que el culete, formando una M (“posición de ranita”) y la cabeza sobre el pecho del porteador elimina la presión sobre la cabeza del bebé con plagiocefalia, ayuda a la remodelación de los huesos del cráneo.

  Asimismo, los bebés que son porteados llegan a la noche más descansados, pero sobre todo menos nerviosos y con menos tensión, algo importante teniendo en cuenta que son niños que suelen presentar irritabilidad y dificultad para el sueño.

    El porteo ayuda a la corrección postural de la tortícolis y en bebés de más de 3 meses que controlan la cabeza, mejora el tono de la musculatura débil ayudando a equilibrar las fuerzas que actúan sobre la región cervical y el cráneo.https://www.fisioterapia-online.com/articulos/medidas-de-prevencion-y-tratamiento-fisioterapetico-en-la-plagiocefalia?amp

Tratamiento Fisioterapia y Osteopatía

    Es importante respetar el ritmo del bebé y adaptarnos a sus necesidades y estado de ánimo, modificando, si así fuera necesario, nuestra pauta de actuación.

   Será necesario aplicar manipulaciones vertebrales y técnicas de Osteopatía craneal.

   La osteopatía es un método terapéutico manual que pretende recomponer las movilidades de los tejidos y el equilibrio funcional, favoreciendo las capacidades autocurativas del cuerpo. Un principio básico de ésta es el movimiento, por eso un objetivo primordial es devolver la movilidad del cuerpo, buscando restaurar los equilibrios que se han alterado. 

  • Manipulaciones vertebrales

    Se incidirá sobre la columna dorsal y el sacro, haciendo suaves maniobras articulatorias sobre las articulaciones sacroilíacas y carillas articulares de las vértebras dorsales.

   La finalidad es restaurar la movilidad normal en la zona, normalizar la función de los nervios y relajar posibles tensiones durales(meninges) y musculares que afectan la plagiocefalia.

  • Técnicas de relajación y flexibilización de la musculatura cervical.
  • Osteopatía craneal

fisioterapia craneal   Implica la aplicación de técnicas manuales suaves en la cabeza. Una presión táctil muy ligera se aplica en la zona afectada hasta que se logra la liberación palpable de las tensiones y las zonas planas.

Casco de remodelaje craneal

    En algunos casos, la deformación es tan importante que es necesario derivar al neurocirujano para la colocación de un casco de remodelaje.

   Su función consiste en aplicar ligeramente una presión constante para lograr el crecimiento natural de la cabeza del bebé así como frenar el crecimiento en las zonas más prominentes.

bebé con casco

    A medida que la cabeza crece, se realizan ajustes frecuentes.

   La duración media del tratamiento con casco es de 3 a 6 meses, según la edad y la gravedad de la deformación durante 23 horas al día.

   Es fundamental acudir a un profesional especializado que haga un buen diagnóstico, tratamiento y seguimiento.Desde MuBes podemos ayudarte, ya que disponemos de una fisioterapeuta-osteopatía especializada en pediatría.https://mubesfisioterapia.com/fisioterapia/fisioterapia-osteopatia-pediatrica/

Síndrome de Ovarios Poliquísticos. 2ª parte: Consecuencias y tratamiento

sindrome ovarios poliquisticos

   Comprender y saber qué pasa al tener Síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) puede hacerte más consciente de tu salud hormonal así como de las acciones que puedes llevar a cabo para alcanzar un equilibrio hormonal en esta situación.

SOP ANIMACIÓON

   En el post anterior hablábamos del diagnóstico del Síndrome de ovarios poliquísticos y como este es hecho erróneamente de forma frecuente. Sigue leyendo para entender en qué consiste tener SOP y qué puedes hacer para mejorar tu salud hormonal.

¿Qué implica tener Síndrome de ovarios poliquísticos?

   El SOP es una situación de desequilibrio hormonal donde hay un exceso de hormonas llamadas andrógenos. Estas hormonas las producen las mujeres en las gónadas (ovarios) y en las glándulas suprarrenales (unas estructuras encima de los riñones). En condiciones normales, los andrógenos en la mujer se producen en menor proporción que en el hombre.

   En la edad fértil, en los ovarios se produce en cada ciclo menstrual el crecimiento de varios folículos contenedores de posibles futuros óvulos. En la primera parte del ciclo menstrual llamada fase folicular crecen múltiples de estos folículos. Sin embargo, se acaba por seleccionar sólo uno, el folículo dominante. El folículo dominante acaba por liberar el óvulo maduro en el proceso de ovulación.

   En el Síndrome de Ovarios poliquísticos, el exceso de andrógenos impide por mecanismos fisiológicos que los folículos crezcan adecuadamente. En consecuencia, impiden la ovulación. Y sin ovulación, no hay menstruación (Lee más sobre esto: https://www.instagram.com/p/CXJRw_lM30J/) De ahí que se altere el ciclo menstrual,  produciéndose ausencia de sangrado o ciclos largos y afectando a la búsqueda de embarazo en algunos casos.

   Además, ese exceso de andrógenos es responsable del aumento de vello corporal, acné, caída de pelo, en algunos casos incide en el sobrepeso, etc.

¿Por qué se produce el Síndrome de ovarios poliquísticos?

   El mecanismo por el cual la mujer con SOP tiene las hormonas andrógenos elevadas no está del todo aclarado. El nombre de este síndrome está siendo reevaluado, pues, como vimos en la primera parte, (https://mubesfisioterapia.com/sindrome-de-ovarios-poliquisticos-diagnostico/), no es necesario presentar «quistes» en los  ovarios para tener SOP. Además, no son quistes, sino folículos ováricos que no han crecido adecuadamente y están en modo “pause”, parados por la influencia hormonal.

   La causa se cree que es mutifactorial, estando implicados factores genéticos y ambientales. Además, cada Síndrome de ovario poliquístico es diferente en cada mujer. Así, existen diferentes mecanismos descritos en el SOP que no ocurren en todas las mujeres que lo presentan.

   Se habla de una alteración neuroendocrina, afectándose la liberación de los pulsos de la hormona cerebral GnRH que regula el ciclo menstrual. Se cree que hay un aumento en la pulsatilidad de la hormona GnRH. Ésta se produce a más velocidad y ésto aumenta la producción de otra hormona cerebral del ciclo menstrual llamada LH. Al aumentarse los niveles de LH, hay mayor fabricación de andrógenos en el folículo ovárico. Se afectaría así toda la ovulación como se ha descrito anteriormente.

importancia de la insulina
    También, en otros casos existe en una alteración metabólica por resistencia a la Insulina (RI) o tendencia a ésta.La insulina es como la llave que dejar pasar a la glucosa a todas sus células. En la resistencia a la insulina, ésta no consigue hacer bien su función al unirse a la célula y en consecuencia se produce un aumento en la glucemia (glucosa en sangre). Esta situación provoca mayor liberación de insulina haciendo que el exceso de insulina circulante y de glucosa afecte al equilibrio hormonal como veremos en el siguiente apartado.

   Por otro lado, se habla de una alteración en el desarrollo del folículo y de alteraciones en la formación de hormonas sexuales a nivel ovárico y de la glándula suprarrenal.

Tipos de SOP

   Podemos encontrar Síndromes de ovarios poliquísticos con o sin alteración metabólica. Es decir, con presencia o no de resistencia a la insulina.

  • SOP de tipo metabólico: el exceso de insulina en sangre aumenta (aún más) la fabricación de andrógenos. Además, el hiperandrogenismo también aumenta la cantidad de insulina en sangre. Un círculo vicioso. Todo esto repercutirá en la ovulación, dando lugar a ciclos anovulatorios y ausencia de menstruación o ciclos largos.

   La resistencia a la insulina (RI) no sólo afecta a nivel ovárico sino que es la puerta de entrada para el riesgo a desarrollar el síndrome metabólico: dislipemias, diabetes, hipertensión, hígado graso…

    Es frecuente que en este grupo haya mujeres con exceso de grasa corporal. No obstante, la resistencia a la insulina es independiente de dicho exceso, pues también hay RI en mujeres sin exceso de grasa corporal. Por este motivo, el SOP hay que gestionarlo y evaluarlo toda la vida para evitar desencadenar estas alteraciones mayores en el futuro.

  • SOP de componente adrenal: En el tipo adrenal, la mayor producción se produce en las glándulas suprarrenales.

    Esta clasificación es una forma de que los profesionales facilitemos un abordaje, pero en la práctica no existe esta división tan clara. No todas las mujeres presentan resistencia a la insulina en su síndrome de ovario poliquístico y deriva esta clasificación. Además, hay mujeres que tienen tanto la producción adrenal aumentada como la resistencia a la insulina.

    Tanto si los andrógenos proceden más de la glándula suprarrenal como la insulina aumentada lo podemos ver en analítica. Sin embargo, a veces en una mujer con SOP los andrógenos no se ven aumentados en analítica. Increíble, ¿verdad? Pero en estos casos su actuación en la célula se ve aumentada y son más eficaces.

¿Es para toda la vida?

   Varias cosas que deben aclararse en primer momento.

   Tener Síndrome de ovarios poliquísticos no es tu culpa. La probabilidad de desarrollarlo y luego, de empeorar su manifestación se ve afectado por la alimentación y estilo de vida. Sin embargo, el SOP tiene un componente genético importante.

    Por otro lado, el síndrome de ovarios poliquísticos es crónico y no hay cura. ¡Sin alarmas y preocupaciones excesivas! Debes ponerte manos a la obra para comenzar a realizar todo aquello que mejora tu equilibrio hormonal en este síndrome.

    Comúnmente, el SOP se mira con objetivo reproductivo en cuanto a la repercusión (anovulación, infertilidad…). Pero no, tiene repercusiones metabólicas y de calidad de vida (autoestima, ánimo, síntomas menstruales….) que deben atenderse. Es  un error atender sólo a la mujer con SOP en el momento que quiere quedarse embarazada y únicamente desde el abordaje farmacológico.

¿Tratamiento natural sin anticonceptivos?

estilo de vida en sop

   El primer escalón, la base, en el tratamiento del Síndrome de ovarios poliquísticos es el estilo de vida. Sin embargo, la mayoría de las mujeres reciben su diagnóstico acompañado de una receta de anticonceptivos sin entender qué conlleva tener SOP. Tampoco qué pueden hacer ellas para mejorar y convivir con esta situación.

    Hay un pensamiento generalizado de que los anticonceptivos regulan tu ciclo menstrual, lo cual no es cierto. Con los anticonceptivos no tenemos nuestra menstruación, es un sagrado ficticio, por así decirlo. Enmascaran nuestros síntomas y cuando dejamos de tomarlos, los síntomas volverán.

suplementos

   Los anticonceptivos no son el demonio. El problema viene cuando no se proporciona esta información y la mujer cree que es el único remedio. Por otro lado, en casos de Síndrome de ovarios poliquísticos muy rebeldes (caídas de pelo y acné excesivos…) siempre que la paciente esté bien informada, son de gran utilidad.

    La resistencia a insulina se ve determinada enormemente por una alimentación no adecuada, por el exceso de grasa corporal y por la falta de actividad y ejercicio físico. Estos son factores que deben trabajarse individualmente para gestionar la resistencia a insulina. Así, se reducen los niveles de andrógenos y por tanto los síntomas. Del mismo modo, la predisposición al síndrome metabólico y riesgo cardiovascular asociado.

    Remarcamos individualmente porque el abordaje nutricional y de estilo de vida será diferente si presentas o no insulina alta/con tendencia al alza. Y hacer tu propia dieta restringiendo grupos de alimentos que no debes puede llevarnos a otros problemas no deseados.

    Asimismo, se ha evidenciado científicamente, y así lo vemos diariamente en los casos que atendemos en consulta, que suplementar la dieta con complementos naturales del mercado constituye un paso importante del tratamiento. El suplemento a elegir dependerá de la paciente, del momento en el que se encuentre así como del objetivo. Ejemplos son: myo-inositol, adaptógenos, antioxidantes…

    Comenzar a trabajar en tu Síndrome de Ovarios Poliquísticos es invertir en tu salud global presente y futura. La personalización es el camino más corto hacia ello, y una inversión para luego caminar sola en tu síndrome.

   En MuBes contamos con una nutricionista especializada que podrá ayudarte en el abordaje integrativo del SOP teniendo en cuenta todos los ámbitos influyentes. https://mubesfisioterapia.com/nutricion/

Duelo Gestacional: afrontar la muerte cuando esperamos la vida

¿Qué es el duelo perinatal?

   El duelo perinatal es aquel que se produce tras la pérdida de un bebé, ya sea durante el embarazo, al dar a luz, o en los primeros días después del parto.

   Actualmente se acepta la definición de la OMS: “Aquella que ocurre tras la semana 22 de gestación (154 días)  y los 7 días primeros días del bebé”.

   Si bien es aceptada dicha descripción, esta no recoge ni refleja en toda su amplitud la gran variabilidad de casos que nos encontramos cuando se trata de la pérdida de un bebé. El sufrimiento no es cuantificable. El dolor que atraviesan unos padres por la pérdida de su bebé y del futuro que habían proyectado con él, no puede ceñirse a un periodo concreto de tiempo. A saber, un duelo en la semana 20 puede vivirse con la misma o mayor intensidad que aquel que ocurre en la semana 22. https://www.calmapsi.es/duelo-perinatal-haciendo-visible-lo-invisible/

¿En qué se parece el duelo perinatal a otras pérdidas?

   Cuando perdemos a un ser querido nos colocamos frente al  vacío de la vida sin esa persona. Necesitamos asimilar la pérdida, atravesar el dolor de su ausencia e integrarla en nuestra vida.

   Se trata de un proceso que nos lleva a “cerrar una etapa” y comenzar otra: hasta aquí la vida contigo y ahora comienza la vida sin ti.

   A veces tardamos en comenzar nuestro duelo porque aterra la idea de romper con ese mundo anterior para siempre. La muerte no tiene retorno y nosotros lo sabemos.

   Cuando perdemos a nuestro bebé, el proceso psicológico de duelo que tenemos que transitar, es prácticamente en mismo.

¿En qué se diferencia el duelo perinatal de otras pérdidas? 

   Esperar vida y encontrarnos con la muerte es la paradoja más dolorosa a la que nos tenemos que enfrentar en el duelo perinatal.

    Mientras esperamos el nacimiento de una nueva vida, construimos deseos y expectativas. Nos proyectamos a nosotros mismos en un mundo distinto, en el que vamos a comenzar a ser padres y madres. Un mundo que va a cambiar nuestro sistema familiar y hasta nuestra propia identidad.

   Llenamos nuestra cabeza de imágenes de lo que será y lo que seremos nosotros en ese nuevo mundo que se está empezando a armar. Por eso, la pérdida de un bebé es también la pérdida de un mundo posible que ya estaba empezando a tomar forma en nuestra cabeza.

¿Hay silencio alrededor del duelo perinatal?

   Vivimos en una sociedad que niega el dolor y que con frecuencia trata de borrar las mal llamadas “emociones negativas”. Nos desarrollamos en un mundo que intenta ocultar el sufrimiento. La angustia no resulta atractiva, no vende, no nos sirve.

   En el caso del duelo perinatal, incluso nuestro sistema sanitario tiende a silenciarlo.

   Cuando cancelamos el dolor y lo invisibilizamos, solo conseguimos hacerlo más grande. Y cuanto más grande se vuelve, más difícil es de manejar y de soportar.

¿Por qué tratamos de silenciar la pérdida de un bebé?

    Cargamos a nuestras espaldas con la idea errónea de que si no hablamos sobre algo, ese algo no habrá ocurrido. Y si no ha sucedido, entonces tampoco habrá dolor.

   Se trata al fin y al cabo, de un mecanismo para defendernos y protegernos de aquello que nos angustia y nos resulta complicado manejar.

    Cuando pensamos que no podemos gestionar algo, tratamos de esquivarlo. Pero la vida no se puede esquivar.https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-57352011000100005

¿Qué efecto tiene mantener este silencio?

   Al silenciar estas pérdidas, intentamos que el malestar no nos alcance. Pero lamentablemente, no existen atajos para transitar un duelo. El dolor hay que atravesarlo. De lo contrario, él será quien nos atraviese.

   Negar la existencia de nuestro sufrimiento no lo hará desaparecer.

   La negación de lo ocurrido nos lleva a la invalidación de las emociones que lo acompañan, y esto sin duda, dificulta aún más el duelo.

¿Qué ocurre cuando rompemos el silencio?

   Cuando rompemos el silencio le damos espacio al dolor. Nuestro sufrimiento es legítimo y real, y por tanto merece ser reconocido y validado.

   Solo cuando reconocemos el dolor del otro, podemos acompañarlo. Solo cuando nos reconocen nuestro sufrimiento, podemos ser acompañados y consolados.

   Ante una pérdida perinatal, tenemos derecho a ser reconocidos como madres y padres. Tenemos derecho a que nuestro bebé sea reconocido como tal.

   El sufrimiento es una vivencia personal. No es cuestionable.

¿Hay algo que nos ayude a iniciar el trabajo de duelo?

    Realizar rituales de despedida y compartir la experiencia con los demás ayuda a iniciar el duelo y a facilitar la asimilación de la pérdida.

¿Qué ocurre cuando compartimos lo que nos ha sucedido?

   Estar acompañados y poder expresar cómo nos sentimos contribuye a visibilizar el dolor que atravesamos y nos deja obtener consuelo. Al compartirlo, lo sacamos de la esfera privada y lo convertimos en la realidad social que también supone. Al hacer a los demás partícipes de nuestra pérdida, conseguimos validarnos a nosotros mismos como padres y a nuestro bebé como el hijo que esperábamos ver crecer.

 ¿Por qué son importantes los rituales?

    Los ritos nos ayudan a integrar la pérdida y a facilitar su asimilación. Nos colocan en el punto de partida que permite iniciar el duelo perinatal. Esto es así porque contribuyen a materializar la pérdida. Ofrecen un espacio para visibilizarla, y al hacer esto la convierte en real. https://www.funespana.es/rituales-duelo-perinatal/

¿Qué suponen para nosotros?

    A nivel simbólico, el luto nos prepara para abandonar una etapa y embarcarnos en otra. Y es precisamente esta idea de “cerrar una etapa” lo que supone un mayor esfuerzo psicológico. Asimilar el fallecimiento de un bebé supone integrar una serie de duelos cotidianos por todo aquello que iba a ser y ya no será. Despedirnos de un bebé es despedirnos de unas esperanzas, unos deseos y unas expectativas de vida. Es despedirnos de nuestra propia visión como padres y madres y de los sueños que tejemos en torno a esa idea.

¿Cuándo nos despediremos de nuestro bebé?

   Como acabamos de ver, decirle adiós a nuestro bebé es mucho más que eso y no es fácil dar el paso de comenzar el ritual funerario. Muchos padres necesitan hacerlo de forma inmediata. Otros sin embargo, no se sienten preparados en medio de una tristeza que al principio puede inundarlo todo. Y otros, por diversos motivos, como puede ser una hospitalización tras el parto, se ven obligados a postergarlo.

   Los tiempos solo pueden marcarlos aquellos que han sufrido la pérdida.  Nadie puede transitar por ellos la pérdida.

¿Por qué se silencian los rituales para afrontar de la muerte de un bebé?

    Si la muerte perinatal está silenciada, también lo está todo lo que rodea el hecho de transitar el duelo. Si lo que no se nombra no existe, lo que no se ve tampoco. La capacidad del ser humano para mirar hacia otro lado puede llegar a ser impresionante. Nos protegemos del dolor negándolo y  como ya hemos visto, esto solo lo multiplica y nos estanca en él.

    No es extraño ver a una madre que necesita mecer, acunar y besar a su bebé que acaba de fallecer tras el parto. No es macabro, no está fuera de lugar. Es su bebé y tiene derecho a reconocerlo como tal. A darle el espacio que ya ocupaba en su imaginario, y a validarse ella también como la madre que es.

¿Hay algunos rituales mejores que otros?

   El duelo es personal y nos habla de cómo es y qué necesita quien lo está transitando. Si la vivencia de nuestro sufrimiento es única, entonces también lo será el modo que elijamos para iniciar la despedida de nuestro bebé. No hay fórmulas mágicas ni actos apropiados o inapropiados. Si nos sirve para integrar el dolor y comenzar a andar la pérdida, es válido. Somos nosotros los únicos que sabemos cómo necesitamos despedirnos.

¿Alguna ayuda o recomendación?

    Meter todos aquellos objetos relacionados o que nos recuerden a nuestro bebé en una cajita, puede ayudarnos a darle un lugar y un espacio físico a todo que sentimos. Podemos visitar los recuerdos de la cajita cada vez que lo necesitemos. Cualquier cosa que nos ayude puede convertirse en un lugar de recogimiento y contacto con lo que hemos perdido.

¿Qué tenemos que tener claro?

   -La pérdida de un bebé es tan importante y legítima como cualquier otra.

   -Tenemos que atravesar el dolor y mirarlo de frente.

   -Nos ayuda poder compartir la experiencia y dejarnos acompañar.

   -Tenemos que transitar un duelo y que los rituales nos pueden ayudar mucho a iniciar nuestro proceso.

   -Tenemos derecho a validarnos como los padres y las madres que somos.

   -Si sentimos que pasa el tiempo y el dolor nos inunda y no nos deja avanzar, podemos pedir ayuda. Todos necesitamos ser acompañados. Aquí estamos para no soltarte la mano.

 

 

 

Recomendaciones de ejercicio en el embarazo

embarazo y entrenamiento

    En el embarazo se recomienda a las mujeres que continúen con la práctica de actividad deportiva y que se mantengan activas, pero surgen muchas dudas sobre si pueden seguir haciendo los mismos ejercicios que hacían previamente al embarazo.

   A menudo nos consultan muchas mujeres que quieren seguir entrenando que cuáles son los ejercicios que pueden hacer, pero la respuesta a esta pregunta es muy amplia. Lo que una mujer embarazada debe tener muy claro es lo que no puede hacer o lo que debe de modificar para seguir entrenando con seguridad, tanto para ella como para el bebé.

   Muchos de los ejercicios son modificables y se pueden continuar haciendo, pero hay otros que debemos evitar y suprimir de nuestro programa por completo.

Ejercicios que debemos evitar en el embarazo

  • Saltos a la comba, carrera y saltos al cajón: Estos ejercicios tienen mucho impacto y deben evitarse ya que generan una alta presión en el suelo pélvico y como consecuencia podría ocasionar disfunciones del mismo, entre las más comunes la incontinencia urinaria.
  • Abdominales clásicos y planchas: Generan una gran presión intra-abdominal que daña la línea alba y hace aumentar la diástasis. Además, los abdominales clásicos al implicar una flexión del tronco generan una gran presión sobre el suelo pélvico pudiéndole ocasionar daños. Estos ejercicios deben suprimirse, pero pueden ser modificados con muchas variantes y así convertirlos en ejercicios seguros para las embarazadas.
  • Posiciones invertidas: los ejercicios en los que la mujer tenga que colocarse haciendo el pino están totalmente contraindicados ya que no se conoce qué consecuencias puede tener sobre la placenta.
  • Ejercicios tumbada sobre la espalda: Debido al aumento del volumen abdominal y el peso del útero, al realizar ejercicios en esta posición, puede comprimirse la vena cava inferior y como consecuencia verse afectado el flujo sanguíneo entre la madre y el feto. Por este motivo estos ejercicios deben modificarse a una posición de apoyo reclinada.

Pautas clave para entrenar de manera segura para tu suelo pélvico y abdomen

   A excepción de los ejercicios anteriormente nombrados, una mujer embarazada puede seguir entrenando con las rutinas de entrenamiento que hacia previamente, pero debe tener en cuenta que debido al embarazo el suelo pélvico y el abdomen pueden sufrir daños. Para mantener estos conjuntos musculares en óptimas condiciones e intentar evitar lesionarlos, debes tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Respiración: la exhalación siempre va a coincidir con la parte del movimiento que más esfuerzo presente, por ejemplo, en una sentadilla soltarás el aire en la subida ya que cuesta más trabajo que la bajada. Evita las valsalvas y las apneas, es decir, no realices los esfuerzos manteniendo el aire.
  • Activación: al mismo tiempo que realizas el esfuerzo junto con la exhalación, vas a activar de manera conjunta la musculatura del suelo pélvico y la musculatura abdominal. En esta entrada del blog te explicamos cómo aprender a localizar y activar estos músculos: https://mubesfisioterapia.com/conocer-y-activar-nuestro-perine-y-abdomen/
  • Técnica: priorizar siempre la calidad de la ejecución.
  • Intensidad: No debe superar el 80% de la frecuencia cardíaca máxima. Punto explicado con más detalle en la siguiente publicación: https://mubesfisioterapia.com/embarazo-y-entrenamiento-como-puedo-seguir-entrenando/

   Para finalizar, te aconsejamos que te pongas en manos de entrenadores especialistas en embarazo y posparto porque como ya sabes, en estas etapas de la vida no todo vale y no todo se puede seguir haciendo de la misma manera. En MuBes contamos con profesionales especialista en la materia que te pueden acompañar y guiar sea cuál sea tu nivel y preferencia https://mubesfisioterapia.com/clases-grupales/ejercicio-fisico-en-embarazo/

Síndrome de Ovarios Poliquísticos: Diagnóstico

ecografia ovario poliquístico

   Son muchas las mujeres que son diagnosticadas de Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP). O como les dicen en consulta: “tienes los ovarios poliquísticos, como si fueran vagos”. El SOP es visible en la mujer mediante un conjunto de signos como ciclos irregulares, alopecia o caída de pelo, acumulación de grasa en la zona de la barriga, acné exceso de vello corporal o hirsutismo, etc. No todas las mujeres presentan los mismos signos y síntomas.

   Además, la mayoría las pacientes diagnosticadas de SOP salen de consulta creyendo que los anticonceptivos son su única solución y sin entender bien qué pasa en su vida al tener Síndrome de Ovarios Poliquísticos. Puede que incluso les digan que reduzcan los hidratos de carbono sin considerar que hay varios tipos de SOP. Y no siempre esta reducción es recomendable. 

   En este post veremos cómo saber si tienes síndrome de ovarios poliquísticos, y en la segunda parte qué implica tener SOP, así como su manejo y tratamiento.

  ¿Cómo se diagnostica?

   Existe una confusión abismal, tanto en las pacientes como en los profesionales, con respecto al síndrome de ovarios poliquísticos y su diagnóstico, que resulta en que muchas chicas acaben recibiéndolo de forma errónea, sobre todo en la adolescencia.

   El Síndrome de Ovarios Poliquísticos es una disfunción endocrino-metabólica donde hay una alteración en los niveles de andrógenos (hiperandrogenismo). Los andrógenos son las hormonas sexuales mayoritarias en el hombre, pero que ven aumentada su cantidad o actividad en este síndrome y dando lugar a los clásicos síntomas.

   El Síndrome de Ovarios Poliquísticos se diagnostica por descarte. Primero, un médico endocrino/a o ginecólogo debe asegurarse que el hiperandrogenismo no se deba a otra situación, y posteriormente realizar bien el diagnóstico. Los criterios más utilizados para su diagnóstico son los Criterios de Rotterdam.  

    Se deben cumplir 2 de los 3 siguientes criterios:

1- Amenorrea (ausencia de menstruación) u Oligo-ovulación (ciclos irregulares, presentar menos de 9 ciclos al año).
2- Hiperandrogenismo.

  • Bien clínico (signos como vello corporal en exceso en zonas como espalda, barbilla y cara, brazos, alopecia, acné… Y en estos signos, hay un grado)
  • O bien hiperandrogenismo analítico (ver andrógenos elevados en analítica).

3- Ecografía de ovario poliquístico (OP) o multifolicular. Esto significa que en la ecografía unos ovarios más grandes y con muchos más folículos de lo habitual, también de menor tamaño. Los folículos son células presentes en el ovario que contienen el futuro óvulo maduro y que necesitan crecer para que luego el folículo dominante libere el óvulo en la ovulación.

ecografia ovario poliquístico

 Si te han diagnosticado solo por ecografía…

 Si hay que cumplir 2 de 3, ya podemos ver que no hace falta tener ecografía compatible con ovario poliquístico (OP), por lo que OP no es igual a SOP. Sin embargo, muchas mujeres son diagnosticadas Síndrome de Ovarios Poliquísticos sólo por ecografía. ¡¡ERROR!! Como hemos visto, la ecografía no es un criterio central. Es por esto que, al contrario de lo que ocurre frecuentemente en ginecología, no se puede hacer un diagnóstico de SOP sólo observando un ovario con apariencia poliquística. 

   Aunque el diagnóstico no es sencillo, se suele hacer mal porque no se tiene en cuenta la clínica de la paciente (criterio 2, hiperandrogenismo clínico) o sus analíticas (criterio 2, hiperandrogenismo analítico o bioquímico), donde como mucho les piden uno solo o dos andrógenos, la testosterona, y tampoco otros parámetros para diferenciar el tipo de SOP.

   La apariencia de los ovarios también ocurre en otras situaciones

   Un ovario, o los dos, con morfología poliquística (OP) sin SOP también se puede observar en mujeres en otros casos como:

– En la alteración corporal frecuente llamada Amenorrea Hipotalámica Funcional (Info general sobre la amenorrea hipotalámica: https://www.instagram.com/p/CUXfH-Ostsc/.)

– En alteraciones tiroideas.

-El principio de la adolescencia. Los ciclos menstruales de las adolescentes llevan unos años hasta que se estabilizan, por lo que puede ser normal entre la primera regla y los 18 o 20 años. Gran cantidad de mujeres han sido mal diagnosticadas de SOP en esta etapa y han recibido anticonceptivos por ello durante muchos años.

– En mujeres que toman la píldora, dado que con ella tu ciclo menstrual está parado y no funciona (Info sobre cómo es un ciclo menstrual con anticonceptivos https://www.instagram.com/p/CXQsudMsyBX/)

– En algunas mujeres con ciclos regulares (Estudio de Lancet: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2895373/ )

   ¡Y algo importante! La ecografía es la “foto o captura” de un momento concreto del ciclo menstrual, por lo que hay que tener en cuenta la fase en la que estamos del ciclo cuando acudimos al médico ginecólogo/a. Si existe un folículo dominante (que la ovulación esté próxima) la ecografía se debe repetir para realizar correctamente el diagnóstico de Síndrome de ovarios poliquísticos.

   Además, la resolución de los ecógrafos está mejorando y ahora son necesarios más “quistes” o mejor dicho, folículos para presentar OP.  

Sigue leyendo más sobre Síndrome de Ovarios Poliquísticos

   En el siguiente post, en la parte 2, podrás encontrar más información sobre qué pasa si tienes Síndrome de Ovarios Poliquísticos, sus tipos y qué ocurre en el organismo, consecuencias e implicaciones, así como el tratamiento y estilo de vida.

   Si tienes dudas sobre tu diagnóstico y/o quieres comenzar a trabajar en tu Síndrome de Ovarios Poliquísticos, en MuBes contamos con una nutricionista especializada que podrá ayudarte en el abordaje integrativo del SOP teniendo en cuenta todos los ámbitos influyentes. https://mubesfisioterapia.com/nutricion/

Cerebro materno y matrescencia

Cerebro materno

¿Qué sucede dentro de nosotras cuando nos convertimos en madres?

   La antropología ha querido responder a esta pregunta para dar sentido a las innumerables transformaciones psico-físicas que atravesamos desde que nos quedamos embarazadas hasta que finalmente nos convertimos en madres y cuyos efectos persisten a lo largo del tiempo.

   Un torbellino de cambios hormonales, físicos, cerebrales y emocionales se instala en nosotras, generando a su vez una metamorfosis en nuestra identidad, nuestra más profunda esencia, y en la relación que tenemos con el entorno que nos rodea.

   La primera vez que se usó el término matrescencia fue de la mano de Aurelie Athan, quién en 2008 lo acuñó para referirse a la honda transformación que tiene lugar en nosotras cuando comenzamos a gestar vida.

¿A qué otro periodo vital nos recuerda la Matrescencia?

   Al poner el foco en la adolescencia, se hace patente el aluvión de cambios hormonales, físicos y cerebrales a los que los jóvenes se ven expuestos. Unos cambios que los enfrentan con la construcción de una nueva identidad, con la transición al mundo de los adultos y con el abandono de la niñez. Nuevos roles, nuevas necesidades, nuevos deseos y nuevas expectativas lo invaden todo.

   No parece muy distinto al terremoto que comenzamos a vivir cuando nos quedamos embarazadas. Al fin y al cabo, en ambos casos nos encontramos ante un nuevo mundo con sus nuevas reglas, y esto requiere, como no puede ser de otro modo, de un periodo de adaptación y crecimiento.

¿Tienen estos cambios impacto a nivel cerebral?

   La respuesta es clara: sí.

   Los cambios cerebrales que se disparan en la adolescencia han sido estudiados, confirmados y replicados en numerosos estudios.

   Hasta hace apenas unos años casi nada se sabía del cerebro de las embarazadas. Hoy, gracias a algunos estudios, se hace evidente: el embarazo transforma irremediable e irreversiblemente el cerebro.

    Cuando nos quedamos embarazadas sucede en nosotras algo similar a lo que ocurre cuando un árbol es podado, que se vuelve más fuerte y vigoroso tras desechar sus ramas más débiles y frágiles.

   En los seres humanos, este proceso se conoce como poda neuronal y va a implicar que algunas de nuestras regiones y circuitos cerebrales se especialicen, perfeccionen y maduren.

    Esta poda sináptica funciona como un árbol, de modo que nos permite eliminar las sinapsis (conexiones neuronales) más débiles y fortalecer las más relevantes. La consecuencia inmediata es que el procesamiento de la información se vuelve más maduro y eficiente.

¿Existe relación entre la carga hormonal y los cambios cerebrales?

   El estudio capitaneado por la psicóloga e investigadora en neurociencia Susana Carmona, demostró que tanto en el embarazo y como en la adolescencia se generan cambios cerebrales de características similares en el manto cortical.

“Pregnancy and adolescence entail similar neuroanatomical adaptations: A comparative analysis of cerebral morphometric changes”. Carmona et al. 2019.

   Para comprender el estudio de Susana Carmona hemos de tener en cuenta que los niveles hormonales a los que las mujeres estamos expuestas durante el embarazo son significativamente superiores a los niveles promedio del resto de nuestra vida. Buena cuenta de ello dan los estrógenos, que aumentan de tal modo durante el proceso de embarazo que en esas 40 semanas de gestación superan a los que de media producirá una mujer no embarazada durante toda su vida.

    El único periodo vital en el que también se da este impactante aumento hormonal es la adolescencia, etapa en la que hay muestras evidentes de poda neuronal, y por lo tanto de especialización y maduración cerebral.

   Es precisamente el hecho de que estas hormonas tengan capacidad para modificar la estructura y función cerebral, lo que ha llevado a relacionarlas con la poda sináptica presente en ambas etapas vitales.

    Por otro lado, el estudio sugiere también que las hormonas son responsables de un notable aumento de la neuroplasticidad. Este supuesto reviste gran importancia porque abre toda una línea de investigación sobre el posible papel de las hormonas en la aparición de trastornos mentales cuya prevalencia aumenta significativamente tanto en la adolescencia como en la matrescencia.

https://mubesfisioterapia.com/parto-traumatico/

¿Qué significado tiene esta modificación cerebral?

   Las modificaciones que se dan a nivel estructural y funcional en nuestro cerebro durante el embarazo suponen el mayor cambio neurobiológico de la vida adulta.

   Sin embargo, este proceso sigue siendo tan sumamente desconocido que se tiende a patologizar gran parte de la conducta materna, especialmente en el posparto.  El sobrediagnóstico de depresión posparto es un buen ejemplo de ello.

    Resulta revelador entender que gran parte del desconcierto que sentimos al convertirnos en madres, de la confusión, de la fragmentación de la identidad y de nuestras ambivalencias y contradicciones, están enraizadas en estos cambios cerebrales.

    ¿Cómo sentirse igual cuando nuestro cerebro materno se está reestructurando y preparándose para dar vida y criar? Es necesario adaptarse a lo que supone una drástica modificación cerebral. Si nuestro cerebro muta, nosotras mutamos.

¿Para qué sirven estos cambios cerebrales?

    El cerebro materno se prepara para atender al bebé, para cuidarlo, atenderlo y protegerlo. Para percibir cada uno de los comportamientos de la cría y descifrarlos de modo que podamos responder a ellos.

   Después del parto, el volumen de materia gris cerebral cambia drásticamente, sobre todo en las áreas cerebrales relacionadas con los procesos sociales y la percepción de emociones y estados mentales.

   Es habitual, por ejemplo, que estemos alertas a cualquier señal del bebé, como a la respiración nocturna durante las primeras semanas de vida. Esta conducta de hipervigilancia obedece al más puro instinto de supervivencia.

   Es sencillo: nuestro cerebro se vuelve más complejo para hacernos cargo de una vida que está, literalmente, en nuestras manos.

¿Qué relación tienen los cambios en el cerebro materno con los malestares emocionales en el posparto?

   La transición a la maternidad es un proceso complejo e intenso. Hemos podido comprobar cómo el cerebro se transforma para acoger a una nueva vida. Estos cambios no pueden ser inocuos, y esto es quizás, lo que urge que entendamos.

   Transitar la maternidad, con un cerebro que se está recolocando y unas hormonas que están multiplicándose, nos deja en muchas ocasiones, un poso de malestar que a veces no sabemos gestionar. No entendemos porqué estamos tristes o porqué nuestros primeros meses como mamá no nos están dejando ser todo lo felices que esperábamos ser.

¿Se trata de un proceso normal o patológico?

   Que nuestro cerebro se prepare para cuidar a nuestro bebé y nos sintamos extrañas, raras, tristes o incluso vacías en ese camino, es a todas luces, parte de un proceso normal. Que sintamos que nuestra identidad se ha fragmentado y que nos cueste tejer hilos con las que éramos antes del parto es el reflejo natural de lo que supone la matrescencia. Un cerebro que nos prepara para enfocarnos por completo en nuestro bebé, exige tiempo de adaptación, de duelo por la parte de nosotras mismas que dejamos un tiempo en pausa, y de recuperación por el renacimiento que vivimos cuando conectamos por fin la que éramos con la que somos.

   La cuestión es que este proceso se ha patologizado desde la sociedad y las instituciones sanitarias, convirtiendo en enfermedad (Depresión Posparto como cuadro clínico) lo que es mera adaptación a una nueva etapa vital, que exige que nosotras nos transformemos para renacer en quienes ahora somos.

¿Qué necesitamos?

   Que se estudie, se reconozca y se entienda que la matrescencia ha de ser contemplada en toda su inmensidad y complejidad como se hace con la adolescencia.

   Que se acepte y se valore como la transición vital más importante y significativa de la vida adulta, que nos coloca a todas ante la ardua tarea de rehacernos desde los cimientos.

   No tienes que llegar a enfermar para pedir ayuda.La transición a la maternidad puede llegar a ser muy compleja. ¿Te acompañamos y la transitamos juntas?

¿Cómo retomar el entrenamiento en el posparto?

Ejercicio posparto

   En una publicación anterior se hablaba de la valoración posparto de la entrenadora especializada en mujer antes de retomar el entrenamiento tras el parto (https://mubesfisioterapia.com/valoracion-posparto-de-una-entrenadora/). En esta ocasión, hablaremos sobre cómo es el entrenamiento en el posparto, por qué es importante, que cosas debemos tener en cuenta, qué hay que evitar y qué contenidos se trabajan en un entrenamiento personalizado en esta etapa de la madre, tan fundamental como la del embarazo.

   Es importante saber que para ello debemos haber realizado la valoración con la fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y que nos reporte un informe sobre lo visto en consulta, que como ya se explicó en el post anterior, se complementa con la de la entrenadora. Con esto queremos decir, que no se debería retomar el entrenamiento tras el parto sin antes conocer en qué punto se encuentran los tejidos, ya que cómo se avance en esta etapa dependerá mucho de ellos, especialmente si hay algún tipo de lesión o patología a tener en cuenta en el entrenamiento posparto.

¿En qué consiste el entrenamiento tras el parto?

   Se trata de un entrenamiento individualizado a tus necesidades. Debemos saber que no hay dos pospartos iguales, aunque el tipo de parto si haya sido el mismo (a grandes rasgos hablamos, por ejemplo, de cesárea, vaginal, etc.).

   Esto es así porque hay diferentes factores que influyen:

  • Entrenamiento previo y durante al embarazo.
  • Tipo y duración del parto.
  • Nivel de condición física previo al embarazo.
  • Evaluación de la fisioterapeuta especialista en suelo pélvico.

   Por ello, hablamos de un entrenamiento adaptado a tus necesidades y objetivos en esta etapa. Además de los factores nombrados, existen otros aspectos a tener en cuenta (si hay o no sangrado vaginal, la lactancia, el entorno y estrés de la madre, etc.). todo esto hará que el entrenamiento tome un camino u otro, para ir adaptándolo a la mujer lo mejor posible.

   Los ejercicios seleccionados en el entrenamiento posparto se basarán en la mejora de la funcionalidad de los tejidos del abdomen y el suelo pélvico principalmente, pero sin olvidar el resto de las estructuras que están en continuo trabajo en el día a día con el bebe y en las actividades cotidianas (trabajo de bazos, torso y piernas).

   Todo ello será organizado en diferentes fases, en las que se irá avanzando progresivamente en intensidad y dificultad, al ritmo que cada una vaya marcando y respetando siempre los tiempos de tu cuerpo.

   No podemos olvidar que esto es un proceso que dependerá de cómo los tejidos y el cuerpo vayan respondiendo a los diferentes estímulos del entrenamiento.

¿Por qué es importante el entrenamiento tras el parto?

   Como menciona la ACOG en su guía: reanudar el ejercicio o incorporar nuevas rutinas de ejercicio después del parto es importante para apoyar hábitos saludables de por vida (https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee-opinion/articles/2020/04/physical-activity-and-exercise-during-pregnancy-and-the-postpartum-period). También nos indica que puede reanudarse gradualmente cuando se verifique la ausencia de complicaciones (para ello las valoraciones de la fisioterapueta especializada en suelo pélvico y el de la entrenadora especializada en mujer son de suma importancia). 

   También hay estudios que nos indican que hay una gran cantidad de cambios y ajustes que se dan durante el embarazo y el parto (anatómico-fisiológico y psicológico-emocional) y esto condiciona la futura calidad de vida de la madre, por lo que se recomienda, según los resultados observados, la practica regular y supervisada e individualizada de ejercicio físico (http://femede.es/documentos/OR_03_Postparto_154.pdf).

Aspectos a tener en cuenta y qué debemos evitar durante el entrenamiento posparto

   Como ya se había enunciado al principio, hay aspectos a tener en cuenta durante el entrenamiento posparto, que marcará el trabajo a seguir:

  • Tipo de parto.
  • Tiempo desde el parto.
  • Estrés y entorno.
  • Fatiga y falta de sueño.
  • Sangrado vaginal.
  • Lesiones de suelo pélvico.
  • Diástasis de rectos.
  •  
  • Peso previo y posterior al embarazo.
  • Condición física previa y posterior al embarazo.

   Además, hay ciertas cosas que debemos evitar en el posparto:

  • Abdominales que se hagan con flexión de tronco (los clásicos crunch).
  • Ejercicios de impacto (especialmente en las primeras fases y hasta que la fisioterapeuta de suelo pélvico de el apto para ello).
  • Levantarnos de cualquier sitio en el que estemos tumbada desde una flexión de tronco (redondeando la espalda).
  • Coger al bebe o cualquier peso con la espalda redondeada.
  • Empujar en apnea a la hora de defecar.

¿Qué contenidos se trabajan en un entrenamiento tras el parto?

   Durante una sesión, el entrenamiento se dividirá en varias partes.

  • Se buscará al inicio un calentamiento general, en el que trabajaremos movilidad, respiración y activación de la faja profunda del abdomen y del suelo pélvico, junto a un segundo calentamiento mas específico enfocado a la parte principal de la sesión que haya.
  • Continuamos con la parte principal, donde se trabajarán diferentes ejercicios ajustados a las necesidades y objetivos de la madre.
  • Para acabar, el final de la sesión se puede enfocar en un trabajo para volver al estado inicial del entrenamiento o en un trabajo diferente, según vaya demandando el entrenamiento y la madre.

Es importante tener en cuenta que en ningún momento y en ninguna de las fases del entrenamiento posparto debemos tener dolor abdominal o pélvico fuerte (diferenciar aquí con la sensación de agujetas), ni tampoco sangrado (más allá del que se da durante la cuarentena). En caso de ser así, debemos comunicarlo a la entrenadora para revisar lo que este pasando y modificar todo lo necesario.

Pie zambo en niños

Manipulaciones pies zambos bebé

   El pie zambo es una malformación congénita que se caracteriza por la deformidad irreductible, que presenta el pie en equino (punta hacia abajo), varo (planta girada hacia dentro), cavo, adducto y rotación interna de tibia. Afecta por tanto a los huesos, los músculos, los tendones y los vasos sanguíneos.

radiografía de pies zambos

   El pie equino varo suele afectar a ambos pies y tiene una clara tendencia hereditaria. Es dos veces más frecuente en hombres que en mujeres.

   Con frecuencia está asociado a otras lesiones congénitas del esqueleto aunque por lo general es un problema aislado para un recién nacido saludable en los demás aspectos.

   Un pie zambo o equino varo no tratado, tiene serias dificultades para andar por no poder apoyar la planta del pie.

Características del pie zambo

  • El pie zambo tiene un aspecto corto y ancho.
  • El talón apunta hacia abajo.
  • La parte delantera está girada hacia adentro.
  • El tendón de Aquiles está acortado.
  • El talón puede ser estrecho y los músculos de la pantorrilla son más pequeños.
  • El pie gira hacia dentro, su borde externo es convexo girando hacia abajo.
  • El borde interno es cóncavo.

pies de bebé con deformidades

Clasificación 

  • Postural: flexibles.
  • Genético o idiopático: rígidos.
  • En relación con alteraciones neurológicas: artrogrriposis, mielomemingocele… 

¿Qué lo causa?

    Existen varias teorías sobre como se deforma el pie del feto dando lugar al pie zambo o equino varo que enumeramos a continuación:

-Teoría mecánica. Posición viciada del pie dentro del útero, como consecuencia de mal posición del feto, compresiones anormales, tumores, feto grande  Embarazo gemelar, oligoamnios…Mejor pronóstico, son flexibles.

-Teoría genética. Puede ser producido por un trastorno cromosómico. Rígidos,  mal pronóstico.

-Detención del desarrollo. Se produce si algún factor patógeno detiene el desarrollo del pie entre la 8° y la 10° semana de vida, momento en el cual el pie del feto es fisiológicamente equino varo.

-Teoría neuromuscular. Desequilibrio entre los músculos de la pantorrilla anteriores y posteriores y los internos del pie, provocando la desviación.

¿Cúales son los factores de riesgo?

   El pie zambo o equino varo se considera una herencia multifactorial que significa que el defecto congénito puede ser provocado por muchos factores, entre los cuales se incluyen:

  • Antecedentes de pie zambo en la familia.
  • Posición del bebé dentro del útero.
  • Mayor incidencia en niños con otros trastornos neuromusculares asociados, como parálisis cerebral o espina bífida.
  • Oligohidroamnios, que es una deficiencia de cantidad de líquido amniótico en el útero durante el embarazo.

Tratamiento 

    Lo más importante es iniciar el tratamiento del pie zambo desde el mismo día del nacimiento.

   Los profesionales deciden el tipo de tratamiento a seguir según cada caso. Se puede optar por el tratamiento funcional, el tratamiento ortopédico por yesos sucesivos o tratamiento mixto combinando movilizaciones y yesos.

   Tratamiento conservador funcional. Por un lado se realizarán manipulaciones lo más precoz posible y diarias al principio. Las movilizaciones son suaves y tienen por objeto restaurar progresivamente la movilidad. Y por otro lado, se estimulan los músculos débiles que favorecen la deformación del pie zambo.

   Son manipulaciones secuenciales, es necesario mantener la corrección de una articulación para continuar con la siguiente.

   Es importante acudir a un Fisioterapeuta u Osteópata que esté familiarizado con este tipo de manipulaciones, ya que se necesita un conocimiento profundo de la biomecánica de las articulaciones del pie.

Manipulaciones pies zambos bebé

 https://www.google.com/amp/s/rehabilitacionpremiummadrid.com/blog/elena-alcarria/transtorno-congenito-pie-zambo-y-fisioterapia/

-Férulas. La más conocida es la de Dennis Browne,  con una barra moldea le para las correcciones.Las férulas tienen la ventaja de su fácil colocación y la posibilidad de seguir con las manipulaciones.bebé con pies zambos

-Plaquetas y tablillas posteriores. Mantienen las correcciones obtenidas por las movilizaciones.

-Contención adhesiva. Respeta la movilidad espontánea del lactante. Se utiliza a partir del nacimiento entre las sesiones de rehabilitación.

-Contención enyesada. Inmoviliza también la rodilla.

-Tratamiento quirúrgico. En casos irreductibles o con recidivas.

Método Ponseti

   Es el método de tratamiento más efectivo del pie zambo.

   La corrección se consigue de forma gradual con la colocación de una secuencia de yesos.

   Se debe realizar rápidamente después del nacimiento, a los 7 o 10 días. Se corrige en unas 6 semanas con manipulaciones y enyesado semanal.

   La mayoría de pies zambos pueden corregirse con este método. Después de 4-5 yesos, la mayor parte de las deformaciones están corregidas. Una tenetomía percutánea del Aquiles es necesaria en la mayoría de los pies para corregir el equino o pie caído.  El último yeso, tras esta intervención, se mantiene durante 3 semanas. La corrección obtenida se mantiene con una férula durante 3 meses y después solamente durante la noche, hasta los 4 años de edad.

Método Ponseti pies zambos

https://mirandatrauma.com/pie-zambo-metodo-ponseti/

Libertad de movimiento en el parto

Vaca voladora posición parto

   Durante el trabajo de parto la mujer puede sentir la necesidad de cambiar la posición constantemente, y no es más que, un instinto del cuerpo para buscar la posición en la que las olas uterinas sean más llevaderas, y a su vez facilitar la adaptación de la cabeza del bebé al canal del parto. 

   Éstas posiciones son de vital importancia para liberar el sacro y que la musculatura del canal del parto y del suelo pélvico estén relajadas.

Pero llega la epidural, y ¿entonces qué hacemos?

   Usualmente cuando la mujer recibe la anestesia epidural la libertad de movimiento se limita. Debemos saber que estar sentada NO ES SUFICIENTE, hoy os hablamos de : La biomecánica intraparto y la libertad de movimiento. 

   Con anestesia epidural se recomienda el acompañamiento de una matrona formada en biomecánica intraparto, para facilitar esa libertad de movimiento, pero en la cama. Con esto,  hacemos referencia a:

-Técnicas de liberación de los músculos de suelo pélvico.

-Posiciones que tienen que ir guiadas y acompañadas por la matrona para liberar el sacro.

-Posiciones que favorezcan la apertura del estrecho superior o inferior de la pelvis según el momento en el que se encuentra la mujer en su parto.

¿Cúales son estas posiciones?

  Las más utilizadas y con mayor éxito son Walchers (y Walchers modificada) , posición de flying cow (vaca voladora) y la posición de liberación lateral.

Posición Walchers parto Vaca voladora posición parto liberación lateral parto

 

Entonces, ¿en qué momento hay que usarlas? 

   Lo recomendable es permitir la libertad de movimiento durante todo el proceso de parto, ya que, está demostrado que acorta el proceso de dilatación y el tiempo de expulsivo, cómo se muestra en la siguiente revisión bibliográfica:  https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD003934.pub3/full/es

   Pero existen ciertas ocasiones, en las cuales, el uso de estas técnicas serían de vital importancia debido a que pueden resolver un alto porcentaje de distocias, entre ellas partos operativos o instrumentalizados, estas situaciones pueden ser:

-Falta de progreso en la dilatación.

-Repetición de la misma dilatación en dos o más exploraciones consecutivas.

– Dificultad para que la cabeza del bebé se adentre en el estrecho superior de la pelvis o para el descenso de la cabeza por el canal de parto. 

¿Cómo me puede ayudar? 

   En nuestro centro contamos con un curso de preparación al parto basado en la libertad de movimiento y sobre todo en la información para que llegues al parto empoderada y con la información necesaria para poder tomar decisiones basadas en la evidencia. Nuestra matrona también te puede asesorar y valorar en consulta individual si lo prefieres.

https://mubesfisioterapia.com/matrona/

https://mubesfisioterapia.com/talleres-cursos/curso-de-preparacion-al-parto/

Valoración Posparto de una Entrenadora

Valoración posparto

   En el posparto, suele ser común la prisa por volver de nuevo a realizar ejercicio físico. Pero, hay que tener en cuenta que, al igual que durante el embarazo debe haber una valoración previa a la práctica de ejercicio físico, cuando se quiera iniciar la vuelta al entrenamiento tras el parto, también se debe realizar una valoración. Esta valoración es fundamental para descartar o tratar, en caso de que hayan aparecido, disfunciones pélvicas o abdominales.  

   Se realiza, una por parte de la fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, y la otra, por la entrenadora especializada en posparto

   Ambas valoraciones, aunque sean de profesionales diferentes, se complementan y son necesarias para retomar el entrenamiento. En esta ocasión se hablará de la valoración por parte de la entrenadora personal. 

¿Cuándo acudir y en qué consiste la valoración?

   Es recomendable haber dejado pasar la cuarentena para ir a la primera valoración tras el parto. El principal motivo es dejar que los tejidos y el cuerpo vayan haciéndose a la nueva situación y los nuevos ritmos, y que poco a poco, encuentren su sitio tras el parto. 

    La valoración consiste en una sesión en la que veremos cómo fue el parto y cómo responden tus tejidos a diferentes ejercicios. 

Valoración posparto

¿Qué contenidos veremos en la valoración?

   La valoración se puede dividir en dos grandes partes. Una primera, en la que se hará una serie de preguntas a la madre sobre su situación desde antes de quedarse embarazada hasta el día actual, y otra, que será más práctica, en la que se verá cómo se encuentran los tejidos y cómo estos responden a los ejercicios. 

   Dicho esto, durante la valoración trataremos los siguientes aspectos: 

  • El número de embarazos y partos y como fue el parto.

   No es lo mismo si has estado embarazada y has dado a luz una vez o varias veces, o el tipo de parto que tuviste (vaginal, cesárea, instrumentalizado, fisiológico, como fueron los pujos, etc.) y la duración de este. 

   También es muy importante conocer la experiencia de parto y cuánto tiempo hace que diste a luz, ya que no será lo mismo trabajar en un caso de entrenamiento posparto de una mujer que ha dado a luz hace dos meses, que en el de una mujer que ha dado a luz hace seis meses. 

  • Tu situación actual como madre.

   Como es tu micción y defecación (veces al día y tipo), si padeces incomodidad, molestia o dolor en alguna zona del cuerpo en general, o concreta, como pelvis, pubis o similar, si has tenido relaciones sexuales con penetracion y si ha habido dolor, si estas o no con lactancia materna y de qué tipo, etc. 

  • Cómo fueron los meses antes, durante y tras el embarazo de actividad física o ejercicio físico.

   Es muy importante en la valoración establecer el historial deportivo de la madre, tanto antes como durante el embarazo, conocer si ha sido activa o no en estos tiempos nombrados anteriormente. 

   La importancia de esto reside en que la valoración de los patrones básicos de movimiento, de los cuales hablaremos más adelante, no será igual si hablamos de una persona con nulo bagaje motor, o por el contrario, estamos ante una mujer con experiencia en el entrenamiento.  

  • Patrón respiratorio y diafragma.

    El tipo de respiración y cómo se encuentra el diafragma (con más o menos tensión) será la base de la valoración, lo primero que veremos de la parte práctica de la evaluación antes descrita.

  • Diástasis abdominal.

   Valorar la diástasis es un punto importante de esta parte de la valoración. La valoración será tanto pasiva, como activa, en diferentes puntos. Conocer el tipo de diástasis, cómo funciona la faja abdominal y cómo podemos trabajarla (https://mubesfisioterapia.com/diastasis-abdominal-mas-alla-de-la-estetica/) será fundamental en este proceso.

  • Coactivación de suelo pélvico y transverso abdominal.

   Ver cómo trabajan los dos principales protagonistas en el posparto, si hay sinergia o no, será otra parte fundamental de la valoración tras el parto. 

  • Competencia abdominal

   A través de diferentes ejercicios que irá pidiendo la entrenadora, se irá observando cómo responde el abdomen y el suelo pélvico en función a la existencia o no de la tonacidad, la coactivación, o la flacidez del tejido

  • Postura y patrones básicos de movimiento

    Para finalizar la valoración, se verá en bipedestación (posición de pie) qué postura tiene la madre en función a la línea media del cuerpo. 

¿Qué información me puede dar una valoración?

    La valoración es de suma importancia, ya que nos dará información muy relevante sobre el momento actual en el que se encuentra la madre. Nos da información que hasta entonces desconocíamos, pero con la que la mujer se empodera y sobre la que podemos empezar a trabajar. A partir de esta se establecerá la línea de trabajo a seguir durante el entrenamiento posparto.

   Además, esta valoración se complementa con la valoración de la fisioterapeuta especialista en uroginecologia y obstetricia, que aportará más información aún de suma importancia para poder comenzar un programa de entrenamiento individualizado y adaptado a tus necesidades, ya que no existen dos pospartos iguales, cada una tiene sus tiempos y sus situaciones que la hacen única.

Embarazo y Entrenamiento, ¿Cómo puedo seguir entrenando?

entrenamiento y embarazo

   Son muchas las mujeres que se ven frenadas con su práctica deportiva una vez conocen la noticia de que están embarazadas, debido a que se sienten en un abismo de incertidumbre sobre lo que pueden seguir haciendo y lo que no, además de no saber cómo pueden seguir entrenando sin poner en riesgo su salud y la de su bebé.

   Durante el embarazo debemos tener en cuenta una serie de adaptaciones y de premisas necesarias que debe cumplnir nuestra programación de entrenamiento para que sigamos realizando ejercicio físico de manera segura tanto para la madre como para el bebé, además de tener claro aquello que no debemos de hacer.

https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee-opinion/articles/2020/04/physical-activity-and-exercise-during-pregnancy-and-the-postpartum-period

   Las guías de recomendaciones de actividad física y ejercicio físico durante el embarazo nos dicen que las mujeres que entrenaban antes del embarazo y que no tienen ninguna contraindicación, deben seguir haciéndolo a intensidad moderada-alta y que las que no lo hacían deben ser motivadas para empezar en esta etapa de su vida.

¿Qué contenidos debemos trabajar en una programación de embarazo?

   En tu programa de entrenamiento no deben de faltar los siguientes contenidos en los ejercicios a trabajar:

-Específicos para el trabajo de la musculatura abdomino-pélvica.

-De movilidad para contrarrestar los cambios anatómicos que van apareciendo conforme va avanzando el embarazo y trabajar el rango de movimiento en aquellas articulaciones presentes en el día del parto.

-De fuerza en los que se sigan trabajando los ejercicios que se hacían con anterioridad, adaptando los necesarios, y además añadir ejercicios que trabajen patrones de movimientos útiles para el embarazo y el parto así como aquellos que la futura madre realizará en su día a día una vez haya dado a luz.

Espiración y meditación para darle espacio a la cavidad torácica, gestionar molestias/dolores que puedan aparecer y visualizar y preparar el momento del parto.

-Ejercicios de cardio, ya sea de manera aislada o bien combinado con el entrenamiento de fuerza.

¿Cómo controlar la intensidad del entrenamiento en el embarazo?

   Existen diferentes maneras de controlar la intensidad del entrenamiento durante la sesión y una de ellas es mediante la Escala del Rango del Esfuerzo Percibido (RPE). Si utilizamos la RPE para controlar el esfuerzo de los ejercicios o del entrenamiento debemos movernos entre el 65-80% de la misma, es decir entre una percepción de esfuerzo de actividad moderada y actividad vigorosa, intentando no sobrepasar a muy dura o esfuerzo máximo.

Ejercicio y embarazo 

   Un truco muy sencillo para controlar la intensidad del esfuerzo es utilizar el Talk Test o Test del habla, que consiste en poder mantener una conversación mientras entrenas tal y como se especifica en la tabla anterior.

   Otra de las maneras de medir la intensidad es mediante la Frecuencia Cardíaca (FC), intentando no superar el 80-85% de la Frecuencia Cardíaca de Reserva (FCR). Para ello, lo primero que debemos conocer cuál es nuestra FCR y así después podremos calcular cuál será nuestra Frecuencia Cardíaca de Entrenamiento (FCEntto). Veamos las fórmulas para calcularla:

  • Lo primero que tienes que hacer es calcular la FCR con la siguiente fórmula:

FCR = FCM (220-Edad) – FCReposo*

  • Una vez la tengas calculada, podrás calcular la FCEntto:

FCEntto = FCRx 0,8 + FCRep

            *FCReposo: Toma tu pulso tocando la parte interior de tu muñeca, en el lado del pulgar. Usa las puntas de tus dos primeros dedos (el índice y el medio, no tu pulgar) y presiona ligeramente sobre la arteria. Cuenta tu pulso durante 60 segundos para determinar la cantidad de latidos por minuto.

¿Qué debo evitar?

   Es más sencillo controlar lo que debemos evitar hacer, ya que son menos cosas que las que si podemos hacer:

  • Maniobra de valsalva (aguantar el aire durante el esfuerzo).
  • Actividades de contacto físico o riesgo de caída.
  • Submarinismo.
  • Mujeres que vivan a menos de 2500m de altitud deben evitar realizar actividad física a gran altitud (>2500m).
  • Ejercicio físico con calor excesivo o en un ambiente muy húmedo.
  • Abdominales clásicos (tipo crunch).
  • Ejercicios isométricos.
  • Posturas invertidas o en decúbito supino mantenidas en el tiempo.
  • Ejercicios de impacto.

   Por muy entrenada que estés previamente, existen ejercicios frecuentes en el entrenamiento de alta intensidad que están contraindicados desde el principio del embarazo, por eso es importante consultar al respecto a un entrenador/a especialista. En MuBes contamos con entrenadoras especialistas en entrenamiento durante el embarazo y el posparto que te pueden ayudar a adaptar tus entrenamientos y seguir entrenando de manera intensa y segura https://mubesfisioterapia.com/entrenamiento-personal-2/

Señales de alarma durante la práctica de ejercicio

   Si durante la práctica de cualquier actividad o práctica deportiva experimentas alguna de las siguientes señales de alarma, debes pausar o parar dicha práctica, y si la sintomatología no remite, es aconsejable que acudas a tu médico de confianza:

  • Sangrado vaginal
  • Dolor abdominal
  • Contracciones dolorosas regulares
  • Fuga de líquido amniótico
  • Disnea antes del esfuerzo (falta de aire)
  • Mareos
  • Dolor de cabeza
  • Dolor en el pecho
  • Debilidad muscular que afecta al equilibrio
  • Dolor o hinchazón en la pantorrilla

   Antes de continuar con tu práctica deportiva habitual previa a este momento de tu vida, debes comunicárselo a tu ginecólogo/a para que te informe sobre si existe alguna contraindicación que no te permita continuar entrenando y de no ser así te dé el visto bueno y su aprobación. Si quieres conocer cuáles son estas contraindicaciones visita la siguiente entrada de nuestro blog donde las especificamos: https://mubesfisioterapia.com/ejercicio-fisico-y-actividad-fisica-durante-el-embarazo-que-puedo-hacer/

Candidiasis de repetición. Un abordaje integrativo

candidiasis de repetición

   Casi todas las mujeres tienen alguna vez una infección vulvovaginal por el hongo Cándida. Es lo que llamamos candidiasis. Sin embargo, en algunas mujeres esa candidiasis vuelve de forma frecuente, unas 3 o 4 veces al año; y es lo que llamamos candidiasis vulvovaginal de repetición o recurrente (CVVR). En este post os hablaremos de forma detallada por qué pueden repetirse y su abordaje integrativo.

Sobre la cándida y su crecimiento

 Todo nuestro tubo digestivo desde boca hasta ano, incluyendo vagina y piel, está habitado por un ecosistema de diferentes géneros de hongos, bacterias y otros. Conviven con nosotras y es lo que llamamos microbiota y micobiota.  La Cándida Albicans es el hongo más frecuente en la microbiota intestinal, vaginal y de la piel.

   Cuando este ecosistema y la pared intestinal y vaginal está en condiciones normales de equilibrio (eubiosis), la Cándida se comporta como comensal y no supone ningún problema ni síntoma. Sin embargo, el ecosistema y paredes se alteran (disbiosis) se vuelve oportunista, produciendo la famosa candidiasis.

   Podemos observar la Cándida sobrecrecida en vagina y/o en intestino. Y esto es importante porque se habla de que en muchos casos de candidiasis vaginal coexiste el sobrecrecimiento de candidiasis intestinal. Así, el intestino puede actuar como “almacén” de futuras infecciones de repetición.

Síntomas de la candidiasis

-Flujo blanco espeso e inoloro.

-Picor, irritación, ardor, edema y eritema en la vagina.

   Y dado que puede coexistir con candidiasis intestinal, puede haber otros síntomas asociados como son:  mente nublada, aumento del apetito por hidratos de carbono (pan, pasta, dulces…), cansancio crónico, ansiedad, dolor generalizado, distensión abdominal, gases, diarreas y/o estreñimiento, intolerancias alimentarias, acidez o ardor, alteraciones menstruales o aumento de la sensibilidad a productos químicos (ambientadores…)

Y por qué vuelven las candidiasis

   La candidiasis vulvovaginal de repetición se puede considerar como una alteración multifactorial. El por qué ocurren y por qué vuelven se ve influenciado:

  • Por la Cándida: factores propios del microorganismo en cuestión. La Cándida es un microorganismo con mucha capacidad de virulencia y efecto proinflamatorio.
  • Por la microbiota de la mujer: disbiosis intestinal y vaginal, y falta de integridad de la membrana intestinal. Es decir, un desequilibrio del ecosistema de microorganismos a nivel intestinal y vaginal. Sí, no solo vaginal.
  • Por otros factores propios de la mujer como el estado de su sistema inmune, que puede favorecer el paso de la Cándida de comensal a patógeno y contribuir a su virulencia. El sistema inmune está íntimamente relacionado con el sistema digestivo y el microbioma.https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31972980/
  • En determinadas mujeres puede aparecer días antes de la menstruación: en la fase lútea, los niveles hormonales de estrógenos bajan al mismo tiempo que van subiendo los de progesterona. Los estrógenos mientras que están elevados, hacen que nuestro sistema inmune más competente y luchador. Pero los estrógenos bajan días antes de la menstruación de forma natural. Si presentamos frecuentemente picor u otros síntomas de la candidiasis esos días previos a la regla es posible que tengamos una candidiasis latente·que da la cara cuando el sistema inmune no es tan eficaz. Pero el problema no es que bajen los estrógenos; eso es natural. El problema es el estado del sistema inmune y el desequilibrio del microbioma.
  • También por otras patologías de la mujer como hipotiroidismo, diabetes, intervenciones quirúrgicas o invasivas… que facilitan la alteración del ecosistema y pared intestinal.
  • El embarazo o lactancia o amenorrea (ausencia de menstruación).

Equilibrio del microbioma y disbiosis

   A nivel vaginal, el microbioma vaginal debe estar formado por abundancia de diferentes Lactobacillus. Los Lactobacillus son bacterias que generan un ambiente ácido mediante la producción de ácido láctico y peróxido de hidrógeno, protegiéndonos con estas sustancias de infecciones. De manera que, si tenemos disbiosis con disminución de Lactobacillus, se crea un ambiente perfecto para que la Cándida crezca, se vuelva patógena y, finalmente las candidiasis de repetición ocurran.

   La disbiosis o desequilibrio del microbioma tiene a su vez múltiples causas:

  • La dieta personal y alimentación saludable juegan un papel determinante. Alimentación rica en hidratos de carbono y azúcar de poca calidad, baja en fibra fermentable y alta en edulcorantes favorece la disbiosis.
  • Estrés sostenido
  • Alteraciones corporales como: disminución de las secreciones digestivas (hipoclorhidria, sales biliares…), patologías digestivas, patologías autoinmunes (celiaquía, Chron, hipotiroidismo de Hashimoto), Síndrome de ovario poliquístico…
  • Tabaco
  • Tratamientos con fármacos como antibióticos, corticoides, antiinflamatorios, anticonceptivos
  • Lavados vaginales con productos que no sean agua
  • Tampones, compresas, ropa húmeda o espermicidas locales

   Todo esto facilita que Lactobacillus y bacterias estabilizadoras de la mucosa intestinal (Akkermansia) estén disminuidas; y que microorganismos patógenos como la Cándida sobrecrezcan.

Tratamiento de las candidiasis de repetición

   Si te han dicho o te has concienciado que tu candidiasis vaginal es crónica, no es cierto.

   El problema es que comúnmente sólo se aborda desde la farmacología tratándola únicamente con antifúngicos. Además, la Cándida presenta resistencia a antifúngicos. De esta forma no estamos yendo a la RAÍZ que cada persona tiene del desequilibrio microbiano. Tampoco estamos favoreciendo el crecimiento de los Lactobacillus y otros que impidan a Cándida crecer y volver.

   Debe realizarse un abordaje terapéutico integrativo e individualizado. Capa persona puede requerir un tratamiento diferente que combine o no antifúngicos alopáticos o fitoterapéuticos, probióticos y prebióticos, mejoras en su alimentación y dieta, tratamiento de la integridad de la mucosa vaginal e intestinal, trabajar la detoxificación hepática (Cándida produce muchas toxinas que pueden saturar nuestro hígado)…

   En MuBes contamos con una nutricionista especializada que os podrá ayudar en el abordaje integrativo de la candidiasis vaginal y/o intestinal así como vaginosis bacterianas.https://mubesfisioterapia.com/nutricion/

Trastorno de estrés postraumático tras el parto

Parto traumático

   Es difícil encontrar una definición sistematizada y unívoca de lo que es un parto traumático. Este tiene que más que ver con la vivencia personal de quién está dando a luz y con su modo particular de percibir todo lo que está sucediendo a su alrededor, que con el hecho de que haya un peligro o amenaza real para la vida de la madre o del bebé. Es decir, no existe una relación de causalidad directa entre complicación objetiva del parto y desarrollo de trastorno de estrés postraumático (en adelante, TEPT).

   Un ejemplo de esta subjetividad es la aparición de síntomas en mujeres en un parto aparentemente normal y sin intervenciones (Thompson, 2008).

   Como dice Beck, “el trauma del parto reside en la mirada de quien lo percibe”. Esta afirmación nos conduce a algo esencial: llegar a desarrollar TEPT depende en gran medida de nuestras percepciones de indefensión, peligro y amenaza, haya o no complicaciones objetivas durante el parto.

https://journals.lww.com/nursingresearchonline/Abstract/2004/01000/Birth_Trauma__In_the_Eye_of_the_Beholder.5.aspx

¿De qué depende que tengamos o no está percepción de peligro y amenaza?

   Nuestras percepciones varían en función de factores sociales, culturales y personales. Así por ejemplo, en algunas partes del mundo  y círculos sociales, una cesárea programada puede llegar a  considerarse un privilegio, mientras que en otras puede ser vista como una intromisión en nuestra naturaleza o incluso un abuso del poder médico.

   Las creencias y  expectativas  que tenemos sobre el parto  parecen ejercer una notable influencia en la manera la que lo vivenciamos. Lo que imaginamos y pensamos  muchas veces choca frontalmente con la realidad a la que luego nos enfrentamos, y es esta discordancia la que puede generar un fuerte impacto emocional en nosotros.

   Así mismo, el nivel de medicalización e instrumentalización durante el parto funciona en muchas ocasiones como una alarma que nos mantiene en alerta y con altos niveles de vigilancia.

  A menudo, el trauma de las mujeres es el resultado de las acciones (u omisiones) de las matronas, médicos y enfermeras (Elmir, Schmied, Wilkes y Jackson, 2010).

   Por último, los cuidados inadecuados durante el parto suponen un factor esencial en el desarrollo de la sintomatología, como veremos más adelante.

¿Qué síntomas tiene una mujer con Trastorno de estrés postraumático tras el parto?

-Pensamientos constantes sobre el parto.

Flashbacks (sensación de estar reviviendo el parto). Cualquier situación o acontecimiento que les recuerde el parto puede desencadenar la activación de recuerdos y generarles gran ansiedad.

– Pesadillas durante semanas o meses.

-Sensación de desconexión con el bebé y de irrealidad. Muchas mujeres describen la situación que están viviendo como irreal, como si el mundo fuera distinto y ellas otras personas, como si en parte todo aquello no le estuviera pasando realmente a ellas.

-Necesidad de comprender lo sucedido. En la mayoría de ocasiones, relatan el parto una y otra vez con numerosos detalles.

-Tendencia a comparar su parto con el de otras madres.

-Síntomas de ansiedad y depresión (con frecuencia se confunde este diagnóstico con el de Depresión posparto).

-Irritabilidad y agitación (Ayers, 2004; Olde, van der Hart, Kleber, & van Son, 2006), que afectan seriamente a las mujeres y a sus familiares.

-Dificultad para relacionarse con los sanitarios.

-Rechazo a las relaciones sexuales.

-Temor a la maternidad y a un posible nuevo embarazo.

https://ruja.ujaen.es/handle/10953/1071

¿Hay factores de riesgo y desencadenantes?

-Ser primípara.

-Que haya habido cesárea, sobre todo si es de urgencia.

-Alto intervencionismo obstétrico (Inducción, uso de ventosas, fórceps, etc).

-Parto prematuro.

-Bebé gravemente enfermo tras el parto.

-Que los consentimientos informados no hayan sido respetados.

-Separación temprana del recién nacido.

-Falta de apoyo social y emocional (sobre todo por parte de la pareja).

-Escasez de información y explicaciones durante el proceso.-Sensación de pérdida de control durante el parto.

-Sensaciones prolongadas de dolor (sensación de eternidad).-Problemas de ansiedad y /o depresión previos al parto.

-Responsabilizarse y culparse por los eventos ocurridos durante el parto (Locus de control interno).

-Baja autoeficacia, esto es, creencia de que nuestras capacidades para enfrentarnos a la situación no son suficientes o no sirven de nada.

-Percepción de cuidados inadecuados e incluso maltrato. Conviene que nos detengamos en este punto porque ha resultado ser el factor más importante a la hora de desarrollar estrés postraumático. Son tan importantes los cuidados que incluso que en un parto con complicaciones graves y objetivas, si durante el posparto, los profesionales atienden de forma empática, cariñosa y respetuosa a la mujer, se reduce de forma drástica las probabilidades de desarrollar estrés postraumático por el parto.

   Por el contrario, podemos encontrarnos con mujeres que sufren los efectos traumáticos del parto sin necesidad de que haya habido complicaciones objetivas en el mismo, pero que relatan haberse sentido indefensas, infantilizadas, humilladas, tratadas de forma irrespetuosa y poco empática.

   Algunas de estas mujeres utilizan términos como “bárbaro”, “humillante”, “degradante “e “invasivo” para referirse a su parto (Thompson, 2008).

¿Qué consecuencias puede tener?

-Las mujeres que lidian con los efectos de un parto traumático, pueden sentir dificultad a la hora de relacionarse con el recién nacido, acercarse a él y sostener el contacto físico por tiempo prolongado. A largo plazo, esto puede contribuir a desarrollar modelos de apego disfuncionales, como por ejemplo, de sobreprotección.

-Dificultades para integrar y asumir el nuevo rol de madres. Algunas describen sensaciones en las que sienten como si su bebé no les perteneciera, como si no fuera de ellas.

-Frecuentes sensaciones de vacío (Ayers, 2007).

-Abandono temprano (primeras semanas o primer mes) de la lactancia materna para proteger su salud emocional.

-Percepción de falta de apoyo y sostén de la familia, amigos y pareja. Problemas de comunicación y sexuales con esta última.

-Conductas de aislamiento.

-Temor intenso a futuros embarazos y partos, también llamada tocofobia.

¿Cuándo tengo que pedir ayuda?

   Si durante semanas o incluso meses sientes que no puedes evitar revivir y recrear la situación y las emociones negativas que acompañaron al parto.

  En caso de encontrarte enormemente irritable con quienes te rodean y con los profesionales de la medicina.

  Si sientes un interés enorme, e incluso “desproporcionado” por todo lo que rodea la atención al parto (pensamientos circulares).

  Cuando estás aislada socialmente de amigos y familiares y no te apetece hacer nada ni ver a nadie.

¿Cómo puede ayudarte la psicoterapia?

   La psicoterapia nos ofrece un espacio seguro en el que comenzar a entender y encajar las piezas de ese puzle que  nos cuesta armar.

   Toda recuperación pasa por construir una historia, un relato que explique lo que ha ocurrido y le dé sentido a cómo nos sentimos.  Es decir, tenemos que integrar el trauma (Callister, 2004) en nuestro mundo, contándonos y contando una historia que nos calme, nos consuele y nos ayude a continuar el camino.

   No es casual que muchas mujeres necesiten hablar y contar su parto una y otra vez. Se trata de un mecanismo de supervivencia, que nos empuja a elaborar mentalmente todo lo traumático que nos sucede, para poder darle un sentido y no quedarnos atrapados en el malestar.

    La psicoterapia existe para ayudarte a elaborar esta narración y conseguir transformar esa experiencia traumática en aprendizaje y resiliencia.Desde nuestro servicio de psicología podemos ayudarte. 

https://mubesfisioterapia.com/psicologia-sexologia/

Radiofrecuencia en Suelo Pélvico

   La Radiofrecuencia, Diatermia y Tecarterapia son los distintos nombres con los que se denominan una misma acción física con idéntica respuesta biológica, que se produce con la penetración de calor en los tejidos de unos 8-15 cm de profundidad con el objetivo de incrementar la temperatura del tejido del área lesionada, para acelerar los procesos de auto-curación del cuerpo. Es importante saber que la radiofrecuencia es un tratamiento indoloro, no invasivo y totalmente seguro que puede llegar a ser placentero.

¿Cuál es el mecanismo por el que se produce?

   La radiofrecuencia es una técnica mediante la cual se aplica una corriente de alta frecuencia que penetra en las capas más profundas produciendo un efecto térmico y biológico a nivel celular.

    La radiofrecuencia ayuda a la mejora del riego sanguíneo, el aumento de la oxigenación, la contribución a la regeneración celular, la reducción del dolor y la mejora de la calidad del tejido conjuntivo y muscular, contribuyendo así a aliviar y recuperar la disfunción; en definitiva, a una recuperación más completa y rápida.

https://helioselectromedicina.com/diatermia-fisiowarm

¿Cuáles son sus efectos biológicos sobre nuestro cuerpo?

– Acción analgésica, antiinflamatoria y relajante muscular.

– Estimula la circulación sanguínea: aumenta la saturación de hemoglobina, que se traduce en una oxigenación de las células y por en consecuencia mejorará la funcionalidad del tejido.

– Acelera el metabolismo celular al aumentar el aporte energético a los tejidos

– Acelera los procesos de reparación del tejido al estimular la actividad de los fibroblastos y su síntesis enzimática.

– Acción cicatrizante: acelera el proceso de cicatrización al acelerar la producción de colágeno y elastina. Estimula el tejido conjuntivo (EL 60% del suelo pélvico es tejido conjuntivo).

– Estimula la circulación periférica.

– Drenaje: reabsorción de los hematomas y edemas.

– Reactivación de la bomba sodio-potasio, reequilibrio iónico y del PH.

¿Qué patologías del ámbito de la fisioterapia de suelo pélvico se pueden beneficiar de la radiofrecuencia?

  • Hipotonía(debilitamiento) del suelo pélvico.
  • Prolapsos pélvicos al mejorar la calidad del tejido conjuntivo y el tono muscular.
  • Incontinencias: urinaria, gases y fecal.
  •  Dolor perineal: por su efecto calmante al aumentar el metabolismo y su capacidad de regeneración a la vez que alivia el dolor y la inflamación.
  • Cualquier cicatriz: cesárea, episiotomía y desgarros perineales, por su capacidad desfibrosante son utilizados en procesos fibróticos, adherencias, etc .
  • Disfunciones sexuales femeninas: vaginismo, dispareunia (dolor en las relaciones), anorgasmia.
  • Hemorroides y fisuras anales.
  • Diástasis abdominal: buscando un efecto de neocolagénesis (proliferación de tejido colágeno) para reforzar la línea alba con objetivos funcionales y estéticos sobre la pared abdominal.
  • Sequedad vaginal: hay una mejora de la hidratación, la elasticidad y la regeneración.
  • Tras intervenciones quirúrgicas abdomino-pelvi-perineales.
  • Disfunciones perineales masculinas como disfunción eréctil, dolor pélvico, enfermedad de Peyronie, incontinencia urinaria, prostatitis y tras una cirugía en el área pélvica.
  • Aunque menos importante, tiene un efecto estético, mejorando la microcirculación, disminuyendo el edema y reduciendo los depósitos grasos y la flacidez cutánea. En casos de tripas demasiado flácidas tras el embarazo, que cuestan mucho recuperar aún haciendo ejercicios adecuados, la radiofrecuencia puede ser una gran opción de tratamiento.

https://mubesfisioterapia.com/diastasis-abdominal-mas-alla-de-la-estetica/

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

   La duración y número de sesiones va a depender de cada paciente y del estado de su lesión (aguda o crónica) y sus necesidades así como del estado que presenta el tejido desde el que partimos y del resto de tratamientos con los que complementamos  la terapia. Se hace necesario, como siempre, individualizar cada caso.

¿Cuál es la diferencia con la termoterapia clásica ?

   A diferencia de la termoterapia convencional como son los infrarrojos, la microonda y la onda corta, estos calientan también los tejidos superficiales, y la profundidad no llega a más de 2-3 cm de profundidad en términos generales debido a que el tejido adiposo está muy vascularizado y absorbe mucho el calor impidiendo su penetración a planos más profundos.

   La radiofrecuencia permite dosificar de forma precisa el calor desde las aplicaciones más suaves (atermia) a la más intensa (hipertermia) por gradación de la intensidad del calor y poder variarla durante su aplicación.

   Los primeros dispositivos de radiofrecuencia funcionaban en una sola frecuencia, los más actuales, como el que nosotras tenemos en consulta, si nos permiten variar la frecuencia Está ampliamente aceptado que las frecuencias más bajas penetran más profundamente en el tejido, mientras que las frecuencias más altas funcionan a un nivel más superficial.

   Destaca la capacidad de focalizar la corriente, que deriva en una menor dispersión y mayor penetración que se traduce en mayor eficacia del tratamiento.

¿Qué contraindicaciones tiene la radiofrecuencia?

– Embarazo.

– Heridas abiertas.

– Pacientes pediátricos de menos de 15 kg.

– Marcapasos.

– Baja sensibilidad en la piel y micosis.

– Procesos tumorales.

– Procesos infecciosos.

– Patología cardiovascular: anticoagulantes.

  Si tienes dudas sobre la radiofrecuencia o quieres saber si sería un tratamiento adecuado para tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

Histerectomía y Fisioterapia de Suelo Pélvico

   La histerectomía es la intervención quirúrgica en la que se produce la extirpación del útero o del sistema ginecológico de manera total o parcial, mediante intervención por laparoscopia, incisión en la zona abdominal o histerectomía vaginal.

¿En qué consiste la histerectomía?

   Es una intervención frecuente en casos de procesos oncológicos y según el médico considere para la paciente será necesario la extirpación del cuerpo uterino, del cuello uterino, trompas, ovarios y en algunos casos de una porción vaginal (parametrios).Existen3 tipos:

  • Parcial: cuerpo uterino sin cérvix.
  • Total: cuerpo uterino y cérvix.
  • Radical: cuerpo útero + cérvix + trompas + ovarios (con anexectomía en caso de extirpación de útero con trompas y ovarios) + porción vaginal.

Tipos de histerectomía

¿Qué consecuencias tiene la intervención en los pacientes?

    Además de las consecuencias emocionales que conlleva la histerectomía (debido a la cirugía, el proceso previo y a la importancia del útero en nuestro sistema, entre otros), la distorsión en la concepción de nuestra imagen corporal, sus posibles consecuencias físicas pueden ser:

  • Inflamación y edema.
  • Cicatrices y posibles adherencias de estas.
  • Estenosis del canal por reacción inflamatoria.
  • Dolor o molestias en las relaciones.
  • Influye negativamente en el deseo sexual y en la lubricación.
  • Sensación de vacío que ocuparan el resto de tejidos aumentando el riesgo de prolapsos.
  • Menopausia provocada y sus síntomas.

   Es interesante y recomendable un abordaje conjunto con otros profesionales sanitarios, como psicólogos, nutricionistas y entrenadores.

¿De qué depende la aparición de estas consecuencias tras la histerectomía?

   Estas consecuencias van a depender del tipo de intervención que el paciente requiera.

Cirugía útero   Si se preserva el cuello uterino, es más probable conservar nuestro sostén visceral, y además si hay preservación neurovascular (inervación y vascularización) conducirá a una mejor respuesta en nuestra función sexual.

   Ya que en el cuello uterino se insertan los ligamentos cardinales o uterosacros (que durante la excitación se tensan y facilitan que el útero se verticalice y que la vagina se amplíe) y su paquete vasculo-nervioso por el cual se transmiten sensaciones de placer.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3090744/#:~:text=This%20is%20based%20on%20claims,sexual%20response%20are%20so%20limited.

   También dependerá de si el paciente ha recibido tratamiento pre o post quirúrgico como radioterapia o quimioterapia, que conllevan cambios a nivel tisular.

¿Qué podemos hacer con fisioterapia de suelo pélvico en pacientes con histerectomía?

   Con la fisioterapia de suelo pélvico podemos abordar las secuelas físicas, mejorando la calidad tisular y el impacto en nuestra calidad de vida tras la histerectomía.

   Igualmente, también abordamos la prevención de disfunciones que pueden ir asociadas a estos cambios tras la cirugía, como prolapsos, incontinencias o alteración de nuestra respuesta sexual. Con los siguientes objetivos:

  • Disminuir el dolor debido a la inflamación y al tejido cicatricial.
  • Mejora de la mucosa vaginal y con ello de la lubricación.
  • Para la estenosis del canal, después de histerectomía o radioterapia pélvica, mejorar la elasticidad con masaje perineal, dilatadores y/o movilizaciones a nivel intracavitario.
  • Trabajo del tejido cicatricial secundario, tanto con tomas internas como externas.
  • Movilizaciones globales del sistema ginecológico.
  • Ejercicios de suelo pélvico y abdomen debido a los cambios tisulares por el tratamiento (debilitamiento muscular) y al cambio en el estilo de vida:https://mubesfisioterapia.com/conocer-y-activar-nuestro-perine-y-abdomen/
  • Pautas de hábitos de vida cotidianos e higiene postural como prevención a consecuencias posibles.

   El objetivo de la terapia y el tratamiento dependerá de si estamos en fase prequirúrgica (preparando los tejidos), en fase aguda o inmediata (las primeras semanas después de la histerectomía) o en fase tardía (meses o años después).

¿Cuándo puedo acudir a consulta de fisioterapia tras la intervención por histerectomía?

   Primero, y previo a la extirpación por histerectomía podemos hacer un trabajo abdominal y perineal para aliviar las molestias o los síntomas previos a la cirugía y para proporcionar a los tejidos un buen aporte vascular para aumentar la calidad tisular y acelerar la recuperación tras la intervención de los mismos.

   Después de la cirugía y hasta las primeras 6-12 semanas, seguir las pautas indicadas por tu ginecólogo, sobre reposo, posturas, cuidado de la cicatriz, alimentación, sueño, posturas y movimiento, etc.

   A partir de la semana 6-8, dependiendo de cada caso concreto, y, cuando nos sintamos preparadas, podemos comenzar con la rehabilitación.

¿Y si han pasado años de la histerectomía?

   Nunca es tarde, también podemos tratar con fisioterapia, ya sea el tejido cicatricial en caso de adherencias, la movilidad de los tejidos, la respuesta sexual, si hay disfunciones asociadas (incontinencia, prolapsos, falta de tono, alteración de la mucosa vaginal, estenosis del canal, etc.) o simplemente por prevención de estas.

   Desde la fisioterapia de suelo pélvico tenemos mucho que hacer para mejorar tu salud pre y post histerectomía. Consulta con tu Fisioterapeuta especialista en Uroginecología si tienes dudas.

¿Cómo puede ayudarnos la fisioterapia pediátrica?

   Estamos acostumbrad@s a llevar a nuestro@s hij@s al Pediatra desde bien pequeños a la revisión del niño sano. Pero, ¿podemos hacer más? Estas revisiones son, por supuesto muy importantes, pero también existe la valoración por parte de la fisioterapia pediátrica. Ésta nos permite reconocer otros aspectos relacionados con la salud de nuestro hij@.

   Las valoraciones que realizamos desde la Fisioterapia/Osteopatía, abarcan aspectos tan importantes como las tensiones sufridas durante el embarazo y el parto, cómo afectan al niñ@, deformaciones osteoarticulares, problemas de lactancia, anquiloglosia, cuadros digestivos, respiratorios…https://efisiopediatric.com/que-es-la-fisioterapia-pediatrica/

¿Cómo fue afectar el embarazo y parto a nuestro bebé?

   Durante el embarazo el posicionamiento del bebé condiciona la formación de su cráneo, de la musculatura y vértebras cervicales, de sus piernas y pies. Puede provocar, por lo tanto, tortícolis, plagiocefalia, pies zambos o talos, rotaciones de tibia, luxación de cadera…

   Además, durante el parto, el bebé sufre fuerzas de compresión y tracción que generan mucha tensión a lo largo de la columna y cráneo, lo que conocemos como tensión dural. Todo esto hace que los bebés estén inquietos, irritables, pueden llorar constantemente, tener problemas de lactancia dependiendo de la posición, cólicos y otros cuadros digestivos.https://mubesfisioterapia.com/fisioterapia-y-osteopatia-en-el-colico-del-lactante/

   Si, además, tenemos partos largos, demasiado cortos o instrumentados, el riesgo de que estas tensiones aparezcan es mayor. Incluso en partos por cesárea, en los que el cráneo del bebé no sufre esas compresiones al pasar por el canal del parto, podemos encontrar deformaciones del mismo pasadas unas semanas y problemas digestivos asociados.

¿En qué otras dificultades podemos ayudar?

  Las tensiones craneales que puede sufrir el bebé están íntimamente relacionadas con la aparición de cuadros digestivos. El movimiento respiratorio y las acciones de succionar y llorar pueden ayudar a mejor estas tensiones, pero en ocasiones necesitan tratamiento.

   Otra circunstancia que podemos encontrar, es que el bebé no se esté alimentando correctamente y no esté poniendo suficiente peso, o la madre tenga problemas en el pecho. También es muy frecuente la aparición de gases y reflujo asociados.

   En este caso también es necesario revisar la boca del bebé, el agarre, sus cervicales y cráneo, ver si la lengua está anclada (anquiloglosia).

¿Y cuándo acudo a un profesional?

   En el caso de aparecer síntomas de alguna índole cuanto antes: dolor, llanto desconsolado o constante, asimetrías en el cráneo, problemas de lactancia, deformaciones en pies y piernas, partos traumáticos…

  En el caso de que el bebé se bien encuentre, al mes del nacimiento sería un buen momento para revisar y prevenir.

  Puede ocurrir que las tensiones cervicales y asimetrías del cráneo aparezcan a posteriori por la posición del bebé en la cuna o capazo. Es importante vigilar que la cabeza no esté girada hacia el mismo lado, portero, colocarlo boca abajo (tummy time) según vaya tolerando, ofrecer estímulos que corrijan la postura…

¿Y qué hacemos con los mocos?

   A nivel respiratorio también podemos trabajar con el bebé, desde enseñar la correcta higiene de las vías respiratorias, eliminación del moco para prevenir complicaciones hasta tratamiento de patologías ya instaurada (bronquitis, bronquiolitis, neurona, asma…).

   Por supuesto, y no menos importante, es el trabajo a nivel de estimulación psicomotriz que podemos realizar, tanto si hay un daño neurológico, como si es un retraso del desarrollo por otras circunstancias.

   En definitiva, nuestra labor va desde la prevención, tratamiento y apoyo a los padres en los cuidados del bebé.

Malos Hábitos Orofaciales

   Los malos hábitos orofaciales en la infancia pueden provocar desequilibrios en la estructura orofacial, cambiando así tanto la forma de boca, dientes, maxilar,… como las funciones que están implicadas en la alimentación, respiración y habla.

   Nuestro ritmo diario en muchas ocasiones no nos permite preocuparnos de las pequeñas cosas, el biberón y el chupete nos suele resultar una vía fácil para calmar a nuestro hijo o hacer que coma mas rápido y de forma autónoma. Sin embargo, prolongar el uso de estos puede retrasar o alterar algunas funciones orofaciales como la masticación, la respiración, la deglución o el habla y ocasionar alteraciones en la estructura orofacial.

¿Cuáles son los malos hábitos más frecuentes entre la población infantil?

    • Chupete
         La succión es un reflejo que aparece durante la gestación, es muy importante durante los primeros meses de vida, ya que este reflejo va a permitir que el bebé se alimente, pero pasado este periodo, sobre los 6 meses de vida, deja de ser reflejo. Es importante sobre 1,5-2 años retirar el chupete en su totalidad, aunque es bastante normal encontrarse niños con chupete pasados los 2 años, principalmente durante la noche.

  •  Biberón

       Muchos niños mantienen el biberón por la mañana y/o la noche incluso
    cuando ya tienen adquiridas las habilidades para beber en vaso, es aconsejable que el uso de biberón se vaya retirando progresivamente alrededor del año de vida cuando tienen dichas habilidades, ya que el uso prolongado de éste puede provocar alteraciones estructurales, funcionales, caries,…

  • Succión del dedo pulgar, labial o lingual

       Al igual que el chupete, muchos niños se chupan el dedo, labio, lengua, carrillo,… Aunque con el dedo, a diferencia de con el chupete, se introduce en la boca a modo de gancho, ejerciendo fuerza sobre los dientes y paladar y esto puede crear una presión añadida y facilitar deformaciones.
  •  Morderse las uñas u otro objetos

       Aunque parezca raro, hay pequeños que empiezan a morderse las uñas desde muy temprana edad. Es importante erradicar este hábito pues genera alteraciones, aunque en menor medida que las anteriormente descritas, en las estructuras orofaciales.

¿Cuáles son las principales consecuencias?

   Las consecuencias de estos malos hábitos van a depender de diferentes factores, como la frecuencia, la intensidad o el tiempo que lleva con el hábito, así como la edad que el niño tenga, no en todos afectará de la misma manera, cada uno tenemos unas características particulares que nos hace únicos.

Las principales consecuencias que solemos observar en consulta son:

  •   Deglución atípica

       La lengua se interpone entre las arcadas dentarias durante la deglución ejerciendo presión hacia adelante y/o hacia los lados, en algunas ocasiones se interpone también el labio inferior.

  •  Respiración oral

       La boca se mantiene abierta y la lengua baja y adelantada, posicionándose entre interposición lingual, que es otra de las consecuencias más importantes.

  •  Maloclusiones dentales

       Las más frecuentes son mordida abierta, que es cuando no existe contacto entre los dientes superiores e inferiores cuando se realiza la oclusión, pudiendo ser anterior o lateral, o mordida cruzada, creándose una relación incorrecta entre el maxilar superior e inferior, observándose un cruce entre las arcadas.

  • Paladar ojival

       El paladar se estrecha y se eleva en su parte central. Normalmente la lengua está en continuo contacto con el paladar, cuando existen alteraciones en la funciones orofaciales y la lengua no entra en contacto con éste, ya sea por dificultades en la movilidad lingual, chupete o succión digital, respiración oral,… se desarrolla esta forma de paladar, provocando alteraciones en la estructura.

  • Problemas de habla

       Normalmente va asociado a algunas de las alteraciones anteriores cuando están provocadas por este motivo. Son niños con dificultades articulatorias, para uno o varios fonemas, ininteligibilidad del habla y/o retraso en la aparición del lenguaje.

¿Qué preguntas debo hacerme para detectar posibles consecuencias de los malos hábitos orofaciales?

  •   ¿Mantiene siempre la boca abierta?

  •   ¿Tarda mucho en comer o por el contrario come muy rápido tragando trozos muy grandes sin masticar?

  •   ¿Al tragar la lengua sale entre los dientes o labios?

  •   ¿Tiene dificultades para pasar a los alimentos sólidos?

  •   ¿Babea mucho?

  •   ¿Ronca cuando duerme o respira muy alto?

       Si vuestro hij@ presenta alguno de los hábitos anteriormente mencionados o por el contrario has observado alguna de las consecuencias descritas, es importante que consultéis con un profesional para que le realice una valoración y así poder concretar cuales son las necesidades reales, si es que las hubiera, y su posterior intervención.

       Es importante destacar que todos los niños no son iguales, por lo que no se debe generalizar, todo lo descrito anteriormente es para tener una guía de detección, ante cualquier duda es el profesional el que deberá valorarla. Una detección precoz evita un aumento del problema.